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viernes, julio 06, 2007

Potter is all around

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Tras leer el libro de forma frenética, emocionante, terminé viendo la cuarta adaptación de la película. Primero hablaré de la película que está llamada a convertirse en pope de un nuevo subgénero ignorado por la crítica más especializada y también la más libertaria: el cine basura global. El primer ejemplo de ello es Spider-Man 3, pero Harry Potter 4 alcanza cotas más memorables al no ser un engendro tan insoportable como la tercera del hombre araña, aunque no por ello significa que sea sustancialmente mejor.

I feel it in my fingers
I feel it in my toes


¡Qué pragmáticos son los británicos (de la Warner Bros)! Pensaron: ya que el cuarto libro es el más cómico, contrataremos a Mike Newell. Pero ellos contrataron a Mike 4 Bodas y un Funeral Newell. Pero también a Mike El Despertar Newell, el más psicotrónico y sin duda el más olvidado. O sea: tenía que filmar una película más oscura (porqué ahora es moda ¿saben? Que todo sea más oscuro) de las películas. Si hubiera estado Richard Curtis en el guión hubiera sido realmente interesante: otra basura pero de otra catadura, mucho más interesante a nivel degenerativo y al fin y al cabo no tan lejano del espíritu Rowling.

It's written on the wind
It's everywhere I go


Harry Vivir Así es Morir de Amor Potter is back. Esta vez con Hermione en teoría debería de ponerme Ron, pero Radcliffe está MÁS BUENO Granger y Ron Emma Watson es MÍA, Kloves! Weasley. Steve Kloves, el guionista de las anteriores (¿de la de Cuarón… también?) está muy perdido: realmente o se ha leído la novela muy por encima o esta vez la Warner Bros le ha encomendado que haga una película más oscura. O sea, una sucesión de momentos aparatosos con nulo nexo argumental: ¿estamos (o no) ante el nacimiento de un nuevo género? Aunque los muchachos de Las Horas Perdidas se equivocan: el problema de la película no es su melodrama, sino su ausencia total de narrativa sustuituida por un catálogo de maravillas (y minutos). Aunque la dark fantasy está insertada porqué sí y el cementerio (lugar clave y climático) resulta demasiado artificioso para transmitir... algo.

Christmas is all around me
and so the feeling grows



Y llega el baile de Navidad: Newell se pone a hacer pequeños gags pop (¡esas canciones!) y Harry Superstar Potter se pone caliente parcialmente con Hermione Nipples Granger y Cho Chang. Entretanto ver a Brendan Gleeson (por cierto una gran actuación para un papel inadecuadísimo), Robbie Coltrane y Maggie Smith haciendo el más voluntarioso ridículo en la pista de baile…. NO TIENE PRECIO. Luego está Rita Skeeter, fatal trasladada, que debería resultar ese toque extravagante que no kitsch que Kloves & Newell no termina de entender.

My mind's made up
The way that I feel


La esencia de Harry Potter 4: The Movie no es la magnífica secuencia de las sirenas: es cada una de las bromas excesivas, desentonadas y, seguramente, terriblemente involuntarias que propone al espectador. Kloves no quiere escribir más Potters (pero vuelve en la sexta: no os preocupéis) y aunque la película tiene una intro respetable: los flashbacks, la resolución del misterio, la traslación cutre-lujosa del Pensadero y TODOS los momentos RADCLIFFE lo salvan todo. Harry Potter 4 es una pura basurilla incapaz de satisfacer a quien disfrutó el libro, es una desternillante demostración de que toda la aparatosidad del mundo es nula para llevar a buen puerto una adaptación. Yo admito que me reí un montón de sus delirios inesperados pero que realmente me dormí. El aburrimiento le supera a uno, que asiste a sucesiones de efectos para nada logradas y sí muy convencidas de su grandilocuencia.