AVISO: Capote ; Faulkner... sólo son los últimos. El mejor cuento norteamericano traducido online del siglo XX... ¿ Alguna sugerencia? Aquí.
Martha Reeves & The Vandellas - (Love is like a) Heat Wave. mp3.
Whenever I'm with him
Something inside starts to burning
Hay una niña en el escenario. Está bailando. Y en medio de aquella invisible oscuridad solo hay con él un niño observando como sus ojos verdes atraviesan cualquier carencia de luz en aquella sala. La niña debe rondar por los quince o diecisiete años.
And I'm filled with desire
Could it be just the devil in me
En sus ojos se dibuja el deseo. El deseo que tiene en sus ojos es tan visible como el color. En la discoteca suena una versión adulterada de Love is like a heat wave, aquella canción que cantaron con ímpetu adolescente Martha Reeves and the Vandellas.
Or is this the way love's supposed to be
Cuando cierras los ojos en medio de un sitio como en el que está la niña pierdes la noción del espacio y del tiempo. Podría ser tópico y decir que la niña se está drogando, que está fumando algún porro,y que está llenando sus vasos. Pero eso ya lo ha hecho otras veces. Y que el niño la mira sin parar. Y que el dj disfruta viendo un panorama de jóvenes bailando y aunque tenga veinticinco años, ninguna de sus novias sobrepasa los dieciocho. Y todas bajo consentimiento. Qué cabrón soy, piensa él.
It's like a heat wave burning in my heart
I can't keep from crying, it's tearing me apart
Cuando la niña cierra los ojos ya no puede recordar ni donde estaba ni donde estuvo. Pero al abrir divisa las calles. Y se pone a cantar. Con el niño y un amigo del niño. El niño tiene que ser algo mayor que ella, pero ya sabes, esas cosas no se suelen notar. Cantan. No sé ni lo que cantan, porqué cuando se adultera una canción ya adulterada podemos decir que, sencillamente, cantas por cantar y haces el gilipollas. Ni más ni menos.
Sometimes I stare in space
Tears all over my face
La niña ha estado colada por el niño la mitad de tiempo que él lo estuvo por ella. El niño era muy niño, muy caprichoso, muy él, y tan pagado de su ego que necesitaba que alguien le diera un poquito de oxígeno. Se siente mal porqué sabe que la niña es mejor que él, se siente mal pero se le pone dura al mirar a la niña, porqué la niña es uno de esos seres que te hacen olvidar la definición de ángel y demonio al verla.
I can't explain it, don't understand it
I never felt like this before
La niña no se había sentido así antes. La habían tocado y besado otros niños del patio de su vida, pero ninguno tenía lo que le daba ese niño. Ese niño la miraba, y cuando fingía despreciarla es cuando más se daba cuenta de que en el fondo le importaba mucho. La niña piensa que está enamorada pero ¿quién sabe? Cuando nunca has estado enamorado no eres concluyente, solo deductivo.
Now this funny feeling has me amazed
Don't know what to do
Y el amigo del niño se va por otra esquina, se despide, y la niña sabe que en la primera esquina con la que se encuentre se parará a mear. Que llegará a casa, se lavará la boca, y no hará ruido porqué sus papás no saben que por la noche bebe muchos vodkas, y que ya les tiene ganada la partida con el alcohol. Él aguanta más que sus papás sobrio cuando bebe, pero aguanta menos sin beber que ellos. El amigo del niño está triste porqué se va a la cama con la rotundidad de seguir enamorada de la niña, la niña de los ojos verdes. O la novia de su amigo, que viene a ser lo mismo.
My head's in a hazeIt's like a...
La niña no sabe si está mareada o es que la noche se mueve. No sabe si es el amor o es el vodka. A su edad, una edad que no sé, que se mueve entre los quince y los diecisiete, supongo, pues ya te suelen pasar esas cosas, que no sabes donde estás y no sabe quien eres, al margen de tu nombre y tus apellidos, que vas a renovar, y lo llaman carné de identidad. A esa edad descubres que en lo del carné hay algo más metafísico, lo piensas una tarde, pero piensas que no es tiempo para comerse el coco, y todo el mundo va a divertirse, ¡hay que divertirse! A su edad todas las niñas se divierten.
Whenever he calls my name
Soft, low and sweet and plain
¡Oh! La niña vuelve a abrir los ojos y esta vez está en el amplio duplex del niño, sentada en su cama. Y el niño le quita los pantalones y observa lo bonito de sus caderas, y lo mejor: su ropita interior, que es un lindo tanga. Creo que para estar borracho el niño está muy excitado. La niña lo sabe y cuando él dice su nombre a la niña se le estremece todo.
Right then, right thereI feel the burning flame
Lo siente, lo siente, porqué es una noche de invierno, de esas que todos pintan tristes, y ella está ardiendo. A lo mejor es una noche veraniega de invierno. O una invernal noche de verano. Es que la niña no sabe que noche de esas es, pero es la noche en que el niño no solo le quito los pantalones, sino que le quito lo otro. Ella abrió la cremallera con curiosidad, Después siguió tumbada, porqué el señor vodka le dio un empujoncito a su estómago por tal de mantenerla en la cama. La niña no se movió y cerró los ojos otra vez. Y lo sentía ahí dentro al niño, y ahí fuera sus ahogados “ah ah”
Has high blood pressure
Got a hold on me
Al principio duele mucho pero luego viéndole a él se te va pasando y cuando alternas tus ojos entre abiertos y cerrados te sientes mejor, piensa la niña. El niño se le acerca y sigue muy activo, muy dinámico, inusual en sus borracheras.
Or is this the way love's supposed to beIt's like a...
Están pasando una noche muy agradable y nunca olvidarán ese día, el día en el que el niño fue más allá para llegar más acá. El día que el niño le quitó el sujetador, y ella le quitó la camiseta.
Yeah, yeah, yeah, yeah, oh yeah
Yeah, yeah, yeah, yeah, oh yeah
Los choques de la piel pueden ser azarosamente bonitos o azarosamente terribles. O azarosamente sudorosos. Los de la niña fueron azarosamente sudorosos, y nunca supo si bonitos o terribles, pero cerró los ojos muy fuerte y se los mantuvo sellados hasta que el niño terminó de hacer ah ah, con un ah más largo.
I feel it burning right here in my heartIt's like a...
Vuelve a abrir los ojos. Se está vistiendo ya que tiene un compromiso. La niña se viste y sale escurridiza por la puerta. El niño duerme, y ha depositado sus cositas líquidas en un papel de baño, a medianoche, el papel de baño cayó en el retrete, y se lo llevó el centrifugado de la cadena. Y la gomita también. La niña sale por la puerta y se va. Se ha terminado la canción. Ya no se acuerda de la letra.
PD.: Pablo Muñoz es el álter ego con el que se me conoce en el mundo real. El motivo de este relato es para seguir, más o menos, este entusiasmo de publicar relatos propios que anda a dos blogs amigos.
miércoles, agosto 16, 2006
martes, agosto 15, 2006
APUNTES A LA OBRA DE UN CRONOCRIMINAL
AVISO: Sigan presentando sus links al mejor cuento norteamericano online traducido del siglo XX.... Richard Yates, Philip Roth, Saul Bellow, Richard Ford... (y más) les esperan, ellos aún están disponibles.

Nacho Vigalondo, es, digámoslo de una vez, el auténtico Mesías de todo el cine español now y su debut tiene una involuntaria aura wellesiana. Pero su obra en el apartado del cortometraje está blindada de lo que todo artista de toda disciplina busca: un sentido personalísimo para traducir cualquier tópico, género o forma, así que el motivo de creación inesperada de todo un fandom alrededor de su figura está más que justificado, y demostrado.
