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sábado, agosto 23, 2008

La librería del crítico

El blog literario más adictivo es el estupendo Critical Mass. Es el blog del círculo nacional de críticos estadounidenses y es así como ustedes creen: se dan citas críticas de amigos y vecinos de meridiano interés con lo que interesa de verdad. Está claro ¿no? Los chismorreos literarios, unidos siempre al nacimiento mismo de la literatura esa.

Voy a proponerles un par de ejercicios, aunque sea en el Focoforo donde se discutan las cosas con más inteligencia hoy en día y se aporten los posts del mañana. The Critical Library Series es un ejercicio de recomendación literaria por parte de los críticos. La pregunta es muy sencilla: Los cinco libros que todo crítico debe tener en su estantería. Hay opiniones deliciosas como la de John Updike que comenta con ojo clínico el fan y también crítico literario Jean-François Fogel.

Bien, empecemos con una leve variación:
¿Cuál son los cinco libros que debería tener un crítico de cine?

Y, por supuesto, los del crítico literario. Sumo a la lista al crítico cultural, al de los videojuegos. Yo me pienso la mía y la cuelgo en algún lugar remoto del fin de semana.

Actualización:

Mis 5 de cine.

El cine según Hitchcock de François Truffaut.
Aunque hable del cine de su autor de una forma mucho más secreta de lo que parece, se trata de un libro fundamental para entender el cine, osea, su lenguaje. Cualquiera debe acercarse sorteando sus deliciosas anécdotas y centrándose en su magnífico amalgama de técnica y composicion.

50 años de cine norteamericano de Bertrand Tavernier y Jean Pierre Coursodon
Sirve como perfecta introducción a la escuela cahierista sin traumas de por medio, pero su mayor está en su estupenda base de datos y su visión sobre el cine de los años ochenta que ayudará a borrar ciertos lugares comunes de la pseudocrítica de hoy en día.

El cine de terror: Una introducción de Carlos Losilla y Goremanía Vol. 1-2 de Jesús Palacios.
El de Palacios sirve todavía como pequeño manual estético para principiantes, el segundo es bastante peor que el primero pero habla del gore en un terreno multidisciplinar. El primero sigue siendo un manual imprescindible para el cine de horror moderno y sus más radicales formas. Losilla hace un repaso excelente a la historia del horror, delimita periodos y se atreve a definirlos con bastante criterio.

Movie Mutations de Jonathan Rosenbaum y Adrian Martin y/o Placing Movies de Jonathan Rosenbaum.
Siendo los ensayos sobre películas de Susan Sontag un tanto peculiares, me decanto por Rosenbaum Martin piedras de toque de las nuevas propuestas cinematográficas alejadas del mainstream y críticos cultísimos y personales, el primero un auténtico neopragmático más cerca de Richard Rorty que de Pauline Kael o Roger Ebert.

Cine de terror contemporáneo de Pedro Berruezo.
Se acerca al género desde su mitología, nunca desde otra perspectiva. Está muy centrado en estudiar los últimos fenómenos cinematográficos del fantástico, siempre a caballo entre el mejungue de lenguajes y una nueva crítca. Imprescindible su defensa de Ghostbusters y su distinción entre las visiones del licántropo de Joe Dante y John Landis.

domingo, agosto 17, 2008

Fall of Liberty

Una de las preocupaciones de la revista Xtreme es la libertad de expresión. Se han esgrimido especiales, columnas y demás herramientas del periodismo para la denuncia. En su última columna Tones denuncia a toda voz los riesgos de la libertad de expresión en la ficción contemporánea. Lo peor y lo mejor de todo es que… ningun escritor o periodista lo hace desde otros medios especializados. Existe la noción de que Rockstar y Capcom son compañías "transgresoras" que a veces se "pasan de la raya". Es el ejemplo más sencillo que se me ocurre de un tópico asimilado a través del lenguaje.

En Lenguaje y Silencio, George Steiner habla de la importancia del lenguaje para la construcción de la realidad y de la literatura, igual que lo sabían Wittgeinstein, Orwell (que sustituiría el problema de la realidad por el de la verdad) o Heidegger. La labor de Tones es muy ardua: empezar a hablar del lenguaje de los videojuegos, aún siendo estos un lenguaje primigenio y empezar a limpiar la crítica de la contaminación. De expresiones peregrinas como "los gráficos" o "está listo para soñar" que no sólo se han generalizado en el debate blogoesférico/media oficiales sino que también se han llevado con bastante vergüenza al mundo del cine. También la cultura se está resintiendo y los enfoques. A diario encuentro blogs que usan a destajo la palabra postmodernidad sin haber leído ni un solo libro sobre ella (y no será porque falte acceso a ellos), creyendo que el lenguaje les hará parecer. Siento cierto hartazgo pensando que todo lo que he tratado de decir ha sido siempre habiéndolo pensado, leído y que el lenguaje pueda usarse de una forma tan irresponsable daría la razón a los críticos de la blogoesfera. Lo decía Jordi Costa en su entrevista cuando hablaba de los que adoptan los modos superficiales de la crítica.

Actualmente con la censura del Manhunt 2 se ha vivido un largo y bastante patético silencio del que sólo Tones (y su equipo Xtreme con gente tan valiente como Ignacio Selgas o la labor de Ben Reilly por intentar naturalizar el acercamiento al RPG) se han sabido desmarcar con acierto.

"Primera, relacionar la estética con el Bien y con el Mal es peligroso, y es una actitud que nos ha dado notorios disgustos con el pasado" (El nombre técnico es idiotez, Xtreme nº188)

viernes, junio 06, 2008

Indiana Jones y la hemeroteca perdida

Carlos F. Herdero se luce en la Dirigido Por número 171 a costa de una crítica puramente cinéfila:

Sobre el cine de aventuras:
“Un género, que, desde entonces (se refiere a El hombre que pudo reinar), sólo ha proporcionado pálidos epígonos en clave infantiloide”
Sips. Todo el mundo lo sabe: En busca del arca perdida (1980) y Conan El Bárbaro (1982) son tremendamente infantiloides.

