domingo, enero 21, 2007

White Noise

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En el principio (del final del siglo XX) Bret Easton Ellis fue la luz y faro de la literatura norteamericana. Todas sus críticas favorables podrían resumirse tal búsqueda de google: crítica+brutal+sociedad+consumo (los hay que descubrieron a América).
En el principio (del siglo XXI) Bret Easton Ellis fue el símbolo de los pasados de moda, y en todas sus críticas negativas se apreciaba otra inequívoca frase (comparativa, desquiciadamente inoperante como argumento analítico) búsqueda de google: Chuck+Palahniuk+es+mejor+que+Easton+Ellis (los hay que leyeron El club de la lucha para llevar a la librería de segunda mano American Psycho).

Ninguno de nosotros se conocía de verdad porque todavía no éramos una família. Sólo éramos un grupo de supervivientes en un mundo sin nombre.

Supongo que debutar con algo tan fascinantemente redondo como Less tan zero requiere tiempo. Y no para el escritor (sólo) sino para los lectores: hay que asimilar todo esto, este clásico que parece provenir de la profecía de Jim Morrison en The End en la que anunciaba the children are insane…. y ver después por dónde transitar. Bret Easton Ellis pasó por ser el representante y gran salvador de la novelística norteamericana más nihilista (¡Norman Mailer sacó sus guantes para defender American Psycho!) al sobrevalorado de “la década”. Ni una cosa ni otra, entre Menos que cero y esta, Lunar Park han pasado la alargada Las reglas del juego, la imperfecta y divertida American Psycho y el resacón de la reiteración por abuso, Glamourama.

Aparentemente Lunar Park es otra jugada ellisiana planteada igual que Glamourama: el divertimento bajo la excusa de remitirse al esquema de un bestelling de calidad (en la primera Ludlum, en esta The Shinning del maestro). Pero si uno percibe, más allá del formalismo del Exchange del presente por pasado, se da cuenta de que Ellis inicia su más interesante travesía metaficcional y autoindagatoria hasta la fecha. Lo que supone (a falta de leer sus relatos) y teniendo como otro destello la estimable andanza de Bateman, una digestión correcta de su primera obra y además un inicio de empezar a transitar otros caminos, sin que ello signifique que no siga siendo el estilo de Ellis con su posthemingwayana frase breve (que aquí adquiere su verdadera y mejor forma)


Se hizo un silencio de complicidad, de conspiración

Y rinde cuentas a Stephen King (maestro y preceptor al fin y al cabo de él y Palahniuk), pero también, en este caso a lo que él considera (en este mismo orden) sus dos autores favoritos: Philip Roth y Don DeLillo. Del primero relee Patrimonio a su manera, y del segundo esa esquizoide paradisiaca vida en la que uno intuye el Ruido de Fondo.

Este Easton Ellis no aboga a la metaficción por gusto, a este Ellis le confunden con Jay McInerney, le joden los calentones con su estudiante de taller y es, en efecto, el mismo bastardo que era de esperar como padre.
Tiene esta novela un par de motivos para leerla porqué sí:
-Parafreseando de memoria una frase tonesiana de Laboratorio infernal: al menos servirá para que muchos descubran a Stephen King.
-Y sin salir del nativo de Maine: que Easton Ellis no beba (que se puede mamar, echar un trego o emborrachar), sino situe en su misma escala de valores referenciales a Roth , DeLillo y King, no sólo es coherente sino que además me provoca una complicidad más que sana con él.

13 comentarios:

harry_powell dijo...

A mi “Menos de cero” me gustó pero peca de efectista en su tercer acto. Todo el asunto de las snuff movies y la prostitución masculina me pareció demasiado obvio y forzado, incluso con un tufillo moralizante como si quisiese juzgar a los protagonistas, cuando el gran logro del libro es precisamente su frialdad al retratar ese mundo sin posicionarse.

Señor Toldo dijo...

