viernes, junio 02, 2006

KISS KISS BANG BANG: THE SMELL OF NOIR

Kiss Kiss Bang Bang
(Kiss Kiss, Bang Bang, 2005)
G y D.: Shane Black.
I.: Robert Downey Jr., Val Kilmer, Michelle Monaghan, Corbin Bernsen, Shannyn Sossamon.
Duración.: 98 minutos. Color.

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Una de las grandes aportaciones del noir es subvertir el rol de policías buenos y delincuentes malos, evitando así que la acción se convierte a una actualización perezosa del clásico duelo del bien y del mal de tonos épicos. Precisamente esto supone una profunda lapidación del cine de acción (que no deja de ser un género que se revela subgénero, entre el cine negro y el neo-western) por su contenido simplista y su intención ideológica descarada.

Algún tufillo así tiene la perfecta Arma Letal y yo lo asocio más a Mel Gibson, que a Shane Black, el estupendo guionista que supo empezar a transformar al cine de acción en un natural espectáculo paródico y darle consciencia a la ficción, dotándole de un sentido del humor impresionante, y acercándolo a los ambientes de la pulp fiction, antes que Quentin Tarantino.

La primera y sutil parodia elaborada por Black fue incomprendida por miles de críticos, y la dirigió un inspirado Tony Scott (lo más cercano a su mejor película). El útltimo Boy Scout es uno de los films más inteligentes que hay, y hasta que no vimos las siglas QT nadie empezó a hablar de posmodernismo cinematográfico. El siguiente guión de Black, El último gran héroe es la completa parodia y a la vez homenaje a todo el cine dominante de los ochenta (el cine del que Black fue partícipe), un inteligente ejercicio metacinematográfico con el mejor Arnold Schwarzennegger y su mítico Grave Error.


Y ahora llega su debut como director, y podemos decir que la película es una relectura de los dos títulos ahí arriba citados, pasados por el turmix de lo excesivo. Y de nuevo esconde sus homenajes bajo la incomprendida seña de parodia: como parodia (sea más o menos inteligente) entiendo yo una ridiculización, y lo que hace Black es muy similar en intenciones, tal y como señala un buen amigo mío, a los hermanos Coen con su El gran Lebowski. Es decir, subvierte el género, y lo interpreta completamente a su manera, dándole nuevos reversos a los arquetipos del género. Veamos Black adapta su clásico esquema de buddy movie imposible que lleva practicando casi siempre en sus guiones, pero esta vez ya no se trata de contrastarlo, ni siquiera de parodiarlo, sino de destruir cualquier atisbo de lo que entendemos por un tipo duro. En los tiempos que corren, el protagonista es un ladrón de poca monta de Nueva York, confundido por un actor, y su compañero su asesor, un detective homosexual llamado “Gay” Perry. Y esto es solo el principio.

La película recupera todos los elementos clásicos del género pero para después ofrecer una inusual actualización: la nocturnidad, las femmes fatales, los casos diferentes que terminan unidos, voz en off del protagonista, Los Ángeles… Y todo ello tamizado bajo la capa posmoderna típica de Black: una subtrama relacionada con baratas novelas pulp de un tal Johnny Gossamer (un Philip Marlowe al uso) y un montón de sarcasmos acerca de la meca del Cine, el narrador mismo juzga la película con jocosos comentarios que no tienen desperdicio (Tranquilos, esta película no tiene 17 finales como el señor de los Anillos).

En este sentido la película tiene una pequeña relectura autobiográfica acerca de la experiencia de Black (célebre también por sus sueldos millonarios por sus guiones y sus famosas fiestas interminables) cuando al inicio vemos a Harry Lockhart en una fiesta en Los Ángeles observando descreído. Este entrañable perdedor podría ser perfectamente un alter ego del director… que además lleva el guión más allá.
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La película fragmentada en capítulos que llevan el título de novelas de Raymond Chandler tienen en esta referencia su propia naturaleza: lo que es por encima de todo esta película (además de su título) es una perfecta adaptación de la tristeza chandleriana a los tiempos que corren, y sin ceder al happy ending facilón. Eso y Chook Chutley y una peculiar partida a la ruleta rusa hacen el resto para esta película DE CULTO. Porqué es triste en su fondo, pero no se preocupen, son 90 minutos frenéticos, embarullados, de chicas y disparos, y frases lapidarias inolvidables con Downey Jr. y Kilmer en continuo estado de gracia, y el descubrimiento de ella, Michelle Monaghan. Y es que estamos ante el último clásico moderno del neo noir (y uno de los debuts mejor camuflados y más inesperados del cine reciente)


Artículos Relacionados:
-Crítica de Noel Ceballos.
-Crítica de Refo.

4 comentarios:

Noel dijo...

A mí me parece una obra maestra. Richard Donner dijo en una entrevista que no entiende cómo no nominaron al Oscar Shane Black: "Kiss Kiss, Bang Bang" es una de las tres mejores películas de 2005.

JohnTrent dijo...

Curioso lo de esta pelicula. Esta recibiendo aplausos por todas partes y parece que se esta convirtiendo en una pequeña pelicula de culto, pero ha pasado volando por las carteleras de todo el mundo, aun teniendo al guionista de Arma letal y otras tantas como director. Pero claro, Val Kilmer cada dia llama menos a los cines y Robert Downey Jr, aunque no es mal actor, idem.

Tiene buena pinta, a ver si me hago con ella.

Eki dijo...

Yo pude verla en el cine gracias al insistente aviso de Noel. Agradecido le estoy :D

Anónimo dijo...

Está muy bien la peli. Yo seguí criticas de personas particulares, la vi y me encantó. Robert Downey Jr. está fenomenal, es un actor muy poco reconocido, pero es genial, aunque no se le ve mucho, también por eso de que se pasa el día en la cárcel.