Parece gracioso que los que miraban de reojo al neoyorquino cuando se hacía el europeo, sean ahora los que griten ¡Rohmer! ¡Rohmer! Vicky Cristina Barcelona no tiene nada de rohmeriano, pero ahí está llegando al rescate Carlos Losilla para explicar las diferencias entre premisa y ejecución. Film vacacional de personajes que vasculan entre lo estúpido y lo extrañamente naif, con una versión absolutamente agonizante de aquellos diálogos Allenianos que hablaban de la neurosis y de la idea del amor, la ligereza de la película puede ser confundida fácilmente por inteligencia. Ambientada en una Barcelona a ritmo continuado de Entre dos aguas y un hortera grupo de canción ligera, con una Oviedo que a ritmo de nadales catalanes enamora, Allen demuestra ser capaz de dos cosas: de reivindicar su anterior película como mejor de lo que creíamos y de hacer genuino cine de postal, sacando el mínimo partido al entorno urbano, amén de mostrarse orgulloso de su absoluta ignorancia cultural y ni siquiera lleva a una dimensión abiertamente fantástica esa Barcelona turística.
Resulta meritorio pues que el cineasta ruede un spot de Andalucía en tierras catalanas y no haya problemas nacionalistas de por medio: supongo que la exquisita presencia de Joel Joan y Lloll Bertran calma un poco el asunto nacional. Con el giro Allen da la razón a los que desconfiaron de él y Penélope Cruz y Bardem ponen su química pletórica al servicio de unos personajes estreotipados al máximo llamados Juan Antonio Gonzalo (¡!!) y Maria Elena que uno no sabe si los sacó después de ver miope Todo sobre mi madre y Volver, o es que es una parodia inconsciente soap opera latinoamericana mediante del melodrama. No deja de ser divertido que se tome como exquisito esta revisión hortera de premisas (esta vez sí) rohmerianas y ejecución (tristemente) pseudo almodovoriana, y no se caiga en la cuenta de que este cuento con molesto narrador omnisciente hubiera funcionado mejor en las páginas del New Yorker o que sea una comedia de Woody Allen en la que uno no se ha reído en todo el metraje.

