viernes, noviembre 11, 2005

ACADEMIA RUSHMORE.: Las tristes sonrisas de la vida

Academia Rusmore.
(Rushmore, 1998)
D.: Wes Anderson.
G.: Wes Anderson y Owen Wilson.
I.: Jason Schwartzmann, Bill Murray, Olivia Williams, Seymour Cassel, Brian Cox, Luke Wilson, Connie Nielsen, Mason Gamble, Stephen McCole, Sara Tanaka.
Duración.: 93 minutos. Color.

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Película que supuso la revelación de Wes Anderson tras la desconcertante Ladrón que roba a ladrón, y con la que la gente empezó a ver que se trataba de uno de los realizadores más personales y originales que tiene el nuevo cine independiente americano, y un creador de mundos muy personales.

El cine de Wes Anderson se enclava dentro de la hornada (que no estilo) que supone la generación que componen Paul Thomas Anderson, Sofia Coppola, Charlie Kaufmann, y Alexander Payne, cineastas originales y creadores de singulares películas, todas ellas marcadas por una sutilidad y genialidad extraordinarias. Esto molesta a gran parte de público y crítica, que se niega a admitir de que los creadores "underground" siguen siendo Kevin Smith y Tim Burton, cuando tiempo hace ya, que ambos , perdieron aquella chispa de sus principios y han perdido toda aquella aureola que les rodeó a ambos. Aunque Burton ahora ya cuenta con un respaldo completo de publico y crítica y se erige en el creador mas sobrevalorado de Hollywood, cabe decir que todavía puede tener algo interesante que contar en Corpse Bride aunque parece haber iniciado una linea a la reiteración insostenible .En cambio, tan sólo la critica internacional parece ser la unica que apoye en su justa medida a Anderson un cineasta insobornable, y cuyas peliculas se caracterizan por el equilibrio de formas que consigue en ellas, arriesgandóse siempre, nunca decantandóse por apuestas faciles. Es por ello que es criticado tan frecuentemente, por un publico poco acostumbrado a ver films diferentes que no vengan prefabricados desde Hollywood.

Lo que nos encontramos aquí es ante de una de las mejores películas que he tenido ocasion de ver. Es un film genial, y por ello, díficil. El film puede resultar un tanto apatico, pero si uno entra de lleno en su juego de ambiguedad se va a encontrar ante la mas rotunda de las peliculas sobre adolescentes, y que tendria que ser obligatoria para muchos, que no entienden el universo que rodea a esta etapa cuanto menos, díficil en la que uno tiene la laboriosa faena de formar su propio caracter, y esto no siempre es facil de asumir.

La historia que narra es la de Max Fischer, estudiante de la elitista escuela Rushmore, que es uno de sus peores alumnos a la par que preside muchos clubs, entre ellos el del teatro. Se enamorará de una profesora de allí, la señorita Cross, y entablará una curiosa relación con Herman Blume uno de los mayores accionistas de la escuela, un millonario amargado. Pronto Blume y Fischer rivalizaran por Cross.

Esta historia que puede parecer un tanto absurda, pronto se revelará como genial. La descripción que hace Anderson de sus personajes, auténticos outsiders en un mundo que no logran entender es genial. Eso se facilita gracias a las grandiosas interpretaciones de todo el reparto. Jason Schwartzmann es la revelación, y esta estupendo como Max Fischer, al que dota de humanidad y carisma, y Olivia Williams consigue hacer adorable su personaje, de la fragil señora Cross. Y que decir del inconsumerable y grandioso Bill Murray, pues que dota de una personalidad increible a su Heman Blume, personaje desencantado que ha perdido el rumbo completamente entre tanta miseria de dinero.

Fischer y Blume podrian ser la misma persona en distintas etapas. Por algo quizás se enamoran de la misma persona. Pero, es que el film tiene momentos geniales debido a su mezcla prodigiosa entre Salinger y Schulz, logrando un tono de comedia amarga perfectamente engranado.

Y por aquí transita durante su metraje, con gags tan logrados como las obras de teatro de Fischer, y la descripcion de los personajes, y sus problemas existenciales. Anderson y Wilson articulan en su guion una dramaturgia perfecta, que engrana comedia y drama con una perfección nunca vista antes. Esa mezcla es tan sutil, tan imperceptible, que le resultará extraña al espectador medio que no se atreva a entrar en ella.

Pero es que este Max Fischer mitad bastardo, mitad genio, tambien tiene una mitad de nosotros mismos. Su periplo no es otro que el del primer amor, y con ello, la primera renuncia. Y es que esta película habla siempre con una triste sonrisa dibujada en sus protagonistas de los sueños frustrados que rodean nuestras vidas cotidianas.

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Por si lo dudaban, una obra maestra que encuentra su sonido perfecto en la mejor música pop. John Lennon, Cat Stevens, y la inolvidable Oh La La de Faces que cierra el film en uno de esos finales que permanecen imborrables en la memoria del espectador.

Puntuación.: 10.

1 comentario:

Iñaki Bilbao dijo...

Hola, amig@s.

Mi opinión sobre esta películas es la siguiente:

"EL AUTOR, AL PRESENTAR SU OBRA DE TEATRO AL PUBLICO:
Para acabar, encontraréis debajo de vuestros asientos unas gafas de emergencia y unas bolas. Podéis utilizarlas".

Primer éxito en el cine del director Wes Anderson. Bueno, éxito en Estados Unidos, al menos de crítica. En España ni siquiera llegó a estrenarse.
Anderson dirige una película completamente personal, lleno de extravagantes personajes a quienes, a lo largo del metraje, se les llega a querer de verdad. Los diálogos, mezcla de absurdo y sensibilidad, su puesta en escena, con gran profundidad de campo, una preciosa fotografía y unas exquisitas interpretaciones, sobre todo las de Olivia Williams y Bill Murray, que gracias a esta película volvió a contar para importantes films pues estaba un poco olvidado.
En definitiva, una película singular que, o gusta mucho, o más bien poco, todo depende de la aceptación por parte del espectador peculiar sentido del humor del director.

Un abrazo a tod@s