jueves, septiembre 27, 2007

(Not) Easy To Love

Easy To Love de Cole Porter tuvo su mejor versión en Billie Holiday y la orquestra comandada por Teddy Wilson. La ironía de la letra del exquisito Porter se convertía en una desdicha por la voz de Holiday, que convertía el sarcasmo en tragedia y es la misma sensación que obtengo al terminar de ver Todo Lo Demás: hay un montón de sarcasmo y risas, pero a poco que uno piense intuye el sinsabor. Wilson, que había trabajado con codo con Benny Goodman para aprender las bases de un buen trío, llevó al jazz orquestral a un territorio sumamente melancólico y contó con cómplices muy preparados para ello como Roy Eldridge o Lester Young. El saxofón tenor de Lester Young, qué compartió con Holiday una de sus grabaciones más exquisitas (7 cedés editados por Verve, el tesoro obligatorio de cualquier investigador de la belleza), es el que cierra la película de Allen con There will be another you. La arrolladora belleza de Holiday arrastra siempre a Jerry Falk en la tienda de discos: que el personaje diga que odia los cedés no es una forma de nostalgia, sino de escuchar la música y entender el cine, Allen no sabe hacer películas digitales y remasterizadas. Y Todo Lo demás es una definición bella de ello, sin más nostalgia que la de la reflexión.

Si Misterioso Asesinato en Manhattan fue otra aventura de Annie y Alvy (que al final sí terminaron juntos), Todo lo Demás es una revisitación planteada desde el desdén, tan válida y tan necesaria como las aportaciones de Charlie Kaufmann y Michael Gondry. El personaje de Christina Ricci es Amanda: tan neurótica como sexy, apenas proporciona otra cosa a Jerry que disgustos. Pero su atracción hacia ella es tan inevitable que no puede no estar con ella. Tras la sinuosidad de Ricci se esconde una neurosis y un egoísmo tan ejemplar como contradictorio: cuando rompen sellan su relación con el sexo que no tenían en meses.

Allen teje su resituación de la crónica de Alvy en un mundo definitivamente peor: él perfila a su mejor personaje, David Dobel, loco psicopáta hijo de la paranoia sionista y del miedo post11S (amante de las armas y maestro de nociones casi imaginarias, un Pepito Grillo en estado puro), esta vez irse a California es una salida. Por eso, posiblemente, Todo lo demás no gustó tanto a los críticos no conocedores del Allen: hacía falta entender el valor que tuvo California en anteriores propuestas del maestro, para comprobar la melancolía existente en ésta. Ello no es óbice para crear estupendos personajes secundarios, directamente emigrados de Broadway Danny Rose: Paula y Harvey proporcionan los momentos más singularmente cómicos de toda la función. Si a eso le añadimos una presencia de gags casi continuada adobada con ese tono desencantado el resultado borda la perfección: Anything Else es casi un testimonio a una despedida de Nueva York, que encontraría en Melinda y Melinda en la última película, hasta ahora, del genio en su escenario habitual.

3 comentarios:

J. Alvargonzález dijo...

Hace usted que leer sobre Allen sea tan placentero como leer o ver la obra de Allen.

kahlito dijo...

Hermosa descripción de "Todo lo demás". Pero la canción no es "there will be another you" sino "There Will Never Be Another You" ;)

Un beso enorme

Y este mp3 para ti:
http://home.comcast.net/%7Etrustmesweetie/billie_holiday-the_notebook_soundtrack-ill_be_seeing_you.mp3

zinemátikas dijo...

Estas lecturas allenianas dan ideas sobre ciertos laberintos (ya sé que esto puede sonar o está sonando críptico o tal vez vacuo; -vamos, que tengo que lanzar mi catarsis agradecida- y es que llega la reflexión sobre lo que uno es, para reírse como lo haría el gran Woody o como ya lo ha hecho en sus films. Queda burlarse de uno mismo, sin insidia, claro
:)
Y esta serie me lo enfatiza..
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(Risas)
Si se agrega una i, sería allienianas y cambiaría todo el sentido...

Salute.