Sobre Spielberg y el cine de hoy en día:
“Parece inútil, por tanto, seguir empleando espacio en describir las habilidades técnicas de Spielberg, en seguir glosando su capacidad para construir un producto que, ciertamente, se encuentra por la media de toda la desdichada pléyade de sucedáneos que le rodean, o en repetir con sospechoso regusto propagandístico – el alarde de producción (millones de dólares de por medio) que supone la película. “

La crítica concluye hablando de películas de los años cincuenta y sesenta de aventuras que segun su autor eran “divertidas, trepidantes, originales, simpáticas y adultas”. ¡Qué grande fue el cine!

Indiana Jones y la última cruzada sigue siendo tan compleja (el prólogo como introducción a la génesis emocional, el santo grial como metáfora de la inmortalidad de los héroes) que no hace falta explicarla. Pero parece que la crítica hable de las anteriores entregas con una rotunidad crítica que jamás ha tenido.

lunes, abril 21, 2008

El valor de The Spirit


The Spirit. El Tráiler (Cortesías). Uno lo revisa cuidadosamente y piensa mucho en Dick Tracy, esa adaptación del caricaturesco, manierista y absolutamente veloz cartoon de Chester Gould malversado por Warren "Reds" Beatty, al que le pudo su filmografía como director anterior. Con un mundo tan inflamado e hinchado físicamente, y un ritmo tan trepidante sigo pensando en lo que hubiera hecho Scorsese. Hay una relación similar entre el autor Will Eisner y el director Frank Miller. Sólo parece interesante para seguir viendo en que deriva este negro sueño de poscine. Sobre Sin City ya hablé en su día, rectificando mi entusiasmo inicial. Una revisión en la que se ponen en evidencia sus carencias pero también su agradabilísimo sentido de la experimentación.

Pero también hay algo sobre lo que nos hará pensar mucho esta The Spirit. Sobre el público. O sea, sobre nosotros mismos. Un público que ha construido dos prejuicios esenciales en sus valoraciones:

-El Estilo. Nada de caligrafía visual o movimientos propios, hasta de temas siquiera. ¿Temas recurrentes? Siempre que sean visibles. Ahora el estilo son música, decorados, ecos. Los ecos lejanos, claro.

-La Originalidad. Presunta y siempre que pueda, necesaria. No hay ningún problema en generar cuatro Indiana Jones. Ningún problema de originalidad, digo. Pero ojito con Cloverfield o la técnica de Sky Captain, que esto ya no es original. Mucho cuidadito que te vigilamos, lord de la originalidad.

Mr. Knowles acaba, además, de decir una gran verdad sin quererlo. Amo a Frank Miller y esto es Frank Miller, dice Knowles. Precisamente, me incluyo en la autocrítica, ese es el gran mal cuando queremos enfrentarnos a algo. Un relativismo condenado y una distinción nunca hecha entre intenciones y resultados. Claro, al final lo primero es lo segundo. Pocos cosas se dan que sean y viceversa. ¿Cómo reaccionará un público al que el factor Originalidad le puede ante esta The Spirit? ¿Qué cine del futuro podemos esperar de una juventud que todavía construye fantasmas de toda la vida en su imaginario temeroso? ¿A qué esperan para encumbrar esos espíritus urbanos, casi con síndrome del spam que pueblan la magnífica Pulse? ¿Por qué esa apatía al sign of the times? ¿Qué fue de todo eso? Bazz Luhrmann y Jean-Pierre Jeunet son la respuesta. Cine para abuelitas, sensibilidad chocha y auténticos profetas de la poética de fotolog, las películas Moulin Rouge y Amelie son el capitoste de una juventud llena de sueños, con ganas de ser elegida y de paso cerrar su vida con la banalidad de un José Feliciano interpretando Roxanne. Pero claro, es que Roxanne iba de otra cosa, igual del libre albedrío (y creo que hay gente que sabe de lo que hablo). ¡No importa! Auténticos cantos al conformismo y al egocentrismo mal entendido, las películas suponen un paso más allá en la devaluación de las películas realmente revolucionarias. La única forma de entender Moulin Rouge como obra maestra está en que el cine tiene que ser una construcción inteligentemente boba para inspirar a millones de memos. Pero ojo, lo de Luhrmann es muy hábil. Y de Jeunet mejor no hablo. Lo suyo es muy francés.

jueves, abril 10, 2008



"En Psycho el argumento me importa poco, los personajes me importan poco; lo que me imprta es que la unión de los trozos de la película, la fotografía, la banda sonora y todo lo que es puramente técnico consigan hacer gritar al público. Creo que es una gran satisfaccion para nosotros utilizar el arte cinematográfico para crear una emoción de masa. Y, con Psycho lo hemos conseguido. No es un mensaje lo que ha intrigado al público. No es una gran interpretación lo que conmueve. No era una novela muy apreciada lo que cautiva. Lo que emociona al público es la película pura. "




Alfred Hitchock

viernes, marzo 07, 2008

Una Cima

Beatriz Maldivia (¿no la recuerdan? Especialmente significativas son su reseña sobre Cloverfield y su teoría de "la película que te atrapa" que tiene uno de esos ejemplos en Soy Leyenda) acaba de llegar a su cénit con su reseña de Antes que el diablo lo sepa. Su texto se basa en la opinión de que la película no está a la altura de la grandeza del título. Desde luego, el que crea que la crítica de vanguardia puede ser literal, debería darse un paseo en la blogoesfera: la crítica y bloguera Maldivia cree que una película debe responder a la grandeza su título, en definitiva, merecerlo. Y concluye que el mal traducido Atraco al Destino "pegaba mucho más al film", por no salir de su dialéctica. Luego, se decide a hablar un poco de la película, usando como argumento la estructura narrativa, una discusión que sigue en los comentarios, uno de los debates más extraños y recomendables que podemos leer en la maltrecha blogoesfera cinematográfica. Escribe Maldivia Esto es interesante, aunque tampoco deslumbra, pues ni es la primera vez que se hace ni favorece que la trama impacte más. Maravillosa las correlaciones: el motivo de la falta de deslumbre (¡qué duda cabe de que es una sensación poética!) es para la reseñista su antigüedad y el escaso impacto añadido (¡el deslumbre!). En los comentarios, otro lúcido sostiene en su observación sobre la narrativa que en Before the Devil su decisión estructural es pura pose, no como en Memento o Lost, entre otros comentarios.

