domingo, septiembre 03, 2006

GUERRA Y FICCIÓN

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El último número de Hermano Cerdo al ser doble nos cuadriplica la calidad en cada una de sus páginas. No todos los días se encuentra uno dos cuentos inéditos de JD Salinger en una revista literaria online. Ojo al dato. No todos los días uno vuelve a aprender algo tan resabido como que hasta el maestro más precoz (Salinger) por muy talentudo que sea fue un día un alumno prometedor. La muestra clarísima son estos, segundo y cuarto cuento, que publica la revista. Ya aprenderé (pdf) es un sensacional cuento lleno de esa peculiar sensibilidad salingeriana con su narrador anónimo y su outsider nato de estrella.

“Cualquier mecha tiene dos extremos: el que se enciende y el que está enterrado en la dinamita.”

El segundo, Apuntes de un soldado de infantería (pdf), parece una anticipación bastante acertada de With love and squalor y un borrador de esas hazañas siempre tristes que rodean a los soldados.

“Ya había sobrepasado en unos cuantos años la edad (¿alrededor de los cuarenta?) en que los americanos le anuncian a sus mujeres en la sala que van a ir al gimnasio dos veces a la semana a lo que sus esposas responden está bien amor. ¿Podría pasarme el cenicero? Para eso sirve.”

Como salingeriano nato me lamento de la rapidez de la brevedad y uno ve aquí y allá las dosis de genialidad en el autor.

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El ensayo de B.R. Meyers Manifiesto de un lector es una invitación a pensar y sólo por eso podría asegurarse que no es malo. Les propongo que lo
lean. Dice grandes verdades pero el problema de Meyers no está en sus razonamientos sino en el radio que amparan. Tampoco es cuestión de llamarle outsider y amateur para intentar desprestigiar porqué eso, al contrario, llama más mi atención.Lo que ocurre es que Meyers parece mantenerse ajeno completamente a la cultura y sociedad de su país. En un momento se pregunta Meyers si la prosa debe ser tan banal como lo es aquello que se satiriza. Si, sí se quiere llegar a dar con la punza. Si, si se quiere poner en evidencia algo. ¿Se imaginan Menos que cero con otro punto de vista narrativo más observador? El resultado no tendría ese efecto tan logrado. El motivo es que Ellis no hace una prosa tan banal como lo que narra, sino que directamente da voz a la banalidad y eso es estremecedor. Y eso en mi opinión es un acierto.

El radio. Analiza las obras sólo por momentos de la prosa. Obvia estructura, observaciones, pero sin embargo es algo que hay que leer, nos guste o no. El análisis de Paul Auster dispara varios dardos de mediana razón hacia sus admiradores más profundos. Lo dicho.: Lo pequeño del radio abarca buenas observaciones acerca del minimalismo estético en la prosa, y también sobre cuando el escritor habla de igual a igual al lector. Cuando algo genera tantas dudas no cabe más que seguirse preguntando y reflexionando sobre estas y aquellas verdades.

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El terrorismo es glamour.
Salman Rushide.

La otra fatwa del gran autor británico es la que nadie menciona: es periodística. Y consiste en insistir una y otra vez en la dichosa fatwa. Digamos que es una fatwa de largo alcance o una fatwa elevada al cubo.
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La llegada de septiembre es ya la máxima cúspide de la tristeza existencial y encima elevada a un grado cultural entre todos nosotros. Woody Allen dirigió en 1987 una película del mismo nombre y confundió la melancolía otoñal con Sonata de Otoño de Ingmar Bergman. Y como resultante es uno de sus peores films en el que nada se asemeja a un drama humano: eso sí, los cinéfilos más clásicos pueden regocijarse viendo al americano haciéndose el europeo para hacerse el importante.

Suerte que se redimió con Deconstructing Harry. Allí el Allen director dice que sí, que le encantó Fresas Salvajes, pero él la puede mejorar. O deconstruir. O reconstruir. Ahí tenemos al mejor Allen.

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Tolstoiana la frase de Mariano Rajoy al presidente del gobierno
hoy: No sabe distinguir entre guerra y paz.

