miércoles, junio 29, 2016


la mujer calló por unos momentos, al tiempo que dedicaba su sonrisa, oculta por el amplio sombrero en cuyo extremo el velo negro se abría como una cortina, al rostro de Morris, animada por un brillo más tierno si cabe.

Henry James, Washington Square. Traducción de Catalina Martínez Muñoz.