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miércoles, octubre 15, 2008

El Pais y el Cine

Muy tierna la iniciativa del País y el Cine. La polémica boyero ha terminado siendo su nombre. La obra de Álvaro Arroba al frente de Letras de Cine me ha parecido muy valiente, con un punto quimérico lleno de valentía. Arroba fue, al fin y al cabo, uno de los responsables de la inclusión de Brian DePalma en los Ochos estilos radicales de la revista y el resultado fue magnífico, uno de los mejores estudios que pueden leerse sobre el cineasta, lleno de inteligencia y radicalidad.

La tarea de agrupar intelectuales impresiona y a veces resulta loable sólo por lo curioso de la lista. Al equivocado Manifiesto de la Lengua Común se añadieron muchos nombres conocidos, pero ningun con una reflexión adecuada. Arroba es, desde luego, un intelectual combatiente. Nadie duda de eso. Pero ahora el intelectual Arroba es un quijotesco crítico. ¿Un diario, El Pais en este caso, que debería mantener una actitud seria frente a la cultura? ¡¿Habrá visto Arroba las colecciones en DVD en el País?! Se mezclaban los mejores y únicos Buñuel, Luna, Berlanga, Erice con Garci y Amenábar. El fichaje de Carlos Boyero no es una sorpresa. Es un paso más en el zumbón proceso de disidencias estrellas. Ayer Arcadi Espada, hoy Carlos Boyero. Leído el manifiesto cualquiera podría suscribirlo.

En el fondo es esta una cuestión de poder: El País es un medio relevante y, asegura Arroba, merece críticas relevantes. Estoy de acuerdo. Pero ¿está preparado el público para el Canon Cahierista (Costa, Kiarostami et al, todos ellos cineastas descubiertos primero por Rosenbaum y Sontag)? ¿Debe estarlo? El País refleja la actitud de sus lectores ante ese cine: el de una mala leche de la hostia. Boyero es el padre putativo de los que usan el gafapastismo como método de griterío en los foros de cine, sites que supongo que Arroba no debe visitar por motivos de salud.

La sociedad se hace cada vez más inculta, me temo. El crítico ya no es el divulgador necesario, el geógrafo que fue. En la blogoesfera la estrella es la reafirmación. No se puede suscribir un Manifiesto cuando el Pueblo hace parecer a Boyero un señor muy culto. El otro tema es si la Cahiers Española está preparada para el cine. Pese a algunas firmas, como el rescatador Losilla, a cada estreno de una película de Tarantino, cahieristas (entre otros) se preguntan si lo que hace el cineasta es reciclar la basura. Qué basura. ¿La de Russ Meyer y su gramática inmensa, en casi todos sus sentidos? ¿O tal vez la de películas escritas, seudónimos y todo, por Guillermo Cabrera Infante en plena era contracultural? ¿La del slasher teenager? Ah y si Arroba (y gran parte del equipo del Cahiers Español con Zunzunegui, Benavente, etc.) busca un crítico relevante, yo busco un cahierista que deje de poner bolsas negras en aquello que no se ajuste una (nueva) ortodoxia del autor. Otro día hablamos de los problemas que dan las bolsas negras, todos ellos raciales.