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domingo, julio 22, 2007

HARRY POTTER 7 ENDING A TRAVÉS DE LA HISTORIA (UNA CARA B)

Harry Potter y el anagrama metaficcional de Paul Auster

Harry, ante la posibilidad de conocer y perderse en los abismos de si mismo, se sentó en su silla. Empezó a escribir el libro. Al final del libro ponía y la piedra filosofal. Ahora, en Brooklyn todo parecía tranquilo, como en aquel partido de los Giants.

Si me necesitas, Potter de Raymond Carver
Hermione dejaba su varita. Harry sintió como si un parpadeo le molestara. Hermione tropezó. La varita se cayó en el suelo. Ella suspiró MIERDA

Potterama de Bret Easton Ellis
Cuando Harry llega con su nueva escoba NIMBUS NIKE a casa le dice a Hermione que le sirviera un vaso de EVIAN y que cenarian en un bistrot cerca de Hogwarts que conocia. Tras la cena, pasean por Londres al alado de un McDONALDS Harry ve un cartel que pone ESTO NO ES UNA SALIDA.

Harry Potter (Obras Completas) De Jorge Luis Borges

En el libro 4 conteido en el Versiculo 8, Pierre Menard asegura que tras su enfrentamiento con Voldemort, Harry Potter se sentó al lado de Ron Weasley a contemplar todo aquel laberinto de conjuros que supuso aquella historia. Enfrente de Potter hay un jardin de historias cruzadas, y aunque Menard lo niega, en Las Mil y una Noches, el octavo libro dice que al lado de Hogwarts, en los bosques de Hagrid está la Biblioteca de Babel.

Pastoral Potteriana de Philip Roth.

SI, habían abierto una brecha en su lucha contra Voldemort, incluso allí en la tranquilidad de Hogwwart y ahora que estaba abierta no volvería a cerrarse. Jamás se recuperarán. Todo está en su contra, todos aquellos a quienes no le gusta su clase de vida. ¡Todas las voces del exterior, condenado y rechazando su vida!
¿Y qué tiene de malo la vida de los Potter? ¿Qué hay en este mundo menos represenible que la vida de los Potter?

Corre, Muggle de John Updike

Harry se acerca al bordillo, pero en lugar de ir hacia su derecha y rodear la manzan, baja de la acera con la impresión tan intensa de que aquella callejuela secundaria fuera un ancho expreso hacia Hogwarts y cruza la calzada. Quiere viajar otra vez hasta Hogwarts. Aunque esta manzana de casas de ladrillo de tres pisos es igual que la acaba de abandonar, la de sus tíos, hay algo que le hace sentirse contento. Esta ilusión acelera su paso. Sus manos se levantan automáticamente y empieza a notar el viento en las orejas incluso antes -su varita golpea pesadamente con su tunica – pero impulsados por algo parecidos a un dulce pánico se hacen cada vez más ligeros y más rápidos y más silenciosos - que se eleva con el viento como si fuera otra vez en escoba. Y corre. Fijaos: Corre.