7.35
El dispositivo hacia la fama (o la nominación al Oscar) fue su corto 7.35 de la Mañana que a muchos nos hizo leer su bitácora. Este corto puede entenderse a la perfección como una puesta en imágenes de su ensayo ya mítico de tópicos a no seguir para rodar un cortometraje. Responde prácticamente bien a cada una de ellas, y es formidable observar como huye de las convenciones completamente siendo: una tragicomedia; incorporando un personaje-estrella suicida; un musical. Y no van a encontrar nada igual. La obra tiene el ritmo como para enganchar, y 7.35 (la canción) es uno de los macroéxitos que, a bien seguro, recuperarán en los soundtracks de los films del futuro.
CHOQUE
Choque es una de las piezas más importantes del cine español del nuevo siglo, y es directamente de visión obligada. Hasta ahora supone la máxima eyaculación vigalondiana sobre su universo sólo porqué es su último trabajo, y guste o no este cortometraje es el siguiente tras la pequeña consagración (a nivel popular). El tema abordado aquí son las relaciones humanas y si el realizador piensa abordar de esta manera tan curiosa los esquemas narrativos de los films de acción, y hasta los westerns si se quieren, creo que podemos estar encantados de la vida. Como toda gran obra es desconcertante en su primera visión, fascinante hasta niveles estratosféricos en cada revisión, y funciona como perfecta antagonista a su anterior trabajo: con una extravagancia más interiorizada o quizá no tan llamativa, la película emite con total naturalidad un negro diagnóstico sobre las relaciones sentimentales y el hombre y sus paranoias vitales. Y no es por nada, mejor esto que atragantarme con las artificiosas pretensiones de Closer. La dirección de actores es impecable, y el propio Vigalondo borda otro antihéroe que parece seguir la senda de 7.35: personajes atrapados en su propia visión, este tipejo es una especie de Robin Williams en Deconstruing Harry ; pero aquí nadie se va a poner las gafas, más bien él va a salpicar a todos con su actitud desenfocada.
CÓDIGO: DOMINGO
Domingo es una breve pieza que supone para muchos un trozo de ensalada que precede a Los Cronocrímenes (o sea su debut en el largometraje), y es una pieza que define muy bien la imaginación vigalondiana: como los mejores narradores su estilo parece ingenioso y simple, hasta fácil de imitar. No se engañen. Intenten rodar un corto vigalondiano y saldrán escaldados. Prueben. Y con esto no quiero decir que su influencia no sea vital y necesaria. Su trilogía Código 7 es otro desafío para que le tilden solamente de ingenioso. El realizador sabe que el acto de reformular no es novedoso; pero su corto es un gozoso ensayo sobre gran parte de las historias que rodean a la ciencia-ficción y gran parte de los resortes narrativos que se usan y los tópicos con los que muchas veces se solventan la falta de medios.
NACHOVIGALONDO.COM
Desde su blog Nacho Vigalondo se ha convertido en el Mesías y no precisamente por presunción o vocación: la gran parte de los novísimos cachorros cercanos al cine le piden consulta de forma diaria. Dejando al margen las interpretaciones de psicología fácil el motivo es la cercanía en los referentes culturales del realizador: es más fácil seguir a alguien que se profesa admirador de los Ultimates que la de un seguidor absoluto de la obra de Michel Foucault. Y sin que suene esta frase a menosprecio ahí la clave de que el blog sea una suerte de punto de consulta. Pero no sólo se limita a eso: podemos ver gran parte de los guiones “desterrados” del realizador. Un ejemplo claro es Café Hervido, Café Jodido que responde a la perfecta multidisciplina de gran parte de los creadores audiovisuales de hoy en día, y en su condición de proyecto aparcado cual Arca Perdida, dada su enorme calidad demuestra la creciente ineptitud de toda la producción televisiva estatal… otra vez.
Ahora, que pronto será traducido en aquél entonces, publica a capítulos su guión El chico del año que responde también justamente a las reflexiones de la cultura basura, y qué realmente es estratosférico. El problema señalado por el mismo Vigalondo es… atención… el exceso de diálogos. Exceso de diálogos, es para mí una suerte de concepto estúpido si se usa para señalar algún tipo de… defecto.
La bitácora alberga además la grandiosa posibilidad de que conozcamos otros artistas amigos y contemporáneos del mismo Vigalondo: César Velasco Broca, una suerte de colega dickiano alienígena puede augurarnos un futuro lleno de sueños húmedos de androides. Batan Bruits, la cueva de Velasco Broca, es un lugar ideal para leer Cinco Horas con Mario Bros, una gran novela (del mismo autor de Choque) que de nuevo trasciende el voluntarioso gag del título.
LA BOLITA
Alguien señaló hábilmente en los comentarios de su bitácora que hiciese un favor a sus fans y los cerrara. El comentario en cuestión dejaba claro el peligro que tiene Vigalondo de querer ser absorbido como gurú y sobrepasado en sus tareas de blogger como guía espiritual…. Ocurra lo que ocurra puede ser que pronto haya camisetas con el logo de I was answered by Nacho Vigalondo (sin ir más lejos recibí el elogio suyo de fan con el trasero torcido).
Camiseta o no, este indiscutible icono blogo-cinematográfico nos descubre a cada paso innegables reflexiones y, refleja la vida, a través del inexorable paso del tiempo reflejado en un maravilloso gag: la bolita gris del quicktime.
Sean más Back to the future o La Jetee (o mejor, ninguna de las dos) estos Cronocrímenes (que tiene entre sus producidores a los hermanísimos Scott y en sus actores a Karra Elejalde, la musa Bárbara Goenaga, Candela Fernández, Jon Iniciarte, y claro está Vigalounge) ya tienen un indiscutible icono en la mente de todos los vigalondianos, todos nosotros claro, una momia rosa capaz de proporcionar aliento y halagos a varias generaciones hastiadas de ver Almodóvar como único nombre referente de su propia cinematografía y que no necesitan encontrar (aunque antes si que lo creían) un sustituto ni siquiera una vox populi (no iba esto por Fernando León de Aranoa): sólo un referente cercano, y de paso, un genio de su generación. Sea como sea la bolita siempre tendrá la razón y seguirá gris, marcando el paso inexorablemente.
Nacho Vigalondo, es, digámoslo de una vez, el auténtico Mesías de todo el cine español now y su debut tiene una involuntaria aura wellesiana. Pero su obra en el apartado del cortometraje está blindada de lo que todo artista de toda disciplina busca: un sentido personalísimo para traducir cualquier tópico, género o forma, así que el motivo de creación inesperada de todo un fandom alrededor de su figura está más que justificado, y demostrado.
7.35
El dispositivo hacia la fama (o la nominación al Oscar) fue su corto 7.35 de la Mañana que a muchos nos hizo leer su bitácora. Este corto puede entenderse a la perfección como una puesta en imágenes de su ensayo ya mítico de tópicos a no seguir para rodar un cortometraje. Responde prácticamente bien a cada una de ellas, y es formidable observar como huye de las convenciones completamente siendo: una tragicomedia; incorporando un personaje-estrella suicida; un musical. Y no van a encontrar nada igual. La obra tiene el ritmo como para enganchar, y 7.35 (la canción) es uno de los macroéxitos que, a bien seguro, recuperarán en los soundtracks de los films del futuro.
