jueves, junio 30, 2016


Sentí pena por nosotros, por los dos, por todos, extraños organismos bajo el sol. Grandes mentes que convivían demasiado cerca de almas exaltadas. Y además, almas desterradas que añoraban su propio mundo, su hogar. Todo ser vivo llora la pérdida de su mundo-hogar.

Saul Bellow, El Legado de Humboldt. Traducción de Vicente Campos.