jueves, marzo 06, 2008

The Darabont Redemption

Frank Darabont ha pedido perdón. O al menos, se ha propuesto dejar de lado a Frank Capra y venir siendo coherente con su carrera, que está fundamentada en el amor a Stephen King y al cine de género (en este riguroso orden). ¿Se acuerdan de cuando escribía Elm Street 3 o The Fly 2? Bien, The Mist es una película que propone un regreso inteligentísimo no a los fueros de los ochenta, sino a toda una tradición (que empieza en la Twilight Zone y Bradbury y casi diríamos que termina en King, al menos hasta que la gente vea lo mucho que se va pareciendo, día día, Lost a The Stand) en la que era posible explicar historias fantásticos que emitieran un diagnóstico misántropo sobre la condición humana.

Vamos a dejar una cosa clara: Darabont nunca ha pretendido ser un autor, pero si un director solvente, que en sus mejores momentos fue saludado como gran director, en un exceso propio de los tiempos preceremonias de la Academia norteamericana. En sus anteriores películas se fundía en su material, para bien o para mal. Coherencia no le falta, y The mist es posiblemente la mejor adaptación de un tipo concreto de novela de Stephen King: aquella en la que se toman ecos muy necesarios de Bradbury y The Twilight Zone, y se narra en clave cotidiana una terrible historia fantástica. Darabont usa la cámara en mano para revelar una suerte de Noche de los muertos vivientes a pequeñísima escala, con un final casualmente muy similar al que propuso en su día George A. Romero. Y como toda historia de terror a escala íntima, sabemos que lo realmente monstruoso somos nosotros. En esta dialéctica, con uno de los finales más jugosos del Hollywood reciente (y satisfactorios) y recuperando sin apenas nostalgia, una tradición, sin otra temeridad. Si Darabont ha decidido relanzarse por los fueros que tuvo su carrera ya podemos esperar grandes cosas de él (es decir, interesantes películas capaces de divertirnos hasta el último minuto): su próximo proyecto, no obstante, es una suicida adaptación de Fahrenheit 451.