Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Savater. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Savater. Mostrar todas las entradas
jueves, diciembre 01, 2016
Somos seres sociables porque nos parecemos muchísimo unos a otros (mucho más desde luego del o que la diversidad de nuestras culturas y formas de vida hacen suponer) y aproximadamente solemos querer todos las mismas cosas esenciales: reconocimiento, compañía, protección, abundancia, diversión, seguridad...Pero nos parecemos tanto que con frecuencia apetecemos a la vez las mismas cosas (materiales o simbólicas) y nos las disputamos unos a otros.
Fernando Savater, Las preguntas de la vida.
Etiquetas:
bachillerato,
Fernando Savater,
Filosofía,
Las preguntas de la vida,
manuales
martes, marzo 17, 2009
Esas entrañables peleas de Salón
"Espero que sí. No lo sé, porque quién puede saber en este mal momento qué sobrevivirá o no. Un mundo donde J. K. Rowling es considerada una gran escritora no es un mundo en que podría prever un gran futuro para la literatura. Pero déjame llegar a mi punto crucial. Es lo que he enseñado y es sobre lo cual insisto siempre. Sólo importan tres cualidades en una obra literaria: poder cognitivo (que incluye la originalidad, por supuesto); belleza (esplendor estético); y sabiduría. Esas son las tres cualidades. Solamente estas tres cualidades sirven para juzgar la literatura. Homero sobrevive por eso. Cervantes es supremo por eso. Shakespeare es supremo por eso. Goethe es supremo por eso. Whitman es supremo por eso. Whitman tiene sabiduría, Whitman tiene originalidad cognitiva y un esplendor estético extraordinario. Y por lo tanto sobrevivió."
Maravilloso Harold Bloom, incluso divertido cuando se enfada. Claro que resulta encantadora la valentía de Savater. No la de defender un libro que es absolutamente magistral en basar su recepción en la escalada fan (no hay más interés en ellos, se abandonan tan pronto se marchita la adolescencia más tierna) sino en decir que la tarea del arte es "suscitar agrado". Se olvida Savater que la exigencia es un grado. Igual él lo soñaba gusto.
Maravilloso Harold Bloom, incluso divertido cuando se enfada. Claro que resulta encantadora la valentía de Savater. No la de defender un libro que es absolutamente magistral en basar su recepción en la escalada fan (no hay más interés en ellos, se abandonan tan pronto se marchita la adolescencia más tierna) sino en decir que la tarea del arte es "suscitar agrado". Se olvida Savater que la exigencia es un grado. Igual él lo soñaba gusto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
