lunes, noviembre 27, 2006

MONDAY STORIES

¿Harto de leer por enésima vez hablar de la novísima “promesa literaria”? No se agobie más: aquí encontrara dos relatos con garantías para el lector, y dos promesas que no hacen falta que nos prometan nada: llevan ya cosas demostradas.

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(Memphis - William Eggleston)

Érase una(s) fábula(s).
- Fábulas: Mateo / Tiro Libre, pdf -
Javier Moreno es la clase de escritor que podemos situar dentro del posmodernismo literario pero hay más, mucho más: es veloz, divertido, ágil, irónico y sobretodo muy inteligente. Una sensación indescriptible, de sonrisa permanente, de detección de inteligencia, que no tiene nada que ver con un tour de force gratuito: sus dos fábulas (Mateo / Tiro Libre) son dos ejemplos perfectos de cómo hay que ser un crack en esto de la short story sin pedir a alaridos etiquetas y valiéndose sólo de un bendito estilo que se intuye también a cada palabra que leemos. Detrás de un envoltorio sobrecargado de una poderosa distancia irónica hay también una excelente sensibilidad para hablarnos del aquí y del ahora, y claro está, la esencia pura de la fábula, de vocación y alma posmoderna.
“Antes los sueños eran distintos. Es culpa del cine. Ahora los sueños tienen historia, por ejemplo. Ahora los sueños, además tienen varias cámaras.”

Sombras, nada más.
- Brumas, pdf -
Mauricio Salvador es un antagonista de Javier Moreno en términos estilísticos, pero como aquél su lectura es más que recomendable y ofrece una sapientísima experiencia para los lectores. ¿Cómo lo hace? Transmutando, buscando, perfeccionando, y sobretodo emocionando sin dobles morales o trucajes ya gastados. .


El error más común es querer ser Carver y olvidarse de la voz propia: Tobias Wolff en Vieja Escuela lo describía muy bien, cuando su protagonista convierte otra historia en la suya sólo porqué se ve reflejada en ella y esto es la síntesis más clara del cuentista principiante.
Afortunadamente no estamos ante uno de esos errores sino ante una de las historias más emotivas que podemos echarnos a la cara y con eso que justamente podemos encontrar al leer a Lorrie Moore: sinceridad. Y sin recurrir a la lágrima fácil, buscando un lirismo en la frase sencilla que me parece sensacional.
Sólo con este inicio debería ser de lectura obligatoria:

“En aquellos tiempos mi padre sentía la vida como una especie de aislamiento interplanetario, como si alguien lo hubiera metido a la fuerza en una nave espacial y lanzado hacia un lugar desconocido al que mi madre habría llegado para echarlo a perder. “

2 comentarios:

Francisco Ortiz dijo...

Apostar por autores no trillados le engrandece, Alvy.

Unknown dijo...

sí, le engrandece; jóvenes como usted, los voy a leer con atención y le dejo el comment más tarde. Sólo quería agradecerle la apuesta. Saludos.