miércoles, febrero 15, 2006

BROKEBACK MOUNTAIN: Cabalga en el crepúsculo

Brokeback Mountain. En terreno vedado.
(Brokeback Mountain, 2005).
D.: Ang Lee.
G.: Larry McMurty y Diana Ossana según el relato de Annie Proulx.
I.: Heath Ledger, Jake Gyllenhaal, Anne Hatthaway, Michelle Williams, Randy Quaid, Linda Cardellini, Anna Faris, Scott Michael Campbell.
Duración.: 134 minutos. Color.
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-CON SPOILERS-
Es curioso ver la reacción del público ante un film cómo Brokeback Mountain. Ha recibido aplausos, y algunos merecidos, pero resulta el film en si, una bella contradicción. Por un lado, la gente se guía por la arriesgada idea de poner en duda la iconografía viril del cowboy americano convirtiendóle en homosexual, pero por el otro está el film en sí. Si alguna y muy agradable sorpresa esconde Brokeback Mountain es un clasicismo impresionante. Si su director fuese Clint Eastwood, estariamos hablando de un film casi como Los puentes de Madison.

La idea de poner en imagénes la historia de Annie Proulx, se ha llevado con mucha soltura, por Ang Lee, un interesante director, que sin embargo se muestra lleno de devaneos en su filmografía (pero que ya había tocado el western con Cavalga con el diablo). Y en Brokeback Mountain muestra alguno de éstos devaneos, pero se muestra un film extremadamente clásico, bien narrado y mesurado.

Lo que hace Ang Lee es radiografiar USA, en un espacio de tiempo similar al que radiografió en su estupenda La tormenta de hielo. Lo que ocurre es que cambia el sitio, y también el prisma. La desdichada y bellísima historia entre Jack Twist y Ennis del Mar, es principalmente una radiografía de las clases mas populares del Medio Oeste Americano. Así Lee consigue que cada escena respire esta sensación perpetua de desasosiego y tedio que se respiraba en un lugar, un país, de una moral conservadora acechante en cada momento e instante.

La película arranca cuando Jack Twist y Ennis del Mar, se conocen para pasar una temporada en la montaña de Brokeback que se convertirá en el máximo esplendor de su ya desde el inicio efímera y desdichada historia. A paritr de aquí, para sorpresa mia (que tuve la prudencia de alejarme de críticas reveladoras), el film no transcurría todo el rato en un mismo espacio narrativo (las desdichas de los cowboys en Brokeback) y una lentitud cubrida de paisajismo (que a pesar de la hermosísima fotografía, no me pareció un film vagamente paisajístico como se ha señalado), sino que observaba la evolución de los dos personajes protagonistas a lo largo de los sesenta hasta inicios de los ochenta.

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Este vehículo narrativo aparte de para ejercer la citada radiografía, sirve para ahondar en la propia psicología de los personajes, observando Lee con sabiduría y procurando no caer nunca jamás en ciertos tópicos atribuibles al colectivo homosexual, y describiendo dos personajes ahogados, uno más que otro, y cada uno a su modo, lleno de sus propias contradicciones. Otro acierto también presenta en la estructura narrativa, es el procurar no caer nunca, al dar saltos en el tiempo (siempre para adelante, nada de rompecabezas narrativos), en los momentos más manidos de cualquier melodrama. Opta por retratar ciertos momentos importantes de la vida de sus protagonistas, pero nunca sin caer en el sentimentalismo light enlatado de Hollywood, o el dramatismo impostado. Los elementos dramáticos de las situaciones se buscan en la cotidianidad, en el tedio vital, sin caer en el tremendismo que podia propiciar perfectamente una historia telefílmica como esta. Otro elemento que aprovecha, ya dentro de la radiografía de esta sociedad ahogada por la peligrosa doble moral y la represión, es el retrato de la homosexualidad relacionado con su entorno social. Lejos de caer en las clásicas secuencias homófobas, el retrato de Lee brilla por su sutilidad. Es un elemento omnipresente y magníficamente retratado, con un ojo que observa muchas veces desde la distancia, lo peligroso de la intolerancia.

Así las cosas, Lee opta por un tempo reposado y calmado, heredado de los mejores maestros del cine norteamericano, para crear una película con una sensibilidad a la vez, tremendamente suya (oriental), que puede parecer fría pero que a mi me ha parecido más bien calmada y sabia. Los actores estan todos ellos magníficos, creando roles muy propios del Oeste americano, pero dando siempre un matiz. Este matiz, solo se aprecia en sus dos protagonistas. Heath Ledger compone con brillante soltura un personaje díficil y complejo, y Jake Gyllenhaal está también correcto bordando a Jack Twist. Mientras que la interpretación de Ledger era más díficil, pero que si se lograba resultaba más cercana(que lo resulta), el personaje de Gyllenhaal es más sensible y calamdo, un rol que el actor se gana a pulso. Muchísima lástima da el maquillaje que entorpece una parte final bien filmada, donde los actores demasiado juveniles, apenas logran transmitir esa vejez transitoria en el crepúsculo.

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Acompañado de unas maravillosas fotografía y música, que a bien seguro que se llevarán el Oscar, a cargo de Rodrigo Prieto y Gustavo Santaolalla respectivamente (curiosamente ambos colaboradores de Alejandro González Iñárritu, componiendo unas labores completamente opuestas), Brokeback Mountain si es premiado cargará mas sobre sus hombros, el ser un film sobre homosexuales que su propuesta tan clásica de fondo. Sea como sea, si olvidamos de que Ang Lee es el director estaríamos hablando de un cine "hermano del mejor Eastwood" (a pesar de las distancias culturales entre ambos realizadores, hay cierta similitud), cargado de sutilidad y que debe ser visto con ojos capaces de engrandecer una película, tan magnífica por la sencillez y honestidad de su propuesta y resultados.

Puntuación.: 8,5.

1 comentario:

John Trent dijo...

Aun no la he visto aunque veo que es de esas peliculas que despiertan igualmente pasiones que insultos. Ya veremos que tal esta la propuesta, aunque Ang Lee no es director muy de mi interes. La pelicula no pinta mal.