miércoles, enero 14, 2009

If the kids are alright


Zinema verité pronuncia el genuino y algo perplejo documentalista en Amanaun, primera entrega de la Trilogía de la Urba. El papel no lo interpreta otro que Jorge Riera, su autor, que procuró rodearse de nombres como los de Manuel Valencia o Pedro Temboury. No es casual. Valencia es un fanzinero clásico, mítico y legendario, fundador del 2.000 Maníacos, pionero en la difusión del gore como estética y de muchos de sus directores, y autor de libros como Videoguía X, que le consagraron como uno de los primeros investigadores de la pornografía en España. Temboury, discípulo declarado de Jesús Franco aunque no un continuador in strictu sensu, ha dirigido Kárate a muerto en Torremolinos y Ellos robaron la picha de Hitler. Riera pues se codea con auténticos exploitólogos, si se me permite la profesión. Busca en la estética del shock y sólo así podremos comprender su trabajo más interesante y extenso hasta la fecha, Puto Krío que abarca una vida como tira cómica, weblog y ahora serie de animación transgresora.

Puto Krío nunca llegó a tener la viva suerte de fenómeno, aunque sí el reconocimiento y el seguimiento valiente. Nació como genuina expresión caníbal y rebelde y tuvo curiosos spin offs. Especialmente extraño resultó el de Las aventuras de Braulito y Puto Krío donde la violencia avasalladora de Riera tuvo un ajustado esmoking formal en la alucinación del trazo de Darío Adanti.


"La comedia es cruel y cada diez años da un salto generacional", aseguraba en sus foros un inspirado Mark Millar. Recuerdo perfectamente el efecto de South Park a los doce años, que llegó a España con un éxito y una distribución alocada, totalizadora y con vocación de jubilar a los Simpsons en terrenos de irreverencia. En España tardó un año en llegar la película y fue su aterrizaje lo que la sacó de las plataformas digitales y se empezó a emitir, en horario intempestivo, en Antena 3. La película vista en cine era un espectáculo raramente memorable: madres felices por su principio, ignorantes de toda información previa de la película, y enfados monumentales, peleas en las salidas y una vocación de evento generacional que rara vez se vive ya en las salas de cine. Cuando llegó a televisión, al cabo de unos pocos meses, cada semana observábamos un episodio que todavía iba más lejos que el anterior. La sonda anal nos tuvo toda la semana hablando de su gag final, pero una vez llegados al cuarto y al quinto aquello era imparable. En esa época aumenté mi interés hacia Beavis y Butthead, y pronto me di cuenta que la serie de Mike Judge ya había quedado anticuada (que no exenta de valor o revisiones). Mientras que los universitarios del año dos mil tenían a la pareja de la MTV como un referente vital desde su llegada a España, en el instituto preferíamos la insobornabilidad de Parker y Stone, incluso yendo más allá del estilo Judge, pocho y de un feísmo ejemplar, incomparable en cuanto a expresividad.

En sus reposiciones también intempestivas, South Park ha perdurado como una comedia con un uso brillante de su humor, pero muchísimo más coherente (sutilmente coherente) en sus comentarios de lo que pude apreciar durante su fenómeno. Por eso me parece tan lógica la afirmación de Jordi Costa cuando dice que la serie de Kenny y compañía es, como mínimo, un modelo clásico. El papel de Costa como divulgador de la animación subversiva ha sido especialmente importante, y fue él el que declaró a la película de South Park como obra de "una estética de un collage efectuado por el más zopenco de la clase entre esnifada de pegamento y raya de Tipp-Ex". Esto es inocencia al lado de la brutalidad de Puto Krío, que parece construir sus figuras protagonistas con expresiones evolucionadísimas de viejos Shock Magazines y demás poética del American Tabloid que tan bien retrata Ellroy.

