viernes, octubre 20, 2006

UN MICRORRELATO: "EL CONDICIONAL" DE DAVID ROAS

David Roas.
En el versículo 40 del segundo capítulo del Libro de las desvelaciones, San Liviano habla de un extraño ser “mitad hombre, mitad quimera” que miura hacia todas las direcciones a la vez sin decidirse jamás a moverse. Su cara, nos dice el santo, refleja la duda, el miedo, la desesperación. En algunas ocasiones, el condicional intenta echar a andar, pero sus pasos no le llevan muy lejos, puesto que tras alejarse unos metros, se detiene y regresa de nuevo a su punto de partida. Allí otea el horizonte y, tras meditarlo pausadamente, vuelve a moverse, pero en dirección contraria a la que había tomado unos instantes. Pero enseguida se detiente, mira hacia atrás, se mesa los cabellos y vuelve sobre sus pasos.

El condicional no suele vivir muchos años. Cuando muere, los habitantes de la región lo sustituyen rápidamente por otro ejemplar que ellos han criado. Saben que el universo no podría funcionar sin su presencia.

7 comentarios:

M dijo...

Delicioso micro. Te pongo yo uno para seguir con el juego. Es de Luis Mateo Díez, que no me gusta mucho la mayoría de las veces, pero que, por una vez, tengo que celebrar algo que salga de su pluma. Uf, microrrelatos, has dado con otra de mis pasiones.

EL POZO

Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años.
Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa.
Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse.
En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior.
"Este es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje.

Mycroft dijo...

Me recuerda a la brevedad de Fredric Brown...

Miguel Sanfeliu dijo...

Interesante texto, Alvy.
Un saludo.

nyusiph dijo...

Sólo puedo decir que amo a David Roas, todo lo que escribe, todo lo que dice. Es increíble que sea real.

Anónimo dijo...

Os dejo aquí otro micro. No sé bien quien es el autor ni dónde lo leí, pero cuando lo hice me pareció tan angustioso como ahora. Espero que os guste:

"Y cuando fue a salir de bañarse en el río, vio que la habían quitado las dos orillas".

Anónimo dijo...

Perdonad el laísmo, ése no es del autor, ha sido una errata.

madan dijo...

Genial el micro. Solo conocia a Santiago Eximeno www.qualid.es/?id_pre=98 (por si le quieren conocer)
Pero voy a investigar mas sobre este autor, David Roas, porque me parece muy interesante.