Un himno.
Me entero por Agustín Fernández Mallo que se ha ido Sergio Algora. El cantante de la costa brava, una de las esperanzas y confirmaciones blancas del pop en castellano.
Un himno.
Me entero por Agustín Fernández Mallo que se ha ido Sergio Algora. El cantante de la costa brava, una de las esperanzas y confirmaciones blancas del pop en castellano.
Norman Mailer no volverá a golpear más en los diarios: su muerte es otro paso en el entierro de esa generación de escritores (pienso en Truman Capote, pienso en Tom Wolfe) que tejieron su grandeza novelística en su vida pública, en esa sucesión de anécdotas. Pero si Capote parecía tener muchas y variadas excusas (entre ellas unos cuentos deliciosos y una cosita llamada A sangre fría y un montón de plegarias por atender), Wolfe tuvo su subidón de LSD siendo un moralista (Wolfe es en realidad el verdadero trasunto de Oliver Stone: comparten ambos un gusto por la droga y el moralismo casi crónico) pero en cambio Mailer... esto... ¿Mailer?
as armas. Lo que nos queda, al margen del anecdotario de Mailer es América, un excelente e interesantísimo libro que reúne lo que Mailer intentó hacer, ya sea biografiando (Picasso o Marilyn no parecen elecciones al azar) o ficcionalizando (su último novelón, lo digo en un sentido descriptivo, es sobre Hitler): una crónica del siglo XX. Y ruidoso y activista él lo consiguió reuniendo todos estos ensayos: empiezan con la presencia de Ali en ese mítico combate y terminan con una defensa a ultranza de American Psycho. ¡No me digan que no es bello!