sábado, mayo 17, 2008

Los principios vengadores

En mi reciente artículo para Hermano Cerdo hablaba de la formación del concepto Ultimate repasando el significado millariano del heroísmo sin centrarme demasiado en la historia original. Bueno, ahora he estado leyendo Los Vengadores de Lee y Kirby en comparación a los Vengadores: Año 1 de Joe Casey y Scott Kolin. El tebeo de Stan Lee y Jack Kirby es espectacular, una sucesión de batallas (¿y el cameo de Spider-Man?) y una resurrección del Capitán América cuando ya era viejo, porque pertenecía a los tiempos de la propaganda. En definitiva la primera historia de aventuras que convertía en la summa de espectacularidad su sello de identidad. En 16 números condensaron todo el sense of wonder a base de acción inimaginable. Yo me quedo con dos ideas impagables y todas ellas sin otro interludio que el del final de número. Aquí un par que me chiflan:

Los Hombres de Lava para abrir y boca (con el fracaso evidente del ejército)

Y El Caballero Negro a todo lujo causando el pánico en New York

Pero resulta interesantísima Vengadores: Año 1. Es un remake en clave cotidiana de la saga de Lee y Kirby pero parece tomar una línea postUltimate tremenda. Por ejemplo, cuando Steve Rogers es resucitado del hielo observa atónito los noticiarios y comprueba que su América tiene la MTV y Oriente Medio.


Y tiene traumas respecto a la muerte de Bucky en la guerra. Los Vengadores tienen muchos problemas tanto de imagen como de liderazgo mientras se enfrentan a los mismos villanos por orden, pero con una rapidez narrativa inusual imponiendo los traumas a la misma altura que la acción. Kolin no funciona ni como Hitch ni como Kirby y ese es su mayor inconveniente, pero el tono deudor de tradiciones de Casey es de agradecer, aunque se muestre poco capaz no sólo de igualar sino apenas logra epatar el ritmo frenético con una visible acelaración de la narrativa, con la rápida aparición en escena de dos fugitivos (Mercurio y Wanda) y el origen de Ojo de Halcón.

Casey funciona en pequeños detalles, como su relectura de la primera página del primer número de la serie con Rick Jones, dando cuenta de la destrucción de Hulk a los lectores.


The Hulk en los media


Y Casey hace la interpretación de ese momento con una sensibilidad tremendamente millariana, siendo sus vengadores nuevos y antiguos gente con problemas de imagen y destinada a la rueda de prensa, o el supergrupo concebido como sociedad limitada y de perfil casi corporativo.

3 comentarios:

Portnoy dijo...

Por tu culpa, nota que no digo "gracias a ti", estoy leyendo los Ultimates... la verdad, me está pareciendo de una pobreza narrativa desoladora. Si actualizar una serie significa introducir televisiones, internet, y considerar los daños colaterales que causan las acciones de los superhéroes (y en el caso de los Vengadores de Millar, supercretinos) apaga y vámonos. Tu lo estás viendo comparando lo que hizo Kirby (¿hace cuanto?) con la actualización de lo que se nos vende ahora. De nuevo están confundiendo ser coherente con nuestra realidad cotidiana con ser verosímiles... ¿quién coño quiere verosimilitud en una serie que aparece un tipo verde y otro que de un martillazo te traslada a Asgaard? ¿y convirtiendo a Nick Furia en Samuel L. Jackson ya cumplimos con la cuota de corrección política?
Perdona que te lo diga, pero los Ultimates son una birria (por no decir aquello que sujeta Arale con un palo)
Un saludo

Alvy Singer dijo...

Sabes que difiero, aunque agradezco que met omes en serio. Y lo de Jackson no responde a la corrección política (lee los dos primeros volumenes y ya verás que es una obra más que nada política) sino a la idea de Millar que tiene del icono superheroico: tiene que SER una estrella del rock. Lo más del coolismo. ¿Qué me dice de Depp/Stark?

Portnoy dijo...

Demasiada verosimilitud, demasiado pensar más en la posible adaptación cinematográfica de la historia que en lo que cuenta en sí mismo... no sé, me parece que le falta frescura, que se nota demasiada elaboración y demasiada voluntad de ser real... pensemos en un momento como será esta revisión de Los vengadores dentro de ¿15, 20 años?... yo tengo la impresión de que envejecerá peor que la serie original que al menos tiene a su favor la ingenuidad y la falta de pretensiones, más allá del mero entretenimiento...
Quedemos entonces un día de mayo del año 2028 y lo comentamos
:-)
Un saludo