Al margen de las consideraciones políticas saquen sus propias conclusiones. Es una lástima que no redondee el político su sentencia con sus propias definiciones. Quizá él también espera que los que distingan sean los otros. Quizá
.

9 comentarios:

Señor Toldo dijo...

A mí September me parece un Allen muy bueno, muy apañado en su limitación espacial y con buen pulso. Aclaro que no es mi dramón suyo favorito, ahí están Interiores y Otra mujer, también revisitación de Fresas Salvajes y menos cómica (de hecho, nada) que la brillante deconstrucción de Harry.

Mauricio Salvador dijo...

Amigo Alvin, comparto tu apreciación sobre el ensayo de Myers. Creo que ensayos como estos no nos caen mal cada tanto, aun cuando no estemos de acuerdo.
Como dices, uno puede darle voz a la banalidad, cosa muy diferente a ser banal uno mismo. Un punto interesante es cuando dices -al responder a la pregunta de Myers- "sí, cuando se quiere poner en evidencia algo." Es paradójico que en una sociedad como la nuestra, con toda la televisión, toda la nformación y el internet, etc, sigamos teniendo la necesidad de que nos hagan evidentes las cosas. El contra argumento puede ser que los escritores miran más allá de lo evidente. Es cierto, pero no tanto. Le hubieran avisado al mundo del evidente pero invisible genocidio en Ruanda, digamos, o cosas que ahora mismo siguen pasando. No creo que Naipaul, al escribir A house for Mr. Biswas, se haya planteado evidenciar los estigmas del colonizado, o que Bellow haya querido evidenciar la alienación del mundo moderno al crear a Herzog.

Creo, como tú, que la principal debilidad en el ensayo de Myers es su tendencia a generalizar. Eso se lo criticaron mucho.
Lo que me gustó fue la actitud. Al fin y al cabo recupera la figura de lo que Virginia Woolf llamó "the common reader."

Qué bien que alientas su lectura y discusión.

Un saludo grande.

solodelibros dijo...

Es cierto que el ensayo de Myers peca de generalización, pero no creo que sea necesariamente un aspecto negativo. Se esfuerza por dotar de credibilidad su tesis, que puede ser cuestionada o no, pero que -a mi modo de ver- tiene bastante de razonable.
A veces, la pirotecnia literaria oscurece el propósito del escritor; y, lo que es peor, ciega a críticos, estudiosos y lectores. Por ejemplo, a mí DeLillo me parece aburridísimo, y en parte es por algunas de las razones que Myers aduce. La banalidad no es necesaria para poner algo en evidencia; o sólo es necesaria si el lector es banal. Como en todos los aspectos de la vida, la veteranía es un grado, y el hecho de haber leído mucho (y ojalá haber leído bien) proporciona recursos para discernir, para separar el grano de la paja, para leer entre líneas. La reiteración de DeLillo no me parece un recurso: me parece una carencia.

Francisco Ortiz dijo...

Muy buena la segunda cita de Salinger.

Francisco Ortiz dijo...

Muy buena la segunda cita de Salinger.

Anónimo dijo...

Alvy, ya podías meter menos temas en un mismo post... sobre Rushdie, ¿no te parece, leyendo el artículo, que sufre cierto síndrome de Estocolmo? Habla continuamente sobre la fatwa, cierto, pero me parece, y Shalimar apunta en esa dirección, que trata de entender al terrorista. De ahí a justificarlo un sólo paso. Al tiempo.

Sigo con Hermano Cerdo. El texto de Myers me parece interesante, pero criticable. Ya veremos si tengo tiempo...
En fin.

Portnoy dijo...

El anónimo era yo... cosas que pasan

Miguel Sanfeliu dijo...

Alvy, cada post tuyo podrían ser cuatro.
Te comento que también soy fan de "Hermano Cerdo".
Saludos

Fer dijo...

No me gustan las desacertadas palabras de Rajoy y de Rushdie.
La diferencia es que del primero sabemos que es tonto, pero del segundo lo podemos empezar a saber.
¿Qué posibilidad resulta más inquietante?