
[...] De hecho, creo que el dibujo "hiperrealista" (y no me refiero a Romita, que no lo era) es una de las razones (la otra es el tipo de guión) de por qué los SH de ahora mismo no funcionan.
Como me decía el otro día un amigo, por influencia del posmodernismo, en los SH de ahora (Ultimates es un buen modelo de ellos) TODO está expresado en la página, todo está acotado, todo significa exactamente lo que EXPLÍCITAMENTE se dice que significa, en guión y en dibujo, hasta la última coma de significado. Ni el guión ni el dibujo actual deja espacio mental alguno a la imaginación, al símbolo, al significado implícito, a pensar sobre las motivaciones del personaje -porque se explican enteramente-, a la aventura que hay "detrás" o "enmedio" de la aventura que leemos: todo está explicado.
Otro amigo (a este le conoces, Juanjo) me dijo una vez que cuando volvió a leerse de mayor, hace un par de años, los 4F de Byrne (que eran SH clásicos, género auténtico, no posmoderno), que le encantaban de pequeño, se quedó estupefacto al constatar lo "poco" que sucedía en ellos. "No lo entiendo. Yo recordaba mucho más, muchas más aventuras, como si sucediera mucho más en esos tebeos", me dijo. No creo que fuese sólo la memoria la que le traicionaba. Es que los SH clásicos funcionaban así. Se sugería mucho más de lo que se podía leer en ellos. Los personajes tenían una vida "por detrás" que nunca veíamos, pero que nos encantaba imaginar. Sus motivaciones tampoco estaban claras hasta la última coma, ni mucho menos. Eran una especie de constructos o máquinas poco inteligibles para el lector y desde luego ambiguas por defecto (por ocultación de su "vida real"), que cumplían una función en la historia sin que se nos desvelase mucho sobre su psicología o motivaciones. No se cuestionaban a sí mismos porque no eran personas realistas, sólo cumplían una función en un tipo de relato -el de SH- muy concreto.
Hace poco, Álvaro abogaba por el "cuestionamiento de las motivaciones" del SH, por el "cuestionamiento de la tarea del héroe" para hacer adulto al SH. No sé si adulto o no, lo que sé es que eso ya no es SH clásicos, sino SH posmodernos (los que van desde Moore a Ultimates), y sé porque veo donde está el género que eso es un callejón sin salida. En los SH posmodernos, al contrario que los clásicos, el espacio mental se cierra y todo significa EXACTAMENTE lo que se nos explica en la página: es un volver sobre el personaje clásico para diseccionarlo y "comprenderlo", empezando por su origen "real" y "científico" ("La lección de anatomía" de La Cosa del Pantano, el episodio de Watchmen donde se explica el origen de Manhattan/Atom, los que escribió Moore sobre Miracleman explicándolo de pe a pa; los ULTIMATES de Millar donde se explica el origen exacto y político-científico de Los Vengadores) hasta sus motivaciones psicológicas más profunda : ¿cuál es exactamente la ideología del Capitán América? Porque en el Capi de Kirby no estaba, su Capi era un constructo imparable que combatía el mal y defendía la libertad sin "cuestionarse su tarea"; pero tranquilos, que Millar ya nos explica la ideología y psicología del Capi con pelos y señales en ULTIMATES: el Capi es un carca y conservador, que no quiere ver mujeres desnudas en un espectáculo, que no entiende la vida moderna, incluso que puede llorar por un ataque de cuernos. EL CAPI TAMBIÉN PUEDE LLORAR. ¿Qué pasa con esto? Pues que la pregunta es ¿a quién le interesa de verdad saber cómo piensa alguien que lleva capucha, escudo y calzones por encima del pantalón? Como decía Kyle Baker, si quiero leer un tebeo de Superman, quiero verle volar y hacer cosas increíbles, no quiero ver a Clark Kent hablando tooodo el rato y llamando "Hal" a su amigo Linterna Verde, mientras éste le confiesa a "Clark" sus problemas sentimentales o las dudas sobre su tarea como héroe.
A mi juicio, el problema es que con el tratamiento posmoderno terminas vaciando de contenido al SH. Si lo explicas demasiado (en guión y en dibujo), y demasiado realista, no sólo no es más verosímil sino al contrario, mucho más inverosímil, sino que pierda la gracia y lo que permitía hacer funcionar al SH. Lo que hizo Moore sólo se puede hacer una vez, pero no puedes seguir repitiéndolo hasta el aburrimiento: porque lo que hizo es ya posgénero, la autopsia del género original muerto, que se disecciona hasta el absurdo para enseñarnos sus entrañas y mecanismos. ¿Quieres darle una motivación psicológica real y razonada hasta el último detalle a Batman? El resultado es BATMAN BEGINS, que no funciona desde su minuto diez.
Personalmente, estoy muy cansado del género posmoderno: ULTIMATES es aburridísimo, y eso sin entrar ahora en las asquerosas ideas políticas que su guionista "de izquierdas", Millar, cuela de rondón en sus argumentos con tal de servir a su santo patrón, el becerro de oro que para él es la Marvel americana: es impresionante lo que un escocés cateto como él puede llegar a pensar que le "gustará" políticamente al público estadounidense; según él, todos deben ser unos "patriotas" descerebrados. Estos SH que se hacen ahora (Strazynski también tiende a explicarlo TODO) no me interesan nada, es un tostonazo, y me gustaría una vuelta al género "clásico", no digo retro, pero sí género no-posmoderno, género sin autoconsciencia ni reflexiones sobre los mecanismos de su funcionamiento. Miller lo ha hecho en DK2, rehuir expresamente lo posmoderno, con esa gozosa celebración del género clásico de SH, aunque actualizado a 2002, y ya me gustaría que muchos otros autores siguieran derroteros parecidos.
Esto me ha respondido Pepo (Pérez) en un post sobre "la estética de lo inverosímil" y al final regala una muy estimable reflexión del estado actual del género de los SH. Ah, yo amo la reinvención Ultimate pero contrastar siempre es sano. Ahora es su turno señores.