viernes, diciembre 02, 2005

Una pequeña digresión cinéfila

-CON SPOILERS-

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Hoy un grandioso (el más inteligente y prometedor de cuantos conozco) amigo mío, ha sido el responsable de germinar en mí, una reflexión que suena a "profunda" pero que es muy clásica, y poco pretende aportar.

Vamos, que me ha hecho pensar sobre algo, y lo ha hecho de tal forma que mi cerebro se ha empezado a esforzar, algo inaudito en esta tenebrosa y tempestuosa época de examenes donde parece que tu vida sea una escala del 1 al 10.

El tema en cuestión es la pena de muerte. Está demostrado que en Estados Unidos, la aplicación de la pena de muerte lejos de generar una reducción masiva de delincuentes (que es lo que se pretendía) en base de aplicar esta justicia, y de eliminar el mal. Esto se origina en el viejo oeste, y esta tradición de los duelos, la venganza, y la concepción de la muerte puramente americana.

Como no soy antropólogo dejaremos estas cuestiones para el estudiante de rigor, pero ¿soluciona algo la pena de muerte? Mi respuesta, (ya adivinada por el audaz lector) es no. Y claro, es obvio, no lo negaré que al perder a un ser querido uno tiene un deseo ciego de venganza. ¿Pero es la venganza la solución? No.

Y ahora entraremos, para explayarme un poco más en materia cinéfila. Pienso en Batman Begins (cuya reseña va a ser inminente) del genial Christopher Nolan, tambien pienso en Insomnio y en Memento , en toda su filmografía, este excelente director ejecuta una mirada brillante sobre la venganza (no vista por los menos atentos). Y es que, Batman Begins y Memento definen mejor que nunca, la concepción de la venganza, de la muerte del culpable. Leonard Shelby, nunca jamás podrá curar el dolor inmenso de haber matado a su esposa, primero porque no lo recuerda, y segundo porque (y esto es muy intencionado en el genial Nolan) por muchos asesinos que empiezen por J que mate eso no va a soliviantar su dolor.
En Batman Begins lo mismo. Bruce Wayne presencia el asesinato del que es asesino de sus padres, tras años alejado. Se contiene de sus ansias de venganza, pero asimismo comprueba que el "Mal" no son las personas, sino es algo mucho más grande. Y es por ello que se convierte en Batman, una figura que está por encima y que representa a la perfección el equilibrio de la justicia. Sobre la maravillosa aportación de Nolan a Batman ya hablaré mas distendidamente, y también de su filmografía, una de las mejores y más interesantes del cine americano reciente.

Spielberg va a tratar en Munich este tema, sobre los encargados de ejecutar a los terroristas palestinos que mataron a atletas israelíes en las olimpiadas de Munich.

Ahora pasemos, para cerrar este bloque a Sin Perdón una película de Eastwood con la que el genial realizador (ya ha abordado la pena de muerte, en Ejecución inminente pero no desde la perspectiva que me interesa plantear) cuenta una historia de venganza. Y como la cuenta, es precisamente su acierto.
Con la pena de muerte, ajusticiamos al culpable de un delito, y eso en teoría sirve de compensación para la familia. Pero, Eastwood lo define con un personaje y una frase. El personaje es William Munny, "pistolero" a sueldo, que al final del film, ha matado (no daré mas detalles del que y a quien, que para eso, hoy dan la película en TV3, asi que atentos), ha reincidido en su pasado como asesino, pero lo ha hecho en teoría por una causa justa que es la venganza.
Pero ¿que nos queda? Después del ajusticiamiento, no solo hay una victima, sino hay más. Y queda más dolor. El dolor no lo puede curar nadie. Y os dejo con la frase de Munny.:
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-Cuando matas a un hombre le quitas todo lo que tiene, y todo lo que podría tener.

Piensen, piensen.

1 comentario:

Fashion jewelry dijo...

Like you blog very muck!