CHOQUE
Choque es una de las piezas más importantes del cine español del nuevo siglo, y es directamente de visión obligada. Hasta ahora supone la máxima eyaculación vigalondiana sobre su universo sólo porqué es su último trabajo, y guste o no este cortometraje es el siguiente tras la pequeña consagración (a nivel popular). El tema abordado aquí son las relaciones humanas y si el realizador piensa abordar de esta manera tan curiosa los esquemas narrativos de los films de acción, y hasta los westerns si se quieren, creo que podemos estar encantados de la vida. Como toda gran obra es desconcertante en su primera visión, fascinante hasta niveles estratosféricos en cada revisión, y funciona como perfecta antagonista a su anterior trabajo: con una extravagancia más interiorizada o quizá no tan llamativa, la película emite con total naturalidad un negro diagnóstico sobre las relaciones sentimentales y el hombre y sus paranoias vitales. Y no es por nada, mejor esto que atragantarme con las artificiosas pretensiones de Closer. La dirección de actores es impecable, y el propio Vigalondo borda otro antihéroe que parece seguir la senda de 7.35: personajes atrapados en su propia visión, este tipejo es una especie de Robin Williams en Deconstruing Harry ; pero aquí nadie se va a poner las gafas, más bien él va a salpicar a todos con su actitud desenfocada.
CÓDIGO: DOMINGO
Domingo es una breve pieza que supone para muchos un trozo de ensalada que precede a Los Cronocrímenes (o sea su debut en el largometraje), y es una pieza que define muy bien la imaginación vigalondiana: como los mejores narradores su estilo parece ingenioso y simple, hasta fácil de imitar. No se engañen. Intenten rodar un corto vigalondiano y saldrán escaldados. Prueben. Y con esto no quiero decir que su influencia no sea vital y necesaria. Su trilogía Código 7 es otro desafío para que le tilden solamente de ingenioso. El realizador sabe que el acto de reformular no es novedoso; pero su corto es un gozoso ensayo sobre gran parte de las historias que rodean a la ciencia-ficción y gran parte de los resortes narrativos que se usan y los tópicos con los que muchas veces se solventan la falta de medios.
NACHOVIGALONDO.COM
Desde su blog Nacho Vigalondo se ha convertido en el Mesías y no precisamente por presunción o vocación: la gran parte de los novísimos cachorros cercanos al cine le piden consulta de forma diaria. Dejando al margen las interpretaciones de psicología fácil el motivo es la cercanía en los referentes culturales del realizador: es más fácil seguir a alguien que se profesa admirador de los Ultimates que la de un seguidor absoluto de la obra de Michel Foucault. Y sin que suene esta frase a menosprecio ahí la clave de que el blog sea una suerte de punto de consulta. Pero no sólo se limita a eso: podemos ver gran parte de los guiones “desterrados” del realizador. Un ejemplo claro es Café Hervido, Café Jodido que responde a la perfecta multidisciplina de gran parte de los creadores audiovisuales de hoy en día, y en su condición de proyecto aparcado cual Arca Perdida, dada su enorme calidad demuestra la creciente ineptitud de toda la producción televisiva estatal… otra vez.
Ahora, que pronto será traducido en aquél entonces, publica a capítulos su guión El chico del año que responde también justamente a las reflexiones de la cultura basura, y qué realmente es estratosférico. El problema señalado por el mismo Vigalondo es… atención… el exceso de diálogos. Exceso de diálogos, es para mí una suerte de concepto estúpido si se usa para señalar algún tipo de… defecto.
La bitácora alberga además la grandiosa posibilidad de que conozcamos otros artistas amigos y contemporáneos del mismo Vigalondo: César Velasco Broca, una suerte de colega dickiano alienígena puede augurarnos un futuro lleno de sueños húmedos de androides. Batan Bruits, la cueva de Velasco Broca, es un lugar ideal para leer Cinco Horas con Mario Bros, una gran novela (del mismo autor de Choque) que de nuevo trasciende el voluntarioso gag del título.
LA BOLITA
Alguien señaló hábilmente en los comentarios de su bitácora que hiciese un favor a sus fans y los cerrara. El comentario en cuestión dejaba claro el peligro que tiene Vigalondo de querer ser absorbido como gurú y sobrepasado en sus tareas de blogger como guía espiritual…. Ocurra lo que ocurra puede ser que pronto haya camisetas con el logo de I was answered by Nacho Vigalondo (sin ir más lejos recibí el elogio suyo de fan con el trasero torcido).
Camiseta o no, este indiscutible icono blogo-cinematográfico nos descubre a cada paso innegables reflexiones y, refleja la vida, a través del inexorable paso del tiempo reflejado en un maravilloso gag: la bolita gris del quicktime.
Sean más Back to the future o La Jetee (o mejor, ninguna de las dos) estos Cronocrímenes (que tiene entre sus producidores a los hermanísimos Scott y en sus actores a Karra Elejalde, la musa Bárbara Goenaga, Candela Fernández, Jon Iniciarte, y claro está Vigalounge) ya tienen un indiscutible icono en la mente de todos los vigalondianos, todos nosotros claro, una momia rosa capaz de proporcionar aliento y halagos a varias generaciones hastiadas de ver Almodóvar como único nombre referente de su propia cinematografía y que no necesitan encontrar (aunque antes si que lo creían) un sustituto ni siquiera una vox populi (no iba esto por Fernando León de Aranoa): sólo un referente cercano, y de paso, un genio de su generación. Sea como sea la bolita siempre tendrá la razón y seguirá gris, marcando el paso inexorablemente.
INTERMITENTES VISIONADOS DE LA TDT
La Sexta es un canal que logra mi beneplácito gracias a su tono familiar. Que no me malinterprete Emilio Aragón, porqué el 98% de su parrilla es una auténtica porquería con el enésimo plagio de la serie americana vista de refilón, SMS, de valor sociológico para ver no como era la juventud sino como las mentes pensantes creían que eran. Ventajas de la TDT: uno se puede tomar con calma y calmantes los paralelismos entre Al Salir de Clase y SMS durante estados de enfermizo aburrimiento. Sin más rodeo: Los Soprano ; El rey de la Colina y Padre de Familia sostienen a La Sexta, sin contar al titán: Andrés Montés.
Ver hoy Médico de Familia es una experiencia entre masoquista y vergonzante pero llena de cierto interés sociológico como casi todo lo que nos rodea por la televisión nacional. Comprobar la imaginación de la España de los años noventa: democrática, dialogante, y… ¿sin estereotipos? No sólo de Juani hablo ya, una forma que tiene la asentada cultura autóctona de asumir la inmigración territorial, a base de estereotipos y jolgorio, sino de los tabúes. Para introducir un amor entre un médico viudo y la hermana de su difunta esposa se necesita una serie de drogación del espectador (o sea muchos capítulos, muchas temporadas) y si analizamos, con un capítulo o dos las series de hoy nos encontramos con similar problema. Poca cantidad porqué la diarrea intelectual es severa, pero viendo Los Serrano el esquema es aún mejor: la serie que cree romper tabúes introduciendo bodas de dos separados, y tramas incestuosas al doblete en sus senos familiares. La gracia está en que, por un lado estos incestos se rompen de formas absurdas (el destino), y que en el otro lado sea una serie que capte de forma refilonera el conflicto nacionalista: no tiene desperdicio comprobar los pequeños encuentros del catalán rastafari, que no vocaliza ni hablando lento y fuma muchos petas, con el cafre majete nacido en Madrid. Hay más verdad ahí que en muchos encuentros dialécticos PP-ERC de la Generalitat. Amén.
Y Aquí no hay quién viva es histórica (e insoportablemente histérica) no por incorporar a los personajes homosexuales con total normalidad como se pretende, sino por el triunfo de José Luis Moreno. La serie, cuya calidad es ínfima, tiene un efecto puro, real, en sus receptores: el portero y su modus vivendi de perdedor es lo más cerca que estaremos de ver algo psicológico y real ; pero la representación de Luis Merlo como un perfectamente detestable homosexual responde a los verdaderos clichés morales de una gran parte de la población: aceptarlo sí, siempre que sea dentro de lo que llamamos nuestra normalidad y moralidad.
VIC MACKEY
Otra rara avis de la TDT es que me permita ver en horarios flexibles y agradables Vic Mackey también conocida como The Shield, otro motivo más para congratular(nos) a la ficción norteamericana.
