martes, abril 06, 2010


Francis Ford Coppola tiene una anxiety of influence evidente en sus películas con Visconti. Sin embargo, El gatopardo y El Padrino comparten una sensibilidad mayor que la de Nino Rota, compositor en ambas. Visconti fue un director de ópera y Coppola era hijo de Carmine Coppola, un director de orquestra, y sobrino de Anton Coppola, un reconocido conductor y compositor que ha dirigido funciones en New York, Salt Lake, Milán, etc.. Es un dato importante porque Coppola no se limita a admirar a Visconti, sino que, en cierto sentido, es lo más próximo a su sucesor que surgió en el cine norteamericano. No existe la urgencia, ni la violencia neorrealista de Scorsese en el éxito de Coppola con la adaptación del best-seller de Mario Puzo. Su película no es tan arriesgada como la de Visconti, es un ejemplar entretenimiento hollywoodiense, pero ambas hablan de un mundo a punto de desaparecer y de un hombre que teme perder su legado y Coppola busca toda la grandeza (de planos abiertos, movimientos pequeños y un lujo casi sensual) de su maestro.

2 comentarios:

Henrique dijo...

Y en El Padrino, todo cambia para que todo siga igual.

Lullu dijo...

También hay algo de Visconti en Scorssesse, no? A mi La edad de la inocencia me hizo pensar mucho en El Gatopardo...

Por cierto, acabo de llegar por primera vez a tu blog, y me está gustando mucho, voy a seguir echan do un vistazo...