Sorprende como Maldivia nunca habla de la estructura narrativa convencional (inicio, nudo y desenlace) ni menciona su uso mayoritario en el resto de películas que reseña, ni como realmente esto no favorece a que la trama impacte más. Sorprende también, como el comentarista se toma la astucia de ignorar el resto de estructuras narrativas (la clásica y tradicional) y se permite su juicio sobre lo que es pose y lo que no es, sólo con las no convencionales. Hay un rechazo, casi sistemático, a las nuevas formas narrativas con argumentos perezosamente esbozados y Maldivia ha llegado con su argumentación sobre la película de Lumet a su máxima expresión: todo se reduce al título, la narrativa y los actores. Una crítica muy española, muy coloquial, muy dospuntocero: Pues no hay pa tanto. Las discusiones sobre las pretensiones genéricas, el significado siquiera de la historia, los temas y remas, o los detalles visuales de Sidney Lumet han quedado al margen.

miércoles, diciembre 26, 2007

Hay que seguir intentando la crítica

Afuera el país transparente
Un adivino en su elemento
André Bréton, La casa de Yves

Convertir la palabra en la materia
donde lo que quisiéramos decir no pueda
penetrar más allá
de lo que la materia nos diría
José Ángel Valente, Materia


La guerra de los medios se tradujo en la conversión momentánea de las firmas en estrellas que podían fichar por la competencia, por diversos motivos. La última ficha en moverse ha sido Carlos Boyero, uno de los críticos de cine más conocidos, que se ha ido del diario El Mundo al más afín El País, con un halo de jubilación dorada. Lo que me desconcierta más del asunto es que el diario global ya había fichado al mejor crítico de cine posible. Jordi Costa es, a día de hoy, un testigo por fortuna nada mudo, un llanero solitario ante el desértico mar de la crítica contemporánea, cuyas aportaciones a la crítica cinematográfica sólo parecen continuar con extremo riesgo John Tones, Antonio Trashorras o Noel Ceballos. El crítico Costa se ha desviado de su línea habitual, este año, con unas alarmantes críticas políticas a 300 y El Laberinto del Fauno, discutibles y extrañas, casi diríamos que sorprendentes, en la medida que 300 fuera denostada por su condición de producto culposo, señalizador, aplicando una estrategia cuanto menos extraña, por ser de un marxismo trasnochado, a una ficción que fue concebida inmediatamente anterior. Su brillante, en todos los aspectos, reseña de Soy Leyenda devuelve al Mostrenco a la categoría habitual de indudable, irreprochable y hasta maravillosa. El panorama parece interesado en una crítica gloriosamente paleta (la de Boyero, de intelectual madrileño tardío y lenguaje d'estar per casa, en las antípodas de Guarner) o gloriosamente, o voluntariosamente estéril.

Costa es el paterfamilias de una generación que, por decirlo de algun modo, entiende la crítica cinematográfica como una pequeña concreción de la crítica cultural. O dicho de otra forma: la película, igual que Tones se refiere a los videojuegos en el editorial de Xtreme de diciembre, no es una cosa que deba interpretarse partiendo y terminando sólo en ella misma. ¿Sería posible leer una crítica, condenada por el poco espacio, capaz de hablarnos de los logros de Matheson, de las versiones anteriores y de ésta con tanto talento y sugestión? Tras la generación emule, o la blogoesfera as you prefer, la militancia fanzinera ya no significa lo mismo, no tiene apenas sentido. Una crítica cinematográfica actual no puede permitirse el lujo de ignorar a Fulci ni de pasar de puntillas ante el primer Godard y con ello hiperbolizar la validez del último, de esquivar los logros de del primer Kar-Wai para ignorar la suavización estílistica y manidez de su última etapa, y todo ello sin comentar tesoros estéticos como En el ojo del huracán (1998, Tsui Hark) o auténticos homenajes al verdadero sense of wonder como Return to the 36th Chamber (Chia-Liang Liu). La reseña debe situarse directamente tras Costa, Tones o el mismo Ceballos siempre, debe dejar de conformarse con vivir escondida en una trastienda anterior a la existencia de los nombres citados (entre muchos otros: Jonathan Rosenbaum, Kim Newman, Mark T. Conrad, el fanzine ANSWER Me! o los mismos logros de la Cahiers original, que reivindicaba, entre otras cosas, un cine defenestrado por un sello que ahora es deliciosamente elitista llamado noir). Y a partir de ellos hay que seguir intentando la crítica.

miércoles, diciembre 12, 2007

Dentro de la Influencia

Mi parte favorita de la pos biblia Dentro de Matrix es la segunda: La sustancia de Matrix. No sólo hay un análisis pormenorizado de materiales de los que parten los hermanísimos Wachowski, sino que casi por vez primera se mezclan dos discursos: uno sobre los Wachowski como entes devoradores/generadores de TODO y el otro sobre la influencia cinematográfica y los plagios. La blogoesfera debería empezar a escribir colectivamente un comentario sobre la influencia en la cinematografía que asentara un poco a los críticos, neófitos o viejos, que caen en el mismo pecado.

Y a leer: José Luis Brea da unas claves más que interesantes para hacer de la crítica algo bello, sincero e interesante. La de cine también.

lunes, diciembre 03, 2007

Resucitemos el discurso

El cine de terror inicia, esto es indiscutible y evidente pero la reiteración es obligatoria, su etapa moderna con La noche de los muertos vivientes, que además configura completamente el nuevo cine de zombies. Nadie parece rescatar la variante haitiana (Wes Craven, sí, pero ya conocemos al cineasta que lo mismo se te licencia en filosofía, te hace metaficción buena y mala y te dirige un melodrama con la Streep que, inexplicablemente, fracasa) pero de todas formas una cosa está clara: tras George A. Romero el cine de zombies ya no puede ser lo mismo.

Casi todas las grandes películas de resucitados tienen atrás un discurso. ¿Entonces por qué todavía la crítica más interesante parece interesada en un estancamiento intelectual bastante alarmante? La referencialidad no existe: es un abanico de posibilidades, en este caso las escogidas pero no estaría mal empezar a hablar de las excluidas, no una forma de descifrar la película per se. Los referentes son parte del discurso: ¿ustedes creen que Night of the Comet o Night of the Creeps molan porqué ambas tengan en cuenta determinadas tradiciones del horror moderno, determinadas iconografías? Para nada. Casi ningún análisis de las nuevas variantes zombie ha querido ahondar en este aspecto: ya está bien para todos que captemos los chistes, si de eso se trataba ¿no?