Los tipos que colaboran en Vic Mackey demuestran el poco carácter interdisciplinario que existe en la industria cultural. Cuando uno de los viejos directores se pone tras la cámara la decepción acostumbra a ser fastuosa y a excepción de la gloriosa idea de las Historias para no dormir la televisión de aquí no tiene creadores. Aquí no existe una verdadera generación televisiva, porqué como ya he dicho la pobreza televisiva es notable.
Dejando de lado las detestables comparaciones en Vic Mackey tipos como Stephen Kay, John Badham, y David Mamet, dirigen capítulos enteros, y su estilo documentalizado no cansa, no resulta excesivamente dependiente de las modas sino que da una espléndida verosimilitud. La serie no confunde lo de ser dura y sin concesiones con lo de parecerlo y perder toda credibilidad. Y Michael Chiklis, su protagonista, es otro de los iconos del siglo XXI televisivo.
lunes, agosto 14, 2006
MEJORES CUENTOS CORTOS NORTEAMERICANOS: CANDIDATOS
Doy por inaugurado este evento: se trata de buscar los candidatos para el mejor cuento norteamericano online del siglo XX... en castellano. Las condiciones es eso que aporten sus links y/o cuentos. No importa el género y ya les digo de entrada que yo mismo haré alguna aportación en este blog. La otra condición es que sólo un cuento por autor. Así que de momento la lista inicial se configura así:
-Los Colonos de Ray Bradbury. Trad.: Francisco Abelenda.
-Justo antes de la guerra con los esquimales de JD Salinger.
-Mecánica Popular de Raymond Carver.
-La piscina huérfana de John Updike.
-Una rosa para Emily de William Faulkner.
-Lectura de un verano de Bernard Malamud.
-También eres feo de Lorrie Moore. Trad.: Mauricio Salvador.
-Janus de Ann Beattie. Trad.: Mauricio Salvador.
-Podemos recordarlo todo por usted de Philip K. Dick.
-Almuerzo en el restaurante Gotham de Stephen King.
-El color surgido del espacio de H.P. Lovecraft. (pdf)
-El ladrón de Shady Hill de John Cheever. Trad.: Aníbal Leal.
-Sín título de Sam Shepard. Trad: Enrique Murillo.
-Un recuerdo navideño de Truman Capote. Trad.: Enrique Murillo.
-No tengo boca y debo gritar de Harlan Ellison.
PD: Gracias por el apunte J. Tripas de Palahniuk (cortesía de solo de libros) queda en la reserva para el siguiente concurso: el del mejor narrador norteamericano del siglo XXI (de lo poco que llevamos, claro).
domingo, agosto 13, 2006
HE GOT GAME - PUBLIC ENEMY ft. STEPHEN STILLS
Quién: Public Enemy o el mejor grupo de rap de la historia. Y sin discusiones. Mejores y más evolutivos que Run DMC; más inteligentes y coherentes que NWA; la leyenda les avala. Son quizá los Beatles del rap por su carrera que marca etapas imborrables dentro del género, porqué Fear of a Black Planet es algo así como el Revolver del hh, y también por el estilo vocal indiscutible que marcó Chuck D, definido en incontables ocasiones como el John Lennon de los MC, pero en sus mejores y más maduros momentos el grupo se asemeja a una definición de Bob Dylans. Sus letras respiran poesía urbana pero (además) están llenas de energía, combate, reproche, desencanto….
Qué.: Canción grabada para el soundtrack del film de Spike Lee, He got game, supera cualquier expectativa. Spike Lee otro reivinidicativo cree en el grupo pero no en el rap. ¿Un ejemplo? La puya contra 50Cent en Inside Man demuestra que la violencia gratuita molesta al good boy de Spike. La canción reflexiona continuamente sobre nuestra sociedad mesiánica y arranca así, a bocajarro: If man is the father, the son is the center of the earth / In the middle of the universe, then why / is this verse comin six times rehearsed?
Cuándo.: 1998, cuando el hip-hop está ya listo para ser asimilado (del todo) por la música pop en general y la MTV en particular; arrancan con este pedazo de canción que también arrasó lo suyo y fue reutilizada en algún que otro spot de Nike como indiscutible emblema de perfecta banda sonora a la emoción y sudor (con copyright y fabricados en remotos lugares de la India) del basketball nigger. Y en ese nivel la canción (también) funciona estupendamente.
Cómo.: Lo que entendemos hoy como una gran canción de rap es la perfecta cópula entre letra y base. Así de simple pero así de difícil, esta canción lo cumple a rajatabla y encima regala el ya clásico clímax final del hip-hop: coros en la mejor tradición del soul y recitando el cantautor, vieja gloria de los sixties, Stephen Stills y todo para celebrar el final del camino. O quizá sea el principio.
Por qué.: Insuperables versos que regala Public Enemy y que tienen el mérito de colarse en la lista de hits inteligentes. Chuck D regala perlas dylanianas a su manera, como Nothin to lose / everything's approved /People used, even murders excused (You preach to em yo) / White men in suits don't have to jump. Y superen esos versos finales de un Flavor Flav que nos resultan viriósicos, esperanzadores y claro, certeros: Now the question is - are you ready, for the real revolution which is the evolution of the mind?
También:
-He got game. mp3. (click en la canción y sigan las instrucciones)
-Videoclip en You Tube.
-Letra.
sábado, agosto 12, 2006
PSYCHO COUNTRY
Dense un garbeo por estos lindos comentarios. Miren tubos. Lean estos blogs. Y descubrirán un país psicótico, neurótico, carcomido. Si dicen que ha muerto la ironía , lo que nos pasa es que solo quedan intolerantes. Y, el clásico progreus ochentereus, de melena y barba, no sólo está en su sofá sentado y canoso hablando de los good times, haciéndose el desencantado y bien acomodado, sino ignorando que cuando las intolerancias coinciden, crean sus ejércitos. Y entonces sólo cabe esperar que este país called Spain del que ( diría que no) soy encuentre pronto a su Chuck Palahniuk o , casi mejor, a su David Foster Wallace. Hay algo podrido y ya no vasta con verlo. Yo quiero leerlo. Y sin anestesia.
BALLADS 'N' TRANE
Eso es lo bueno de los regalos tardíos de cumpleaños que son realmente sorpresas. No sólo desconocía esta grabación de Trane sino que es una maravilla al cien por cien. Y tenemos en cuenta que él participó en el Antiguo y el Nuevo testamento del jazz, pero esto es una pequeña obra maestra. Sólo Trane puede convertir Nancy with the smiling face en puro jazz. Y ya no queda ni ápice de lo que fue una maja y añeja canción pop. ¿Hace falta decir... miren con quién toca él? ¿Hace falta decir que uno ni se entera de lo que pretende ser una revisitación a los standards sino es mirando el título de los cortes?
viernes, agosto 11, 2006
PROGRAMA DOBLE: FIND ME GUILTY/ INSIDE MAN
Prince of the City

BSO:
Louis Prima - When you're smilin'
Estupendo retorno de Sidney Lumet a los terrenos que más conoce: la crítica del sistema judicial y sus efectos sociales, siempre situada en su ciudad predilecta, Nueva York. En este caso parte de un hecho real para narrarnos la ya clásica odisea lumetiana: el hombre sólo contra el sistema. Hasta aquí, y con la mejor interpretación de Vin Diesel seria ever (cuando dijo aquello de Las cosas que voy a hacer por mi país en xXx ya intuí su madera de actor nato) incorporando a un sabio mafioso. La cinta de Lumet es de lo mejorcito que vamos a poder encontrar en la cartelera actual: no sólo nos hace saber que su protagonista es culpable y encima simpático ; sino que hace una dura crítica a los métodos del fiscal para encarcelarle (palizas, extorsión). Lumet no saca conclusiones, por eso tildarlo de amoral es hipócrita: él dibuja con elegancia un sistema judicial tan corrupto como los métodos que pretende condenar. Ante tal ironía ¿existe la justicia?
