jueves, julio 13, 2006

SUPERMÁN: "PERIPECIA FUNDACIONAL"

Supermán.
(Superman The Movie, 1978).
D.: Richard Donner.
G.: Leslie Newman, Robert Benton, Tom Mankiewicz, Mario Puzo sobre los personajes de Jerry Siegel y Joel Schuster editados por DC Comics.
I.: Christopher Reeve, Marlon Brando, Gene Hackman, Margot Kidder, Ned Beatty, Glenn Ford, Terence Stamp, Valerie Perirne, Aaron Smolinski, Jackie Cooper, Susannah York, Larry Hagman, Trevor Howard, Maria Schell, Marc McClure.
Duración.: 145 minutos. Color.

En 1978 se inicia la edad contemporánea del cine de superhéroes, cuando Richard Donner apadrinado por los hermanos Salkind poseedores de los derechos del primer superhéroe lo adaptan a la gran pantalla a lo grande.
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A finales de los setenta George Lucas y Steven Spielberg acababan de inventar apenas el término blockbuster con dos clásicos: la mayor Star Wars y la quizá menor Encuentros en la tercera fase.

La adaptación del superhéroe por excelencia, icono pop desde su misma concepción del traje, fruto de dos judíos Jerry Siegel y Joe Schuster, pues era una opción muy solvente y como toda superproducción se optó por llevarla a cabo a lo grande. Se contó con gran parte del equipo técnico de la celebérrima e influyente cinta de Lucas (el diseñador de producción John Barry y el straussiano músico John Williams) para conferir a la película un aire de épica que consigue.

La película sirvió de modelo para algunas de las siguientes introducciones a los héroes, la más clara es Spider-man de Sam Raimi. En la cinta del 2002 basada en el arácnido de la competencia Marvel se toma como esquema el ejemplar desarrollo narrativo propuesto por los guionistas-estrella (que van desde Tom Mankiewicz a Mario Puzo) que divide la vida de héroe y hace hincapié sobretodo en dos partes bien diferenciadas (Batman Begins demostró también tener aprendida esta lección).

En la primera observamos infancia, juventud y edad adulta del héroe, como descubre sus poderes, y su relación con ambos padres, el biológico que encarna Marlon Brando, y el adoptivo que encarna Glenn Ford. Es fácil en esta parte dejarse maravillar por lo shakesperiano del inicio, y por lo maravilloso de los paisajes que inundan la granja de los Kent en Smalville.

En la segunda parte el héroe se enfrenta a su Némesis o sea Lex Luthor, conoce a la chica (Lois Lane) y al compañero de turno (Jimmy Olsen) y al jefe de su diario (Perry White). El tratamiento del villano sería un parámetro que no parece seguir en otras adaptaciones, pero que a simple vista Bryan Singer (que, recordemos, continúa sólo las dos primeras entregas y se olvida de las defectuosas secuelas posteriores, tercera y cuarta) ha querido seguir: presentar al villano también como un alivio cómico.

A día de hoy los efectos especiales han envejecido bastante, el en su día revolucionario y mágico vuelo de Superman que sirvió como eslogan no impacta en exceso y la narración se revela tremendamente simplona quizá porqué a pesar de sus 145 minutos no deja de ser una historia de presentación, y sus highlights, debido a la sofisticación de los clímax del cine de superhéroes más recientes nos saben a poco. Pero el theme de Williams sigue sin olvidarse, de hecho, toda la banda sonora es una de sus joyas llena de hallazgos melódicos que saben convertir el soundtrack en la moderna herdera de la mejor música clásica.


Además es imposible no caer rendido ante el reparto que incluye un shakespearano Brando, un breve y crepuscular Ford, un desbocadísimo y maravilloso Hackman, una arrolladora Valerie Perrine (perpetua lucidora de escotes en el film) y a Christopher Reeve como la encarnación física perfecta del héroe, que además lo dota de un carisma inolvidable. La labor de Donner está bien teniendo en cuenta la multitud de guionistas y que se trata un puro film de estudio realizado casi sin márgenes de maniobra para el director. Nos quedamos con su canónico sentido narrativo que mantiene en pie al film casi treinta años después. La película presta atención, a pesar de ser una presentación, a la historia de amor entre Supermán y Lois Lane, y con el toque humorístico en los villanos desaprovecha completamente el primer encuentro del hombre de acero con la kriptonita, que se resuelve demasiado deprisa.

Si le quitamos esto (que lo espectacular ya no lo resulte tanto), la película es un pequeño clásico repleto de la ingenuidad heredada del tebeo primerizo y que asegura un entretenimiento puro pero simple.

2 comentarios:

solodelibros dijo...

En efecto, aunque ya hayan pasado treinta años, la película aguanta bien el paso del tiempo y sigue siendo un clásico como la copa de un pino.

Simon Templar dijo...

Pues, Alvy, te diré que yo, hoy día, todavía la veo y los efectos no me chirrian tanto. A ver, es evidente que no juegan con Superman para hacer muchas virguerias aéreas porque no se lo podían permitir y que colara. Pero tampoco la cagan, precismente, en eso.
Me encanta Superman. (Fui el día del estreno al cine con mi camisetita de la S, je, je)