jueves, mayo 17, 2007

SIN GRANTIA

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Admitámoslo: la nueva lista de Granta apesta. ¿Siempre dando en el clavo? Lo dudo muchísimo: si Jonathan Safran Foer y Nicole Krauss son los imprescindibles de esta generación lo llevamos crudo. Crudísimo, diría yo.

Porqué ya vale el austerismo. La doctrina idiotizante y sentimentalizada de la literatura que confunde a los que leen emoción. Ya vale. La historia del amor de la señorita Krauss es una novela interminable, que basa todo su atractivo en una construcción del personaje harto tópica y conmovedora. Y me deja dudas: ¿también escribió Krauss esa otra cosa llamada Brooklyn Follies?

Sobre Jonathan Safran Foer..... Prueben y lean Tan fuerte, tan cerca uno de los libros más deprimentes de la literatura de vanguardia. Deprimente de lo malo. Como dice Gerard, malo con egoísmo. Con avaricia.

Granta huele a naftalina. Está caduca, malgastada, anacrónica y sobretodo mercantilizada. No les quedan opciones de valentía ni se molestan en ocultarlos: continuan con los best sellers de prestigios. Papá Auster ya ha tenido primogénitos y asustan muchísimo. Con similares aires de calité. Basta ya de realismo mágico señores, que es polvo de libro huérfano en diez años. Paren con el rollo de brujas, sentimientos y emotividad o al menos sean justos: no tengan la desfachatez de convertir en literatura cualquier sucedáneo neoyorquino de la vergonzosa Anatomía de Grey. La única diferencia moral está en el tratamiento de la crítica.

2 comentarios:

Mauricio Salvador dijo...

Pues, querido Alvin. Yo soy muy feliz con Dostoyevsky últimamente, y con Tolstoi.
En alguno de los números de HC vamos a presentar una traducción de la selección de Granta, no por mí, sino por el entusiasmo de nuestros colaboradores.

Víctor S. dijo...

Sin entrar en comentar la lista de Granta, que no conozco todavía, sí me gustaría recomendar un escritor que sé que aparece en ella: Daniel Alarcón, peruano que vive en Estados Unidos y escribe en inglés. Su primer libro de cuentos, Guerra a la luz de las velas, me pareció muy prometedor.