Una de las mejores cintas que podemos ver y destinada a abrir debate y reflexionar. Denle una oportunidad.
Dog Day Afternoon.

BSO:
Sukwhinder Singh, Sapna Awasthi feat. Panjabi MC - Chayna Chayna
Muy lumetiano se muestra Spike Lee que continua la senda abierta por The 25th hour pero algo más adaptado al producto comercial. Sin embargo sus referencias al 11S no son gratuitas: él sigue mostrando como nadie las tensiones que se viven en la Gran Manzana después de aquél fatídico día. De, precisamente, lumetiana puesta en escena, evocando con gracejo a una de las mejores cintas de aquél (Tarde de Perros y su estilo documental) este noir de atracos tiene una de las direcciones más elegantes que podemos encontrar en la actualidad y sobrevive al flojo desenlace que le otorga el debutante guionista Rusell Gerwitz (empañado por una ridícula trama sentimental).
Lee da un acento clásico al personaje de Denzel Washington y otro de idealista al de Clive Owen; resuelve su historia con el mejor y más acertado de los cinismos. Y con ello, o a pesar de ello, nadie parece querer ver uno de los mejores productos de entretenimiento que se han fabricado: no renueva, ni pretende, ni deja mella claro, pero está claro que cada día es más difícil encontrar cintas tan bien realizadas y con un pulso dramático tan logrado. Spike Lee puede y todo ello a sabiendas de que es un producto muy inferior a su obra maestra del 2002.
BSO:
Louis Prima - When you're smilin'
Estupendo retorno de Sidney Lumet a los terrenos que más conoce: la crítica del sistema judicial y sus efectos sociales, siempre situada en su ciudad predilecta, Nueva York. En este caso parte de un hecho real para narrarnos la ya clásica odisea lumetiana: el hombre sólo contra el sistema. Hasta aquí, y con la mejor interpretación de Vin Diesel seria ever (cuando dijo aquello de Las cosas que voy a hacer por mi país en xXx ya intuí su madera de actor nato) incorporando a un sabio mafioso. La cinta de Lumet es de lo mejorcito que vamos a poder encontrar en la cartelera actual: no sólo nos hace saber que su protagonista es culpable y encima simpático ; sino que hace una dura crítica a los métodos del fiscal para encarcelarle (palizas, extorsión). Lumet no saca conclusiones, por eso tildarlo de amoral es hipócrita: él dibuja con elegancia un sistema judicial tan corrupto como los métodos que pretende condenar. Ante tal ironía ¿existe la justicia?
Una de las mejores cintas que podemos ver y destinada a abrir debate y reflexionar. Denle una oportunidad.
Dog Day Afternoon.
BSO:
Sukwhinder Singh, Sapna Awasthi feat. Panjabi MC - Chayna Chayna
Muy lumetiano se muestra Spike Lee que continua la senda abierta por The 25th hour pero algo más adaptado al producto comercial. Sin embargo sus referencias al 11S no son gratuitas: él sigue mostrando como nadie las tensiones que se viven en la Gran Manzana después de aquél fatídico día. De, precisamente, lumetiana puesta en escena, evocando con gracejo a una de las mejores cintas de aquél (Tarde de Perros y su estilo documental) este noir de atracos tiene una de las direcciones más elegantes que podemos encontrar en la actualidad y sobrevive al flojo desenlace que le otorga el debutante guionista Rusell Gerwitz (empañado por una ridícula trama sentimental).
Lee da un acento clásico al personaje de Denzel Washington y otro de idealista al de Clive Owen; resuelve su historia con el mejor y más acertado de los cinismos. Y con ello, o a pesar de ello, nadie parece querer ver uno de los mejores productos de entretenimiento que se han fabricado: no renueva, ni pretende, ni deja mella claro, pero está claro que cada día es más difícil encontrar cintas tan bien realizadas y con un pulso dramático tan logrado. Spike Lee puede y todo ello a sabiendas de que es un producto muy inferior a su obra maestra del 2002.
jueves, agosto 10, 2006
SUPERMÁN RETURNS "ICONOS EN RELIEVE"
Supermán Returns: El regreso.
(Superman Returns, 2006).
D.: Bryan Singer.
G.: Dan Harris y Mike Dougherty, basado en una historia de Harris, Doughterty y Bryan Singer sobre los personajes de Joe Shuster y Jerry Siegel.
I.: Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, Parker Posey, Frank Langella, Eva Marie Saint, Noel Neill, Sam Huntington, Kal Penn, Stephan Bender.
Duración.: 153 minutos. Color.

Lo dijo T.S. Elliott: Sólo aquellos que se arriesgan a ir muy lejos pueden llegar a saber lo lejos que pueden llegar a ir. Y razón no le falta. La película que nos ocupa es modélica en este asunto.
A Bryan Singer la jugada le sale parcialmente bien hasta el arriesgado anticlímax: embriagarnos a todos de nostalgia donneriana. Los títulos de crédito, los gags ocasionales, breves brochazos de lo que podría ser un Supermán melancólico ante un mundo que se derrumba a golpe de gente que vuela. Pero no.
Esta era una película muy esperada por lo que pasemos a señalar sus grandiosas virtudes que la hacen imprescindible para verla en cine y no bajársela. Las secuencias de acción, sí, son con franqueza las más bonitas que vamos a ver en muchos años. ¿Por qué? Supermán yendo al sol, y sobretodo la justamente celebrada secuencia del avión: imaginativa, magnífica y con una resolución impecable. Los ánimos se levantan. Y Kevin Spacey-Parker Posey nos dicen con total descaro que no, que no está Valerie Perrine y su playboyesco scote, ni Gene Hackman, pero que tampoco hay que poner el grito en el cielo. Kevin Spacey es tan buen actor que hasta haciendo de Hackman lutheriano está brillante. Y por no faltar que no falte Marlon Brando, que en su necrocameo no logra tampoco ensombrecer el mítico de su colega Laurence Olivier en Sky Captain.
Sin embargo Bryan Singer no es tan buen director como para sobrevivir a 153 minutos de Superman. ¡El tercer acto! Llega el acentuado mesianismo new age que nos hace ver que necesitamos otro Jesús para salvarnos del horror. Filosóficamente esta idea es desesperante: significa que los humanos no podemos salvarnos de nuestros horrores por nosotros mismos. ¡Ah! Ya lo sabíamos, sí. Pero además significa que tenemos que creer, aunque sea en algo, y ver como llega nuestro Mesías. No, Donner, fue, tal y como han dicho más sutil.
Otras desventajas: No aceptamos ni queremos ni querremos a Kate Bosworth. ¿Por qué? A Brandon Routh se le perdona de entrada. Él nunca será Reeve. Nos conformamos con que lo parezca. Pero es que Bosworth es una actriz que directamente resulta inexpresiva e insípida.
Y sobretodo que en el tercer acto Singer borra retazos de inteligencia y savoir faire que sutilmente se van colando en la película. ¿El ejemplo? Cuando el primogénito Jason observa a Clark y a Superman, nos gasta la típica broma acerca de la ficción: sólo su hijo se puede dar cuenta de quién es. Y nosotros claro. El matón que encarna David Fabrizio parece tener a Lobo tatuado en su espalda. Parece Lobo aunque no sé del cierto si lo es, pero este apunte podría ser magnífico para la segunda/quinta parte en proceso.
