sábado, marzo 28, 2015


LXV

Si ni la piedra, el bronce, el mar la tierra,
se libran de la triste destrucción,
¿cómo ha de hacerle frente la belleza
que apenas tiene el brío de una flor?
¿Y qué opondrá el aliento veraniego
al despiadado embate de los días,
si el Tiempo tumba pórticos de hierro
y ni la roca aguanta su embestida?
¡Cruel desazón! Pues ¿quien podrá evitar
que el Tiempo encofre su mejor alhaja?
¿Qué mano detendrá su piez fugaz,
librando a la belleza de su azada?
            No salvará mi amor sino un milagro:
            que impreso en tinta negra brille tanto.

O bien

LXV

Since brass, nor stone, nor earth, nor boundless sea,
But sad mortality o'ersways their power,
How with this rage shall beauty hold a plea,
Whose action is no stronger than a flower?
O how shall summer's honey breath hold out

Against the wrackful siege of batt'ring days,
When rocks impregnable are not so stout,
Nor gates of steel so strong, but time decays?
O fearful meditation; where, alack,
Shall Time's best jewel from Time's chest lie hid?
Or what strong hand cand hold his swift foot back,
Or who his spoil of beauty can forbid?
           O none, unless this miracle have might
           That in black ink my love may still shine bright.


William Shakespeare, Sonetos y Lamento de una amante. Traducción de Andrés Ehrenhaus.

2 comentarios:

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Volver a esto siempre es un placer; no sabe uno el porqué de haberse ido.

Paco Castillo dijo...

Ratifico lo dicho arriba. De Shakespeare podría estar leyendo el Rey Lear indefinidamente. Un saludo.