No.

Resucitemos el discurso.

Esto significa reabrir un debate por donde hace falta. La resurrección de los muertos o La tierra de los muertos vivientes proponen lo mismo, y curiosamente, contra todo pronóstico, la primera funciona mejor que la segunda, pero no vamos a restarle méritos a la segunda porque su discurso se cimenta en una honestidad preclara (Río Bravo y Carpenter: es casi un repaso).

La variante referencial del género no se limita a lanzar bombas para los conocedores, para que terminen diciendo un festival “para el conaisseur”. No hay festival alguno sin inteligencia ni dosificación. Río Bravo, la base de todas las batallas, contiene una emoción que no sería posible y quedaría bastante rídicula sino fuera por las dosis de comedia que Hawks introduce con las subtramas: no obstante nadie habla de desmitificación de un género, ni les parece que incluir la lucha entre un cojo, un borracho y un líder denasiado bondadoso como para matar sin pensárselo sea desmitificar el estereotipo de batalla entre unos y otros. ¿Es curioso, eh? A los nuevos críticos igual, no parece que les interese ir más allá de la referencia.

Rodríguez en Planet Terror tiene un discurso que triunfa por su honestidad, y Boyle/Garland tambien tienen un discurso (un combate dialéctico más bien) en 28 días después y también hacen un montón de referencias al cine clásico. ¿Alguien se apunta a la resurrección del análisis del discurso como piedra angular del cine de zombies o seguiremos con la variante festiva y esta cosa del ideario algo sólo propio de Romero?

viernes, octubre 26, 2007

La imaginación de los demás: Una metacrítica penitente

La crítica bloguera ha enterrado (no en dignidad, digamos) a la crítica cinematográfica de toda la vida. Tampoco me malinterpreten antes de tiempo: hay extaordinarios críticos de cine en la blogoesfera, y hay extraordinarios patanes, de toda la vida supongo, en la crítica oficiosa. La crítica de las bitácoras parte de la noción de lo alternativo o de muchas veces la sensación del ajenidad total a los intereses empreseriales o a los criterios desgastados.

El caso de Los Cronocrímenes es particularmente alarmante por la forma en que se han abordado las críticas. Coincidirán conmigo en que nunca está de más lanzar algún puyazo sobre las directrices de una película (yo mismo encomendé a Bryan Singer a leer a Umberto Eco por su lectura de Superman harto previsible) pero nunca había visto un caso tan claro de, digamos, intrusión creativa. La imaginación de los demás, al parecer, es mucho mejor que la del creador: no
hay crítica, por ejemplo en este párrafo.

"Me imagino la entidad distinta que podría haber alcanzado este producto ofreciendo el mismo papel, sin ir más lejos, a un Manuel Alexandre en plan mad doctor y con un pequeño toque a lo Berlanga. Y es que, precisamente, en sus tímidos acercamientos a la comedia, es en donde mejor funciona Los Cronocrímenes. "

Está sugiriendo una directriz ideológica que debe tomar una película para ser buena. Está pues, con la mediocridad abierta del espectador, insinuando que él hubiera sido mejor creador. La sensación de ausencia de intermediación verdadera (no hay en Spaulding voluntad alguna de analizar por qué corrientes literarias, estéticas o argumentales o incluso de tempo se mueve los Cronocrímenes) es alarmante. Otro párrafo particularmente interesante de su review, breve y sintética:

"A pesar del cariño con el que ha afrontado su puesta en escena (y eso se nota), la previsibilidad que se desprende de algunas escenas (como ocurre, por ejemplo, con la de la primera llamada telefónica) o las ansias por rizar el rizo en su parte final, lastran, en parte, las buenas intenciones de un film que, pese a sus irregularidades, se merecería una pronta distribución por estos lares. "

La peor condena que puede recibir una película, en eso estaremos todos de acuerdo, es la de la normalidad. Lo peor es que la normalidad se incorpore a una película completamente distinta: "las ansias de rizar el rizo lastran las buenas intenciones" dice el crítico Spaulding. Es especialmente extraño el comentario porqué tiene más de diagnóstico que de metafórico, de doctor que de crítico: se detecta una patología (ansias) y se habla de que tiene buenas intenciones. Parecidos comentarios pueden oírse en el despacho del director o en, precisamente, la opinión popular que se caracteriza por su falta de criterio.

Por supuesto, Spaulding no tiene ningún problema (moral) en hablar de valentía a la hora de criticar una película tan previsible como Promesas del Este (la valentía de Cronenberg supongo que está en el acto de prostituir su talento a cambio de dos actores mediáticos, una amplia campaña de prestigio sólo rebatida por Noel Ceballos y un argumento mucho tan previsible como el de cualquier thriller de inmigrantes al uso, variante antena 3). Queda claro pues lo que es ansioso para Spaulding y lo que es valiente.

Ivan Sáinz-Pardo dice que la película podría haber sido más subversiva, luego aclara: más gamberra, más sangrienta, más divertida, más aterradora. Luego se queja: los personajes son esquemáticos, a pesar de ser una película de género. Antes dice que es una versión acomplejada y contenida de la imaginación de Vigalondo. No entiendo, de hecho nunca entenderé, las reviews que proponen síntomas médicos sin mayor explicación. Resulta que los Cronocrímenes (resulta, digo) no es que no quiera ser más gamberra sino que bajo las propuestas que resumen su inicio, no quiere ser más gamberra. La crítica de cine no debe ser, jamás, una intrusión descarada en la imaginación de los demás: es un ejercicio mediocre cuando juzgamos obras cuyas propuestas escapan al canon, a lo previsible y a los dogmas impuestos por Hollywood.