En el tercer acto de refilón vemos manifestaciones con el icono de Superman en las pancartas. A todos se nos ocurren al ver estas imágenes, más o menos, varios gags o al menos esbozos para la condición del nativo de Krypton de icono indiscutiblemente pop. Singer no, se pone sermoneador, y eso alimenta más el tópico de la visión adulta del superhéroe. La visión adulta del superhéroe… pero siempre que el mismo se preste realmente a ello. Y para eso, si, ya tenemos la muy completa primera entrega de Donner que sabe no sobrecargarse y conservarse muy bien. Batman funciona magníficamente bajo la batuta de Nolan, pero tampoco podemos exigir a los Fantastic Four jugando al ajedrez con el Dr. Doom en blanco y negro; ni a Superman charlando de Mayo del 68 en una bañera con Lois Lane y Jimmy Olsen.

Este tercer acto nos hace pensar de nuevo en que veremos la secuela: yo espero que cuando dicen villano extraterrestre sea decir BRAINIAC. Por fin. Y que ya de paso nos regalen a Superboy, porqué ver a un sideckick chico volando como que no. Y Lobo claro. La pregunta es… ¿esta vez sí o…. habrá que seguir rezando a la WB? Porqué aunque es entretenida y se ve con agrado, este Superman nostálgico no deja de ser eso: un ejercicio otoñal de repetir las mismas historias. Y es una pena habiendo tanto más por descubrir y reinventar. Lecturas de verano para Bryan Singer: Umberto Eco.
Artículos relacionados:
-Críticas de Supermán y Supermán II.
-Crítica de Jordi Costa.
-Crítica de Noel Ceballos.
-Crítica de Javier Angulo + visión social + visión filosófica.
-Crítica en Miradas de Cine.
-Crítica de Max Renn.´
-Crítica de Pepo Pérez.
-Crítica en Culpable y Perdedor.
-Ah si... ¡Hambre de Acero!
(Superman Returns, 2006).
D.: Bryan Singer.
G.: Dan Harris y Mike Dougherty, basado en una historia de Harris, Doughterty y Bryan Singer sobre los personajes de Joe Shuster y Jerry Siegel.
I.: Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, Parker Posey, Frank Langella, Eva Marie Saint, Noel Neill, Sam Huntington, Kal Penn, Stephan Bender.
Duración.: 153 minutos. Color.
Lo dijo T.S. Elliott: Sólo aquellos que se arriesgan a ir muy lejos pueden llegar a saber lo lejos que pueden llegar a ir. Y razón no le falta. La película que nos ocupa es modélica en este asunto.
A Bryan Singer la jugada le sale parcialmente bien hasta el arriesgado anticlímax: embriagarnos a todos de nostalgia donneriana. Los títulos de crédito, los gags ocasionales, breves brochazos de lo que podría ser un Supermán melancólico ante un mundo que se derrumba a golpe de gente que vuela. Pero no.
Esta era una película muy esperada por lo que pasemos a señalar sus grandiosas virtudes que la hacen imprescindible para verla en cine y no bajársela. Las secuencias de acción, sí, son con franqueza las más bonitas que vamos a ver en muchos años. ¿Por qué? Supermán yendo al sol, y sobretodo la justamente celebrada secuencia del avión: imaginativa, magnífica y con una resolución impecable. Los ánimos se levantan. Y Kevin Spacey-Parker Posey nos dicen con total descaro que no, que no está Valerie Perrine y su playboyesco scote, ni Gene Hackman, pero que tampoco hay que poner el grito en el cielo. Kevin Spacey es tan buen actor que hasta haciendo de Hackman lutheriano está brillante. Y por no faltar que no falte Marlon Brando, que en su necrocameo no logra tampoco ensombrecer el mítico de su colega Laurence Olivier en Sky Captain.
Sin embargo Bryan Singer no es tan buen director como para sobrevivir a 153 minutos de Superman. ¡El tercer acto! Llega el acentuado mesianismo new age que nos hace ver que necesitamos otro Jesús para salvarnos del horror. Filosóficamente esta idea es desesperante: significa que los humanos no podemos salvarnos de nuestros horrores por nosotros mismos. ¡Ah! Ya lo sabíamos, sí. Pero además significa que tenemos que creer, aunque sea en algo, y ver como llega nuestro Mesías. No, Donner, fue, tal y como han dicho más sutil.
Otras desventajas: No aceptamos ni queremos ni querremos a Kate Bosworth. ¿Por qué? A Brandon Routh se le perdona de entrada. Él nunca será Reeve. Nos conformamos con que lo parezca. Pero es que Bosworth es una actriz que directamente resulta inexpresiva e insípida.
Y sobretodo que en el tercer acto Singer borra retazos de inteligencia y savoir faire que sutilmente se van colando en la película. ¿El ejemplo? Cuando el primogénito Jason observa a Clark y a Superman, nos gasta la típica broma acerca de la ficción: sólo su hijo se puede dar cuenta de quién es. Y nosotros claro. El matón que encarna David Fabrizio parece tener a Lobo tatuado en su espalda. Parece Lobo aunque no sé del cierto si lo es, pero este apunte podría ser magnífico para la segunda/quinta parte en proceso.
En el tercer acto de refilón vemos manifestaciones con el icono de Superman en las pancartas. A todos se nos ocurren al ver estas imágenes, más o menos, varios gags o al menos esbozos para la condición del nativo de Krypton de icono indiscutiblemente pop. Singer no, se pone sermoneador, y eso alimenta más el tópico de la visión adulta del superhéroe. La visión adulta del superhéroe… pero siempre que el mismo se preste realmente a ello. Y para eso, si, ya tenemos la muy completa primera entrega de Donner que sabe no sobrecargarse y conservarse muy bien. Batman funciona magníficamente bajo la batuta de Nolan, pero tampoco podemos exigir a los Fantastic Four jugando al ajedrez con el Dr. Doom en blanco y negro; ni a Superman charlando de Mayo del 68 en una bañera con Lois Lane y Jimmy Olsen.
Este tercer acto nos hace pensar de nuevo en que veremos la secuela: yo espero que cuando dicen villano extraterrestre sea decir BRAINIAC. Por fin. Y que ya de paso nos regalen a Superboy, porqué ver a un sideckick chico volando como que no. Y Lobo claro. La pregunta es… ¿esta vez sí o…. habrá que seguir rezando a la WB? Porqué aunque es entretenida y se ve con agrado, este Superman nostálgico no deja de ser eso: un ejercicio otoñal de repetir las mismas historias. Y es una pena habiendo tanto más por descubrir y reinventar. Lecturas de verano para Bryan Singer: Umberto Eco.
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-Crítica de Pepo Pérez.
-Crítica en Culpable y Perdedor.
-Ah si... ¡Hambre de Acero!
miércoles, agosto 09, 2006
LA TIERRA DE LOS MUERTOS VIVIENTES: "LEVÁNTATE Y ANDA"
La tierra de los Muertos vivientes.
(Land of the dead, 2005).
G y D.: George A. Romero.
I.: Simon Baker, Asia Argento, Dennis Hopper, John Leguizamo, Robert Joy, Eugene Clark, Boyd Banks.
Duración.: 93 minutos. Color.

Al principio de esta Land of the Dead cuarta entrega de la epopeya zombie de George A. Romero, uno tiene la sensación de estar viendo juntos en una curiosa hibridación el viejo y el nuevo cine fantástico moderno. Con esos elaboradísimos títulos de crédito propios de los remakes setenteros, empieza Romero su peripecia: como asumiendo su condición de viejo lobo y que, sí, después de Amanecer de los Muertos (de Snyder) pudo haber un antes y un después (y lo hubo).
Una vez observado este pequeño detalle, Romero se pone manos a la obra, y nos regala uno de esos inicios maestros en cuanto a la un tanto maltrecha narrativa del cine fantástico, presentando una vez más su mundo cada vez más desolado no por los zombis, sino por los humanos.