Los malditos exámenes me alejan de él, pero pronto le clavaré el diente a esta delicia. A mí en cambio The rules of attraction y American Psycho me parecen perfectos sin fisuras (que si las tienen, me gustan), y ambos superiores a Fight Club clarostá.

Hijo Tonto dijo...

off topic, aunque, si lo pienso, tampoco tanto:


http://warren-ellis.livejournal.com/16393.html

quizás no lo conocia y le sirve.

Mycroft dijo...

Creo que la única mácula en el currículum de Eastton Ellis es la excesiva y forzada Glamourama.
Menos que cero es la clase de libro que si llega a tus manos en el momento adecuado te marca, pasa a formar parte de tí.
Lunar Park me ha gustado, lo he visto más dueño de sus recursos narrativos, más malevolamente incisivo, menos impulsivo y más cerebral (si cabe).
Más sutil.
Yo a Stephen King lo tengo un poco como a Lovecraft: Son los cuentacuentos maravillosos que saben inquietar como nadie, pero que tienen innumerables puntos flacos. En estos casos su imaginación supera a su pericia como narradores que tienden a repetir ciertas fómulas una y otra vez.

Vigalounge dijo...

Qué gusto. Pero qué gustazo ver a King en su sitio.

Oscar Z. Oliva dijo...

"Lunar Park" es lo mejor de Easton Ellis hasta la fecha. Aunque al final se desinfla un poco (¿Furbys asesinos?)

En tu revisión te faltó "Los informates" (el libro de relatos)...

Y sí, "Glamorama" es un exceso y, a mí parecer, no funciona muy bien.

saludos

Dr. Strangelove dijo...

Curiosamente estoy sumido en la lectura de Lunar Park, ya que la tenía pendiente para juzgar definitivamente a Easton Ellis. De momento me gusta y lo refrenda como uno de los grandes, a pesar de beber de muchas fuentes conocidas, una de ellas Stephen King, como bien indicas.

Un admirado saludo como siempre.

Francisco Ortiz dijo...

No me decidí a comprármelo. Hay algo en él - quizá el ambiente stephenkingiano- que me repele.

Manuela dijo...

Pues a mí no me parece bnada mediocre tu blog. Se puede estar o no de acuerdo en lo que dices de Elis, pero, de todas formas, es interesante.

Enrique Ortiz dijo...

No he leido nada de Ellis, y necesitaba un empujón, que me acabas de dar. Además, lo venden en Caprabo por 5 euritos, así que ya le contaré. Abrazos.

Max Renn dijo...

Como todo lo de Easton Ellis, me ENCANTA esta novela.

Y yo sigo reivindicando "Glamourama", claro que sí.

"Los confidentes" también es excelente y con fragmentos tan sobrecogedores como delirantes.

Javier Prados Andrés dijo...

Pues a mí esta novela me parece un bodriaco bastante grande. Desde luego que esperaba mucho de este enfant terrible de la literatura norteamericana que me sedujo después de leer las andanzas de Patrick Bateman pero, sinceramente, creo que empieza a dar muestras de agotamiento.Y es un pena porque, a pesar de que Ellis recurre una vez más a sus arquetípicos y trillados personajes pijos cocainímanos y de vidas desestructuradas y nada envidiables, el comienzo es realmente bueno y prometedor. Lo malo es que según vas pasando las páginas todo eso se va diluyendo como un azucarillo para acabar con un final fumado y psicotrópico en exceso(la parte del "exorcismo" es de traca)donde el lector acaba todavía más perdido que el propio protagonista de la novela.

Por supuesto que esto es sólo mi opinión.

Qx dijo...

Un argumento que me capturó en un primer momento revisando la cubierta en Nacho, y que me mantuvo interesado con sus primeros capítulos ya en casa, se me fue perdiendo entre situaciones a veces reales y a veces oníricas (en la trama y en la realidad: a veces no sabía si estaba leyendo o me había quedado dormido)... ... y sigo.