Que la opinión de estos señores es muy respetable, no seré yo quien lo discuta, pero que ofrecen más dudas que conclusiones, esto ya va siendo hora de decirlo. Y bien altito.

miércoles, octubre 17, 2007

De venganzas y postmostrenquidades

Impresionante (por representativa, claro) la crítica de The Brave One de Antonio Peris Grao para Miradas de Cine. “No hay innovación alguna sobre las tramas vistas en los 70” dice el señor Peris Grao. Lo que no dice, por pudor intelectual supongo, es que tampoco hay diferencia alguna de su crítica con las de este tipo de filmes en los 70. Es exactamente igual de rancio, cambia quizá la furia: “no tiene siquiera el valor de reivindicar abiertamente el fascismo que defiende, camuflándolo para quedar bien entre republicanos y demócratas”. Toda la ficción vengativa se reduce a eso: fachas, republicanos y demócratas. Atención también al “de ahí a las peripecias de Seagal o Van Damme no hay más que un aumento de presupuesto y destrozo”. Y remata con un paréntesis “(de coches, de decorados, de argumento)”. Es significativa la mención (final, porqué es un chiste pero termina en delación) del argumento porqué sigue el crítico en su disyuntiva (política, tal vez moral) pero esta vez aumentada: el cine va de fachas y buenos argumentos. La cinefilia, a diferencia de los aumentos de Van Damme, no cambia muchachos.

*

Otra perla de Miradas de Cine: “Señor Vigalondo dirige bien y tiene una buena voz, pero hay muchos actores en paro.” Es de Manuel Ortega, en su breve review de
los Cronocrímenes en la crónica final de Sitges. El crítico Ortega tiene la gentileza de aclarar en los comentarios que el imperativo es un error: el verdadero es el optativo. Así pues queda claro que, a veces, el error tipográfico mató al listillo bloguero.

**

Noel demuestra que me equivoco otra vez (y van). Su post sobre el gran Blondini es especialmente interesante porqué confirma una suerte de discurso en todo su blog, obliga al lector a esperar que el autor lo bautize. Uso el postmostrenquidad por cortesía más que por comparativa, porqué una vez más volverá a sorprender.

jueves, septiembre 13, 2007

Otra breve historia sobre la censura en la blogoera

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En los comentarios de la crítica de Henrique Lage en Séptimo Vicio pueden leer:

david el día 05/09/2007 - 19:39
Los comentarios ya totalmente fuera de madre de Alvyn Singer me han obligado a borrar/editar los mensajes donde se pasa directamente a insultos mayores

Resulta curioso: la lógica terrorista (aplicamos la patriotic law por culpa de este desheredado) olvida totalmente los comentarios previos al mío en el que se llamaba chupapollas citando todos mis comentarios (los mensajes donde se pasa, el glorioso anonimato). Se reduce un párrafo de mi comentario, en el que contestaba con los mismos códigos al autor de los desprecios, a un plural (comentarios) y una hipérbole (fuera de madre). No se editó pues el párrafo de los tacos, dónde por cierto ya advertía de la reacción hipócrita, se reescribió lo sucedido. Así es como la blogoesfera, tan interactiva y llena de liberté en sus comentarios, se recuerda a si misma.

**
Menos mal que llega Henrique y nos da a todos dignidad. Ante el razonamiento, juicio moral. Nada nos puede salvar de la moral: si hacemos una crítica más o menos elaborada, justificando, no importa. Somos unos creídos, carecemos de validez. Bendita moral, que nos curó de razón de espanto.

martes, junio 12, 2007

GREATEST HITS: Un Intento

Elaborar un Greatest Hits de este blog es una tarea ardua como pocas. Por eso cuando el Dr. Zito me pide que seleccione mis tres post favoritos, he iniciado una labor implacable y desgradecida, de arqueólogo por las ruinas de mi bitácora. Aquí tienen los 3 mejores post de la historia del Rincón de Alvy Singer:

-
Grandes momentos de la consulta del doctor House (VIII)

En un momento de claro apogeo del TuTubo yo tengo la maravillosa idea de postear los momentos cómicos de la serie recién estrenada en Cuatro, House M.D. Desde luego pocos post van a encontrar así que condensen tan bien la aparición de una serie con la de su fugaz decadencia: estaba yo muy seguro de lo terrible que iban a ser las dos últimas temporadas (a excepción de algunos episodios y detalles) y por eso inauguré una sección que recopilara momentos bordes, para demostrar como sólo el hecho de darle al play ya podría suponer el temprano agotamiento de una fórmula.

-Light and day.

Otra cima indiscutble del blog. Un post dedicado únicamente al videoclip de Light and Day de otra película poco recordada: Eternal sunshine of the spotless mind. La incomprensión de este post (así como de toda la obra en general de Polyphonic Spree) todavía perdura.

-
Pasajes: "El Gran Gatby".

A pesar de su sencillez (la portada y las palabras finales de un libro que adoro) en este post hay dibujada toda una crítica y síntesis de la gran novela americana. Ustedes deben fijarse en la portada: es retro, por lo que podríamos decir que aventuro posibles teorías acerca del falso revival que intentarían autores como Chabon o Eugenides. Pero observen el texto: en realidad argumento claramente porqué la trascendencia todavía permanece. Desde luego es una pirueta inesperada por mi parte (la de la sutilidad intertextual, digo) de la que estoy plenamente orgulloso.

miércoles, junio 06, 2007

Yo fui un comentarista adolescente del blog de Nacho Vigalondo

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Somos muchos los mierables que nos preguntamos acerca de los comentarios en los blogs. Acerca de su verdadero alcance e influencia. La blogoegoesfera ha desarrollado diferentes tipos de comentaristas: amables, bellos, bordes e incluso vagas simulaciones de outlaws llamados trolls. Lo interesante en según que blogs, sobretodo los de cine, son los comentarios como un espacio de diálogo entre sus comentaristas (muchas veces el autor del blog).

Yo comento en el blog de Nacho Vigalondo. Soy un jovenzuelo que le admira de forma desenfrenada. De veras.

Y entonces fluye lo inevitable: el espacio de comentarios se aparta como vehículo de aplausos o abucheos y se torna en otra cosa distinta más evolucionada. El mesianismo o no ha tomado el espacio.

Así llego a la siguiente conclusión: el blog de Nacho Vigalondo es un blog político.

¿Por qué? Porqué en lo que es el mejor bloguero de cine (y con diferencia) se torna en un confuso espacio de exigencias políticas respecto a su labour como director de cine. Su labor entonces es acercarse y admirar los trabajos de otros y guiarles en un camino que por supuesto, no tengo nada claro si va a recorrer. Lo que me hace pensar que este es un país de politizaciones. Entono mi mea culpa.