Y el viejo George ya no se conforma con darnos una lección de cómo hace él sus sátiras políticas con muertos vivientes, que ya han encontrado a su líder espiritual, Big Daddy para conducirles a la tan ansiada liberación, además se toma el lujo de rendir un homenaje a su viejo colega de peripecias John Carpenter, del que agarra esa hawksiana costumbre de situar historias centradas en antihéroes y sus interrelaciones. Pero la hawksiitis de Romero no viene de allí, claro, sino ustedes revisan la película que abrió la brecha del cementerio, (o sea La noche de los muertos vivientes) y observan como no deja de ser un homenaje al esquema narrativo del director de Río Bravo, con su grupo sitiado y en permanente tensión.
Así Riley no sólo es un tipo resignado, sino un triste que apenas mata zombies y ya sueña con un mundo sin fronteras. Es una forma elegíaca que tiene el autor de situar a su más claro alter ego: desengañado de la vida, ya no cree en las revoluciones igualitarias que representa Mulligan, el cabecilla de los suburbios, y se limita simplemente a mantener sus principios. En la conducta de Riley vemos como a Romero como el Apocalipsis tiene forma de idílica civilización occidental sólo le queda el escepticismo como único refugio.
Al jefecillo de Fiddler’s Green que encarna un pletórico Dennis Hopper, funciona como perfecto protoBush pero sin el elemento de iluminado, es simplemente un cacique que gobierna con particular ira y odio su pequeño rincón sólo para los más adinerados y su rechazo a Cholo a vivir como uno de ellos le saldrá caro. En la trama de Cholo y Hopper tenemos una pequeña reinterpretación romeriana (si, aparece continuamente el palabro terrorista) de la relación que generó el hijo rebelde de USA, Bin Laden.

Por el resto no se preocupen: es serie B que conserva ese aliento clásico que sólo dan los mismos. La palabra canonica no es suficiente para definir un trabajo más autoral que artesanal, lleno de sus detalles de imaginería cómic y sobretodo de una vitriólica lectura sociopolítica que ninguno de esos espectadores que disfrutó babeando con las cargas incendiarias de Munich, Syriana, V de Vendetta y demás debería dejar de escapar. Porqué de nuevo el cine fantástico parece ser en tiempos de crisis el único que se mantiene intacto a polémicas, modas, para hablar con una libertad absoluta del presente.
(Land of the dead, 2005).
G y D.: George A. Romero.
I.: Simon Baker, Asia Argento, Dennis Hopper, John Leguizamo, Robert Joy, Eugene Clark, Boyd Banks.
Duración.: 93 minutos. Color.
Al principio de esta Land of the Dead cuarta entrega de la epopeya zombie de George A. Romero, uno tiene la sensación de estar viendo juntos en una curiosa hibridación el viejo y el nuevo cine fantástico moderno. Con esos elaboradísimos títulos de crédito propios de los remakes setenteros, empieza Romero su peripecia: como asumiendo su condición de viejo lobo y que, sí, después de Amanecer de los Muertos (de Snyder) pudo haber un antes y un después (y lo hubo).
Una vez observado este pequeño detalle, Romero se pone manos a la obra, y nos regala uno de esos inicios maestros en cuanto a la un tanto maltrecha narrativa del cine fantástico, presentando una vez más su mundo cada vez más desolado no por los zombis, sino por los humanos.
Y el viejo George ya no se conforma con darnos una lección de cómo hace él sus sátiras políticas con muertos vivientes, que ya han encontrado a su líder espiritual, Big Daddy para conducirles a la tan ansiada liberación, además se toma el lujo de rendir un homenaje a su viejo colega de peripecias John Carpenter, del que agarra esa hawksiana costumbre de situar historias centradas en antihéroes y sus interrelaciones. Pero la hawksiitis de Romero no viene de allí, claro, sino ustedes revisan la película que abrió la brecha del cementerio, (o sea La noche de los muertos vivientes) y observan como no deja de ser un homenaje al esquema narrativo del director de Río Bravo, con su grupo sitiado y en permanente tensión.
Así Riley no sólo es un tipo resignado, sino un triste que apenas mata zombies y ya sueña con un mundo sin fronteras. Es una forma elegíaca que tiene el autor de situar a su más claro alter ego: desengañado de la vida, ya no cree en las revoluciones igualitarias que representa Mulligan, el cabecilla de los suburbios, y se limita simplemente a mantener sus principios. En la conducta de Riley vemos como a Romero como el Apocalipsis tiene forma de idílica civilización occidental sólo le queda el escepticismo como único refugio.
Al jefecillo de Fiddler’s Green que encarna un pletórico Dennis Hopper, funciona como perfecto protoBush pero sin el elemento de iluminado, es simplemente un cacique que gobierna con particular ira y odio su pequeño rincón sólo para los más adinerados y su rechazo a Cholo a vivir como uno de ellos le saldrá caro. En la trama de Cholo y Hopper tenemos una pequeña reinterpretación romeriana (si, aparece continuamente el palabro terrorista) de la relación que generó el hijo rebelde de USA, Bin Laden.
Por el resto no se preocupen: es serie B que conserva ese aliento clásico que sólo dan los mismos. La palabra canonica no es suficiente para definir un trabajo más autoral que artesanal, lleno de sus detalles de imaginería cómic y sobretodo de una vitriólica lectura sociopolítica que ninguno de esos espectadores que disfrutó babeando con las cargas incendiarias de Munich, Syriana, V de Vendetta y demás debería dejar de escapar. Porqué de nuevo el cine fantástico parece ser en tiempos de crisis el único que se mantiene intacto a polémicas, modas, para hablar con una libertad absoluta del presente.
martes, agosto 08, 2006
AMERICAN PSYCHO: "EL GRAN BATEMAN"
A John Cheever le nombraron gran escritor en la URSS porqué sus maravillosas stories eran una crítica al american way of life y reflejaban la decadencia del capitalismo salvaje. Si en 1991 la URSS existiese, que sin duda sería otro marco histórico, no dudo que a Bret Easton Ellis le hubiesen comprado un palacete en San Petesburgo y su American Psycho sería una lectura obligada en todas las escuelas.
Si hablo del fenómeno-novela-rompedor American Psycho polémica sobretodo generada por los sectores más progres de las sociedades. Fueron las feministas y otros colectivos civiles los que bombardearon la publicación con boicots a la editorial, alegando que era una novela violenta , terrible y amoral. Como siempre el no ver más allá de nuestras narices y la intolerancia de los tolerantes genera fenómenos que al menos sirve, mucho para vender libros, y así mejor ¿no?
Y aunque fuese Mary Harron quien la filmaría no me extraña para nada que Oliver Stone estuviese muy interesado en la novela. American Psycho puede entenderse como un cruce entre Wall Street y Asesinos Natos, una ilustración mejor todavía de la primera y una sátira tan brillantemente moralista como la segunda. ¿Se piensan ustedes que Ellis es Bateman? Qué va, nuestro amigote, que no duda en reverenciar El Gran Gatsby, a o mejor la verdadera gran novela americana del siglo XX, nos cuenta su testimonio de la era Reagan, los yuppis y los excesos, los locales de moda, y si claro, los asesinatos brutales, para curar un vacío. En la novela no asistimos a un diario de un psychokiller, aunque sea eso el motivo de su éxito, sino al de un tipo que no está tan desquiciado como la sociedad a la que le envuelve, un hombre vestido continuamente de bronceados, músculos, marcas, excesos, dinero, gominas, gafas de asta, al que no le queda nada. Un auténtico vampiro sediento de emociones, de sentir algo. Ah si, deben, tienen que leerla.
ESTO NO ES UNA SALIDA. El final de la novela no es un final real, es la continuación de un espiral. Un espiral que se cierne sobre todos nosotros. Sólo quedan trajes, dineros, marcas, y … no perderse el programa de Patty Winters por la mañana.
lunes, agosto 07, 2006
HOSTEL: "LO NUEVO Y LO SUCIO"
Hostel.
(Hostel, 2005).
G y D.: Eli Roth.
