Me encantan las anécdotas. Sentarse en el autobús, enamorarse, y escuchar una historia de un tiempo que parecía mejor. Así se crean los mitos, me cuentan. Luego pienso que el hombre que ríe podría ser el mismo tipo que cantaba aquello de estar enfadado con el mundo. Luego podríamos deducir que casi todas las historias de Salinger van del fracaso, y de nuevo empezar a formular un montón de teorías. Pero, vaya, en la historia del laughing freak puede que sea la mejor infantil (mano a mano entre Richard Linklater y Tod Browning) del amor adolescente. Es así, anecdótica (aparente), juguetona e inofensiva. Pero luego hay bastante más. Luego está Thirteen, la canción de Elliott Smith, que seguro (o casi), cantó tras tener en su mente este cuento. O al menos eso me pareció a mi.
camino:
-1234567891011121314151617-