¿Entonces? Releo. Y por supuesto hay comentarios incisivos, mordaces, delirantes pero al alza llega una tendencia, en nuestra búsqueda, que equipara el look barbudo de Mr. Vigalounge a una condición eminentemente bíblica. Pero bíblica siempre desde una perspectiva de Umberto Eco: si no tenemos mitos, los inventamos o nombramos. No importa lo que sucedió entonces.

En todo caso hay pequeñas victorias sobre las primeras impresiones de sus trabajos: fugaces, reales, sinceras (y seguimos hablando de comentarios). Pero la condición de microcosmos se alumbra, el blog vigalondiano ha alcanzado un status del que no se deshará en sus comments: el de jerarquía inapelable de autobombos variados y proposiciones teenagers. Encantadoramente teenagers, como todo lo que es así, adolescente, si quieren.

miércoles, mayo 30, 2007

Entre paréntesis: Los demonios de la crítica oculta

Para HT
Este texto es una reescritura con paréntesis de la review de Demons de Iveldie. La intención es clara: elaborar una metacrítica para que vean como está la cosa si uno se da un garbeo por los blogs sobre/acerca de cine fantástico.

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Hoy voy ha hablaros de "Demons", una película que ya ha sido comentada cientos de veces en infinidad de libros, magazines, o páginas de Internet. (Esta noche voy a hablaros del Rio Missisipí: ha sido comentado en enciclopedias, películas, diccionarios....)

De todas formas es una película que siento como mía (que la gente es mu egoista y se queda las películas) y que siempre me ha apetecido comentar (indicios de fisica cuántica en los post de Iveldie#0) . Es la típica película que pongo a algún colega que venga a casa pidiéndome que le ponga una buena peli de terror (teoria cinematográfica: las pelis de terror son, en términos raciales, distintas al cine). Demons lo tiene todo, una ambientación magnífica, mucha sangre, buenos efectos especiales y un ritmo que hace que no te puedas aburrir ni un segundo. Como "cine" puede que sea basura (¿ven? son dos cosas diferentes: está el cine que es un arte y están las pelis de terror que son una puta basura), al menos eso dicen los entendidos (la peversidad de las comas explicativas: no es lo mismo que los expertos digan que los judios son sucios a que digas que los judios son sucios, según cuentan los expertos), a mi me da igual (si te casas con un negro, mi amor, yo te quiero igual, si te gustan las películas de terror también: Rollo racial), la he visto decenas de veces y lo seguiré haciendo hasta que me muera. (amén)

Antes de adentrarnos dentro de la película como tal habría que presentar un poco al director de esta producción (no me gusta que te juntes con desconocidos, mi niño). Lamberto Bava, hijo del mítico Mario Bava (también conocido como Bava I, el Mítico), posee una carrera llena de altibajos, con muy buenas películas como "Macabro" o bodrios como puede ser "El devorador de océano". Su primera incursión en el mundo del cine fue en 1965, ejerciendo de operador en la producción de su padre "Terrore nello Spazio" (1965), un pequeño clásico del cine de ciencia ficción de serie B (era un niño mu pobre....) que influenció a películas como “Alien” de Ridley Scot o “La cosa” de John Carpenter (....pero mu buena persona: del rollo racial a la clase social, la serie be como working class hero compasiva, el crítico como burgués tierno), posteriromente trabajó como operador o ayudante de dirección para su padre en muchas de sus películas , algunas de ellas auténticos clásicos del género (pero de pura cepa y código de barros: la autenticidad, de nuevo las razas como criterio), como "Operazione Paura" (1966) o Reazione a catena (1971), estrenada en España como "Bahia de sangre" Su primera labor de dirección la ejerció también junto a su padre codirigiendo "Cani Arribati" (1974), titulada en España "Semáforo rojo", una especie de thriller (sui generis) con un ritmo trepidante y un guión que personalmente me encantó. Trata sobre unos delincuentes que secuestran un coche en el que viaja un hombre con un niño, el niño está gravemente enfermo y debe acudir al hospital. El final es realmente bueno. Siguiendo con la trayectoria de Lamberto Bava vemos que siguió aun con sus labores de operador o ayudante con su padre, aunque también colaboró con directores como Dario Argento en "Inferno" (1980) o Ruggero Deodato en “Holocausto Caníbal” (1980). En 1979 codirigió con Mario Bava una producción de 60 minutos para la televisión “La Venere di Ille”.

La primera película que dirigió en solitario Lamberto Bava es “Macabro”, en la que también ejerció de guionista junto al mítico Pupi Avati (Avati II Il Mittttiquisisimo), un correcto (la corrección es la falta de concreción) giallo con un buen guión (si, está bien), aunque con algunos altibajos (problema matemático: la corrección y la regularidad en los guiones buenos). La película trata sobre una mujer enloquecida que guarda la cabeza de su amante a la vez que es objeto de la obsesión erótica de un joven invidente. En 1983 dirigiría otro giallo “La Casa con la scala nel buio” , estrenada en España como “Cuchillos en la oscuridad”, en mi opinión más floja que “Macabro”, algo más tópica y previsible, pero con algunos elementos interesentes que la hacen destacar del resto de producciones del estilo (no es fea, tiene su punto). Después de esta película adoptó el seudónimo de “John Old Jr” con el que dirigió dos de sus peores películas “Shark rosso nell'oceano” (1984), una suerte de “Tiburón” de Steven Spielberg a la italiana y en plan cutre de verdad y “Blasfighter” (1984). Un año después en 1985 sería cuando dirigiría la película de la cual voy ha hablar hoy “Demons”, de la cual dirigió su continuación “Demons 2” (1986), que, aunque no supera para nada la original, es perfectamente disfrutable y llena de escenas sangrientas. Otras de sus películas interesantes pueden ser “Le Foto di Goia” (1987) , conocida también como Delirium y estrenada en España como “Crímenes en portada”, en la que asesinaban en la primera secuencia a la cantante “Sabrina”, si, la de boys boys boys . también destacaría “”Una notte al cimittero”, estrenada en España como “Disturbios en el cementerio”, que aunque tiene críticas muy malas a mi me parece un fillme simpático y perfectamente disfrutable (Dicen que las drogas son malas pero yo fumo porros: de nuevo con la visión social o sociológica), o “La Maschera del Demonio” (1989) que no tiene nada que ver con maravillosa producción de Mario Bava de 1960. Actualmente trabaja para la televisión y ha dirigido una producción familiar de bastante éxito “Fantaghiro”, de la cual hay 5 partes y en las que ejerce también de productor. También ha dirigido algunas películas pero la verdad es que le tengo perdida la pista y no puedo hablar de ello (ojo a la narrativa: señala unos hechos, las películas que están, pero qué duda cabe que yo no las he visto: Dicen que están, pero yo nunca las he visto).