Y surge la tentación de halagar el innegable y saludable halo salvaje que depsrende Puto Krío en sus episodios iniciales. Pero, en el fondo, debo destacar que se trata de una comedia ejemplar. Hacer humor es ser desagradable, recuerdan Gervais y David en el vídeo de arriba, es asumir ser el peor. Jorge Riera ha conseguido llevarnos a los rincones más miserables de nuestras vidas, sin que paremos a detenernos entre carcajada y carcajada. En definitiva, lejos de reconciliar y mimar a una generación criada con la posmodernidad de Family Guy, ha lanzado un escupitajo y ha vuelto a rodearse de cómplices (los muy reconocidos Venga Monjas colaboran en el doblaje, los siempre [mal]sanos Ultraplayback brindan una theme song mítica) que pueden ser más o menos agradecidos. Es cierto que su canción inicia y sintetiza perfectamente el espíritu de Riera, que es posiblemente el hit más cercano (y sonriente) que pasará por nuestras orejas. Pero, huelga decir, que la serie se postula, de momento, como lo fue el cómic: el triunfo de Riera sobre todas las cosas. Se trate del medio que se trate.

Puto Krío empieza mañana con el lanzamiento de la web de Adult Swim. Prepárense para más de una patada en la cara.
Actualización: Noel aclara que la web se lanzará en Febrero. Atentos estaremos.

11 comentarios:

luna dijo...

Ellos robaron la picha de Hitler! Recuerdo la Risa (picha asco, picha bote, picha hitler), hace mucho! Sabes, creo que me lo mostro Jacinto.

Noel dijo...

La web de AS, en febrero. Estas cosas son así.

Anónimo dijo...

Me encanta como utiliza usted todo ese lenguaje pomposo y relamido para ensalzar unos dibujos animados basurescos (transgresores? ja, ja,ja)...Supongo que considera necesaria la pedantería para legitimar su discurso esforzadamente contracultural, pero, personalmente, me resulta harto estomagante leerle más de dos líneas seguidas. Ay, cuanto daño ha hecho Jordi Costa...

REFO dijo...

Va a ser un evento que no hay que perderse. En España también tenemos gente con talento capaces de transgredir y de hacer con la comedia algo muy digno. Es su oportunidad.

Estupendísimo artículo y cojondo el vídeo de David y Gevais.

Un abrazo.

REFO dijo...

Jajajaja, por cierto, no había el comentario de ese lector anónimo (obviamente, este tipo de trolls nunca dan la cara). En el Abismo he tenido este comentario calcado tantas veces que sólo leerlo casi hasta entra nostalgia.

Me encanta que la gente confunda la corección léxica y el saber hacer con la pedantería. Es tan... de ignorantes.

Anónimo dijo...

me encanta que haya gente que confunda el saber hacer con escribir del modo más engolado posible. ¿Le suenan de algo los nombres de John Fante o Jim Dodge? Quiero decir, para contar algo interesante y que tenga valor literario no hace falta utilizar adjetivos esdrújulos cada dos por tres.

Alvy Singer dijo...

Refo: Un abrazo para ud.!

Anónimo: Gracias! Usted también me encanta.

Francisco Ortiz dijo...

Pues sí: algunos humores son desagradables, y por eso perduran, porque nada puede atarlos en corto.

REFO dijo...

He visto el primer Put Krio gracias al señor Riera. Arriesgado es y de una mala hostia y sangre fría también. Necesito ver más para ir valorando, pero estéticamente es acojonante. Muy fresco. Veremos cómo evoluciona.

Anónimo dijo...

South Park es aquella serie tan demoledora que al tercer pedo dejó de tener gracia, ¿no?

¿Cuánto duró su éxito arrollador en España? ¿Un año?

Claro, cuandohabía que pagar para verla todo el mundo decía que er la ostia. Cuando todos pudimos verla, esa misma gente decía aquello de "bueno, yo nunca he dicho que fuea la ostia, tiene su gracia, pero..."

Another Fuckin´ Writer dijo...

¡Muchísimas gracias por descubrime este video! Me gusta mucho leer tu página pero este documental me ha dejado descuadrado. Sobre todo porque conozco a alguno de los protagonistas. Gracias y enhorabuena por el trabajo que haces.