martes, junio 13, 2006

MUNDIAL LITERARIO

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En el blog de Javier Marias encuentro un post magnífico titulado El equipo de Javier Marías. Consiste en , sencillamente, hacer un equipo de all-stars literarias, preferiblemente del siglo XX. Y como ésta no es la bitácora en la que encontarán comentarios sobre el mundial pues yo me apunto también a este peculiar juego, y añado algunos autores de finales del XX e inicios del XXI. Y les presento a mi equipo:

En la portería Haruki Murakami que es el hombre más calmado ante las situaciones más peligrosas. Yo lo alternaría con Raymond Carver, uno de sus maestros, que en su minimalismo se percibe la frialdad y efectividad que tiene un buen portero.

Defensas. Sin duda alguna F. Scott Fitzgerald en el lateral derecho dando una elegancia increíble al juego. En el centro pondría a Raymond Chandler, un tipo muy listo con las defensas y con un as en la manga. Y al lado de él, no podía ser de otra manera, Ernest Hemingway.

Lateral izquierdo un enfant terrible en toda regla: Michel Houellebecq, problemático pero muy bueno golpeando (sin ser el mejor, ojo).

Centro del campo: pondría a prácticamente los grandes narradores judeoamericanos por esa capacidad de avance sin perder el ritmo y de crear nuevas perspectivas. El epicentro sería el nuevo periodista Norman Mailer que vendría respaldado por dos contemporáneos, por tal de asegurar cohesión de juego, John Updike y Saul Bellow (que, además, es el gran maestro de los dos citados en cuanto a técnica)

Delanteros. El siempre extraño Jorge Luis Borges que crearía estrategias indefinibles para el enemigo, Thomas Pynchon, que nadie sabría quien es y formaría un gran equipo al lado de Borges ya que lo posee todo, y Don DeLillo que marcaría unos elaboradísimos y perfectos golazos.

En el banquillo: Cambiaríamos a Pynchon por Julio Cortázar (para dar un sabor más argentino al juego). Para respaldar más: cambiaríamos a Fitzgerald por Dashiell Hammett y después a Hemingway por James Ellroy que reparte muchs pases rápidos, veloces, y siempre peligrosos. Al goleador nato DeLillo lo sustituiríamos por John Cheever ,que siempre sorprende con una jugada final extraordinaria (literalmente). A Houellebecq lo cambiaríamos en la segunda parte, porqué se desgasta enseguida, por el muchísimo más agresivo y frenético Chuck Palahniuk (que tiene un potencial ilimitado si se le saca en el tiempo adecuado).

Y ahora espero que sean ustedes los siguientes en formularme sus propios equipos. Y pueden inspirarse con este juego del mundial mientras me dictan su propia e intransferible selección literaria.

9 comentarios:

fanshawe dijo...

Pues oiga, haré lo de la prensa y me quejaré de los no convocados.

Porque no me diga que con la temporada que ha hecho Paul Auster no se merecía estar allí: es el clásico segundo delantero que mete goles casi por casualidad.

Y que me dice de los pillos resuelve partidos, marrulleros, peleones, cuando la cosa se pone fea... Ninck Hornby y Kurt Vonnegut.

Ah, se le olvidó el tercer portero. Metería a Tabucchi, que siempre está en su sitio, sin aspavientos, sin espectacularidades, pero seguro como pocos.

Que diver es esto :-)

Noel dijo...

Es una idea muy buena. Yo pondría a Italo Calvino en la portería.

Raccord dijo...

¿Y donde está Pérez- Reverte, mi pitt bull favorito? Si tocase contra Inglaterra haría el partido de su vida.

Y odio a Palahniuk

Dr. Strangelove dijo...

Magistral idea esta de la alineación literaria. Da mucho juego.

Por cierto me encantan los convocados. Sólo espero que el balón/libro ruede sin parar.

Estupendo post. Un saludo.

Dr. Malcolm dijo...

como buen mundial que se precie, yo lo haría por selecciones nacionales. Por cierto, ningún español en su particular dream team

Listo Entertainment dijo...

Un respeto para Hullebeq que no hay quién lo deletree pero es uno de mis favoritos!

Señor Toldo dijo...

Este post es glorioso!!!
En serio.

Para alternar la elegancia de Fitzgerald en el lateral derecho pondría a Jeffrey Eugenides que muy sutilmente puede pasar el balón entre las piernas de los contrincantes.

Y dos tipos diferentes de vanguardia:
Si la estrategia es más defensiva que ofensiva, tridente legendario con Hesse, Camus y Kafka hasta lo que la edad les deje. Resultan ideales para desestabilizar y minar la moral enemiga.

Si la estrategia es de ataque directo sin concesiones, un tridente torbellino imparable con Bukowski, Easton Ellis y Palahniuk, que tiemblen;y David Foster Wallace en el centro del campo dirigiendo el juego y el ataque, y a la vez alerta ante posibles acciones de defensa, sirve para todo.

Portero ideal Lampedusa, de gran calidad, movimientos rígidos pero precisos y sólido como una roca.

Portnoy dijo...

Se ve que a Alvy le va el juego duro: Aliniar a Hammett, Ellroy y Palahnuik en la delantera puede ser fulminante para cualquier equipo rival... claro que luego habría que llamar a la policía científica para ver de dónde salieron tntos disparos.
La única pega la veo en Murakami, no por sus dotes literarias... ¿estás seguro que decidiría finalmente parar una pelota?
Y ya lo dejo, que entre futbol y estatut esto es un sinvivir.
Saludos

j. dijo...

Perec sería el director técnico, con asesoría constante de Philip K. Dick para las jugadas de fantasía. Borges no debería jugar, él disfruta mucho más siendo espectador. Hemingway merecería una posición más agresiva. La defensa es muy poco para él.