Presentado ya el director voy a empezar a comentar Demons, esa maravilla “splatter” que tantos buenos momentos me ha ofrecido como aficionado a este género (el rollo racial, rises again: me gustan las negras mami). Antes de nada debo decir que el productor de esta película es “Dario Argento” (inquietante uso de las comillas: un anglicismo y ¡el nombre de un director de cine! las merecen, pero el título original de la película tampoco), cosa que se nota, y mucho, seguramente gran parte de su éxito se deba a su nombre. Dario Argento también colaboró con Lamberto Bava en el guión (inquietante separación de hechos dónde hay una clara causalidad, si quieren: su influencia es notable, quede claro que la influencia es algo divino, pero además escribió la historia, quede claro que no hay influencia tras eso) Hay momentos en que parece que estas viendo una de sus películas, la fotografía sobretodo (el equivalente a decir que el cine de John Landis y Herbert Ross se parece, por la fotografía sobretodo: la raza sigue ahí, presente), con esos colores rojo y verde, o los planos, recuerdo uno cuando aparece un cadáver ahorcado en medio de la sala de cine que podría aparecer perfectamente en Suspiria. También participó Michele Soavi como asistente de dirección, a parte de tener un pequeño papel en la película.

La historia de la película seguramente es conocida por todos, pero para los que no la hayan visto, voy a contarla un poco por encima (El que avisa no es traidor). La película empieza con una chica en una estación de metro, esta sola, parece que alguien la está siguiendo, un hombre con una extraña máscara. La chica acelera el paso, asustado, pero este la consigue atrapar. Lo que quería el hombre de la máscara era darle dos entradas para una película que se estrenará en el cine “Metropol”. La chica acepta las entradas y decide ir al estreno con una amiga suya. Ya en el cine se nos presentas (se me explicas en que consistes estas tiempos verbales: ¿homenaje a la rima de Jonathan Richman?) a los personajes que morir… digo participaran en el filme, un chulo con sus putas, una pareja de novios muy enamorada, una mujer con su marido ciego, una pareja de mediana edad que celebra su aniversario, dos chicos que se querrán ligar a las dos chicas (El que avisa no es traidor: el spoiler como chiste puede ser algo peligrosamente coloquial: es un hecho)… Uno de estos personajes, una de las putitas, se corta con una máscara de demonio que hay en la entrada cuando está jugando con ella.

Empieza la película, es de terror, claro, unos chicos descubren la tumba de Nostradamus en la que hay unas extrañas inscripciones que hablan de la llegada de los demonios a la tierra, junto a esas inscripciones hay una máscara clavadita a la que vimos antes y con la que se cortó la chica. La chica en cuestión se empieza a sentir mal, la herida de la máscara le sangra, uno de los chicos de la película que están viendo se corta también con la máscara. Esta ocurriendo lo mismo en la película que en la realidad, la chica va al lavabo y la herida le revienta en una de las escenas que más repelus me dieron. En la película el joven que se ha herido se vuelve loco, se clava un cuchillo en el estómago, luego se empieza a convertir en un demonio… ¿Qué le estará ocurriendo a la chica?... es fácil de imaginar. Bien, tampoco es cuestión de contarlo todo (el olvido y la conciencia del perdón y el exceso), a partir de aquí nos encontramos con un cine con un demonio, que en realidad es un zombi, por lo tanto si muerde a alguien será un demonio también (aclaro: en realidad los convierte en zombis). La gracia de la cosa (las películas de terror, o sea, los negros ; otro elemento peligrosamente incoherente es el no te cuento el chiste pero si donde está la gracia) es que los espectadores no van a poder salir del cine, esta tapiado, un local plagado de demonios, con grandes uñas y colmillos decididos a machacar a todo ser viviente que se les cruce por el camino, sin que nadie pueda salir ni hacer nada para evitarlo, Una situación ideal para cualquier aficionado al “splatter” o “gore” o como queráis llamarlo (¿vale películas de sangre y vísceras?).

Ahora que sabemos el argumento (falso: lo sabemos un poco por encima que tampoco es cuestión de destriparlo todo) sería interesante profundizar más en otros aspectos. Por ejemplo, el guión no es que sea nada del otro mundo (volvemos al tema racial y divino), es otra vuelta de tuerca en el ya repetitivo tema de los zombis (un chiste espléndido y consciente, supongo, los zombies en masa son repetitivos, también masificados, claro), pero a mi personalmente me parece original (impersonalmente le parece que es repetitivo y nada del otro mundo pero a nivel personal pues es original: la originalidad es algo "not of this world" o .. si?) , una mezcla de “la noche de los muertos vivientes”, “Posesión infernal” y “El angel extgerminador” De Luis Buñuel, si, esa peli en la que un grupo de gente no puede salir de una casa después de una cena, y no saben porque no pueden salir (hacia faltar repetir el puede salir dos veces pero lo peor es el tronco referencial). Lo que si son algo malos son los diálogos (fórmula matemática cada vez más compleja: un guión que no es nada del otro mundo a nivel divino o impersonal que personalmente es original, pero tiene malos diálogos = A B A ...), hay momentos en que piensas, ¿cómo es posible que digan esa frase en ese momento. A parte de eso quizás (definitely...) haya un pequeño bache en el guión (definitely maybe perhaps = lo que yo les decia A B A B, en el fondo es una fórmula sencilla) que le hizo perder a la película gran parte de su sensación claustrofóbica , que es cuando se nos presenta a unos drogatas que van en un coche robado esnifando coca. Cada cierto tiempo la acción pasa a ellos, cosa que hace perder totalmente esa sensación agobiante que produce ver a la gente encerrada sin poder salir. Me parece un error, esos tres personajes nunca debieron haber existido, si querían matar a mas gente pues haber puesto a más dentro del cine.. no sé.. En cuanto al tema de actuaciones (nueva alusión al tema de la raza, en cuanto al hecho de que sea negro), pues ¿qué queréis que os diga?, tampoco hay que actuar demasiado (que no es que haya que hacer un gran esfuerzo), a mi me gusta como lo hacen (pero me ponen cachondo, oye), no es algo en lo que me fije demasiado cuando veo algo como “Demons” (reaparece la alarmante condición del algo), tampoco destacan por lo mal que lo hacen (que si, que me gustan las negras pero son vulgares: la insistencia en el argumento es terriblemente cíclica).

Aspecto destacable es la música, ¿acierto o desacierto?. Hay diversidad de opiniones en cuanto a la elección de la banda sonora. Lo que es el tema principal de la película me encanta y le da una ambientación muy interesante, lo que no me acaba de convencer es la elección de grupos de Heavy Metal como Motley Crue, Iron Maiden o Accept. No es que no me gusten esos grupos, todo lo contrario, tengo todos sus discos y me encantan, pero nunca me ha gustado la inclusión de el heavy metal o el death metal en el cine de terror. Cuando veo el típico corto gore rodado por amateurs me da mucha rabia ver que todo el rato suena de fondo Sepultura o grupos parecidos, no le va nada esa música, hay que buscar algo mas sutil… Mucha gente alaba Demons por su banda sonora, los respeto, pero para nada comparto esa opinión, hay que diferenciar tus gustos musicales con si realmente funcionan en la película que estamos viendo. (Hay algo particularmente interesante y es la audacia de pedir musica sutil en una película gore: la fantástica e irrepetible contradicción siempre funciona, hasta en la única afirmación general que se hace a modo de mandamiento bíblico)

Ya comenté más arriba que la fotografía está claramente influenciada por Dario Argento, el uso del color rojo y verde recuerda mucho a “Suspiria”, a parte de esos hay algunas cosas que me parecieron muy interesantes. El plano de los demonios cuando avanzan por el pasillo a contraluz y con los ojos iluminados, una gozada, no me canso de verlo. La iluminación en general está bastante conseguida, tanto por el uso del color, como por la secuencias más oscuras en las que se pueden ver perfectamente los detalles, no como en otras películas oscuras en las que no puedes ver nada (y tiene unos gráficos acojonantes)

Los efectos especiales son una pasada para la época, nada de efectos digitales como nos tienen acostumbrados hoy en día, maquillaje, y del bueno (un hecho además constatable, supongo). La primera transformación que vemos en la pantalla es buenísima (special make up effects, el arte de redundar y de colocar adjetivos casi a libre asociación: transformación buena es un resultado de esa libre asociación y como tal es una frase librepensante , piensen sobre ello), una chica a la que le empiezan a crecer los colmillos, cayéndosele su dentadura original bajo un chorro de sangre licuada, el crecimiento de las uñas es también muy realista, y la expresión de los ojos es una pasada, también el maquillaje del rostro con las venas marcadas esta enormemente conseguido. A parte de las transformaciones destacan los f/x de todas las muertes, muy gráficos y sangrientos, y lo que es mejor, muy abundantes, algo que se agradece, claro está. El puré verde que sacan los demonios por la boca tambíen es bastante repelente y es algo de lo que te acuerdas toda tu vida (pues claro ¡es una película que veria hasta la muerte!)

Recuerdo ahora una frase que dijo el coordinador de “Noche de Lobos” cuando presentó esta película, dijo “Demons es al cine lo que es un plato de callos a la gastronomía”…. Quien sabe lo que quiso decir con eso, cada uno que saque sus conclusiones… (La sociología como reseña, de nuevo: vaya usted a saber lo que quisieron decir los expertos con lo de que los judíos eran sucios, si era una metáfora o sólo en términos higiénicos)

Las películas de cine dentro de cine particularmente me gustan mucho, en este caso tenemos la jugada por partida triple, cine dentro del cine y además en un cine, si esta película el espectador la ve en una sala de cine aun tenemos una cuarte dimensión... (la física cuántica de la crítica alcanza su zénit y punto máximo: ¡UBIK!) lo que digo es una tonteria (la metaficción después de Demons, GUMP, Forrest Faber & Faber, 1987) pero en fin, me hacía gracia comentarlo (es una tontería que le hacia gracia: no cabe duda de que esto es ameno porqué está de buen humor). Recuerdo otra película de similares características, "Angustia" de Bigas Luna, una de las mejores películas de terror españolas jamás rodada(s)

Demons tuvo mucho éxito en su estreno, lo que originó una esperada continuación, Demons 2, dirigida por el mismo Lamberto Bava. El guión de esta es algo absurdo, los demonios, ahora encerrados bajo un muro que construyo el gobierno, consiguen escapar de una forma realmente delirante. Un equipo de televisión va a grabar la zona de los demonios y son atacados por ellos, una chica en su casa está viendo en directo la escena por la tele. Pues resulta que uno de los demonios se cuela por la cámara y aparece en la casa de la chica. Si lo piensas bien es realmente una situación ridícula (pero sólo si lo piensas en términos metafísicos, sino es hasta original y con un buen guión: benditos comodines), pero al final no le das mucha importancia porque vuelves a asistir a un espectáculo sangriento muy bien realizado y con escenas gore impresionantes (dichosa coordinación inconexa: es una chica simpática y con cualidades tales como la simpatía). A raíz del éxito de estas dos partes en algunos países se estrenaron películas que no tenían nada que ver con la saga como continuaciones de Demons. “La chiesa” de Michele Soavi fue conocida como Demons 3, , también “La casa dell orco” de Lamberto Bava fue estrenada en algunos lugares como Demons 3, “La setta”, de Soavi como “Demons 4”, “La máscara del demonio” de Lamberto Bava como Demons 5, “Il Gato Nero” de Luigu Cozzi, como Demons 6, por último “Dellamorte Dellamore”, también fue llamada en algunos paises “Demons ´95”, por el año de su estreno, claro… (no es que hubiera 94 secuelas, por si acaso, aviso)

Nada, ya he comentado esta película, no se si habré aportado nada nuevo a lo que ya sabíais, si no es así al menos espero haber refrescado la memoria a los que hace tiempo que no la ven. (La memoria, así por encima)