I.: Jay Hernández, Derek Richardson, Eythor Gudjonsson, Barbara Nedeljáková, Jana Kaderabková, Jan Vlasák, Jennifer Lim, Keiko Seiko.
Duración.: 90 minutos. Color.

La nueva camada del cine de fantaterror apunta bastante alto aunque Eli Roth debido a Cabin Fever sea de los más discutidos por todos los amantes, y es un debate bastante visible en la blogosfera. A mi Cabin Fever y su festivalote de guiños al género de diverso pelaje me cansó: el discurso metarreferencial estaba llevado con la simpatía de la mejor calaña pero, como tan bien definen Un hombre lobo americano en Londres , la sensación de “eh mamá he hecho un chiste (digo, referencia) “ me resultó en este caso singracia. Pero no veo justo criticar la maravillosa Hostel una película de horror en la mejor tradición de Tobe Hopper y los maestros de los setenta.
Volvemos a estar lejos de los remakes y las relecturas, esta vez sólo hay un aprendizaje conceptual: la suciedad y la perversión como métodos infalibles de horror. En los tiempos que corren para qué ir otra vez a Texas pudiendo viajar con mochila y amigotes a la Europa del Este. Bratislava será el inquietante escenario para una suerte de perversión del esquema clasiquísimo de El malvado Zaroff con ajusticiamiento final incluido
Es imposible renegar las virtudes de Hostel: entretener y dar lo mejor de si misma al fan más entregado, quizá echemos en falta algún tour de force, pero Eli Roth no es el alumno superdotado, y encuentra su espacio en mostrar a unos hombres de negocios europeos tan asqueados como Patrick Bateman y que encuentra su sense of life matando. Y sobretodo, convertir a los americanos en la pieza más cara de su particular cacería global expone la película a todas las lecturas morales (como la que ofrece Jordi Costa) que el espectador quiera.
Y todo ello con un cameo del hiperactivo Takashi Miike (Ichi The Killer podría ser una de las películas de cabecera de ésta, una alumna aplicada pero suavizada) y unos churumbeles vagabundos que parecen un cóctel hereje de Meirelles y la mejor tradición de cine desbocado setentero (se me ocurría el nombre de Lucio Fulci al verla) para un posmoderno deliverance pero cambiando el escenario.

Después de todo Roth toma ventajas más sutiles respecto a su comparsa Aja en Las Colinas Tienen Ojos, sin embargo ¿cómo detestar a Roth y adorar a Aja? (y viceversa) Al fin y al cabo ambos releen un mismo poemario y juegan en sus películas con sus clichés. Pero Roth es más inteligente: no agarra al posadolescente sensible aspirante a escritor que asocia Praga-Kafka y lo convierte en una suerte de desgarrado vengador; y sin embargo Aja si se muestra desprejuiciado en hacer lo mismo con su personaje liberal-demócrata.
Artículos relacionados:
-Crítica de Max Renn.
-Crítica en Miradas de Cine.
-Crítica de Noel Ceballos.
(Hostel, 2005).
G y D.: Eli Roth.
I.: Jay Hernández, Derek Richardson, Eythor Gudjonsson, Barbara Nedeljáková, Jana Kaderabková, Jan Vlasák, Jennifer Lim, Keiko Seiko.
Duración.: 90 minutos. Color.
La nueva camada del cine de fantaterror apunta bastante alto aunque Eli Roth debido a Cabin Fever sea de los más discutidos por todos los amantes, y es un debate bastante visible en la blogosfera. A mi Cabin Fever y su festivalote de guiños al género de diverso pelaje me cansó: el discurso metarreferencial estaba llevado con la simpatía de la mejor calaña pero, como tan bien definen Un hombre lobo americano en Londres , la sensación de “eh mamá he hecho un chiste (digo, referencia) “ me resultó en este caso singracia. Pero no veo justo criticar la maravillosa Hostel una película de horror en la mejor tradición de Tobe Hopper y los maestros de los setenta.
Volvemos a estar lejos de los remakes y las relecturas, esta vez sólo hay un aprendizaje conceptual: la suciedad y la perversión como métodos infalibles de horror. En los tiempos que corren para qué ir otra vez a Texas pudiendo viajar con mochila y amigotes a la Europa del Este. Bratislava será el inquietante escenario para una suerte de perversión del esquema clasiquísimo de El malvado Zaroff con ajusticiamiento final incluido
Es imposible renegar las virtudes de Hostel: entretener y dar lo mejor de si misma al fan más entregado, quizá echemos en falta algún tour de force, pero Eli Roth no es el alumno superdotado, y encuentra su espacio en mostrar a unos hombres de negocios europeos tan asqueados como Patrick Bateman y que encuentra su sense of life matando. Y sobretodo, convertir a los americanos en la pieza más cara de su particular cacería global expone la película a todas las lecturas morales (como la que ofrece Jordi Costa) que el espectador quiera.
Y todo ello con un cameo del hiperactivo Takashi Miike (Ichi The Killer podría ser una de las películas de cabecera de ésta, una alumna aplicada pero suavizada) y unos churumbeles vagabundos que parecen un cóctel hereje de Meirelles y la mejor tradición de cine desbocado setentero (se me ocurría el nombre de Lucio Fulci al verla) para un posmoderno deliverance pero cambiando el escenario.
Después de todo Roth toma ventajas más sutiles respecto a su comparsa Aja en Las Colinas Tienen Ojos, sin embargo ¿cómo detestar a Roth y adorar a Aja? (y viceversa) Al fin y al cabo ambos releen un mismo poemario y juegan en sus películas con sus clichés. Pero Roth es más inteligente: no agarra al posadolescente sensible aspirante a escritor que asocia Praga-Kafka y lo convierte en una suerte de desgarrado vengador; y sin embargo Aja si se muestra desprejuiciado en hacer lo mismo con su personaje liberal-demócrata.
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domingo, agosto 06, 2006
"WHITE NOISE" (UN CAPÍTULO)
Don DeLillo.
El martes tuvieron que evacuar la escuela primaria. Los niños sufrían dolores de cabeza e irritaciones oculares, y se quejaban de un sabor metálico en la boca. Una de las maestras comenzó a rodar por el suelo y a hablar lenguas extranjeras. Nadie sabía qué estaba ocurriendo. Los investigadores dijeron que podía tratarse del sistema de ventilación, las pinturas y los barnices, las espumas aislantes, los aislamientos eléctricos, la comida de la cafetería, los rayos emitidos por los ordenadores, las protecciones de amianto contra incendios, los adhesivos de los empaquetados y los vapores de cloro de la piscina o quizá de algo más profundo, de grano más fino, aún más estrechamente entrelazado con el estado básico de las cosas.
Denise y Steffie se quedaron en casa durante aquella semana mientras grupos de hombres ataviados con trajes de Mylex y máscaras antigás revisaban sistemáticamente el edificio con sus detectores por infrarrojos y sus equipos de medición. Dado que el Mylex también se considera un material sospechoso, los resultados tendían a ser ambiguos y hubo que programar una nueva y más rigurosa sesión de inspecciones.
Las dos niñas, Babette, Wilder y yo fuimos al supermercado. A los pocos minutos de entrar nos topamos con Murray. Era ya la cuarta o quinta vez que me lo encontraba allí, aproximadamente el mismo número de veces que le había visto en el campus. Asió a Babette por el bíceps izquierdo y se deslizó a su alrededor, aparentemente olfateando sus cabellos.
Continua leyendo este capítulo de Ruido De Fondo.
PD: Regreso. Antes de tiempo gracias a esta sensacional pieza que nos lleva a todos a la misma conclusión: DeLillo es sensacional y hay que leer esta novela cuanto antes.
martes, julio 25, 2006
CERRADO POR VACACIONES
Pues llega la hora de cerrar un ratito este pequeño rincón y tomarse unas pequeñas vacaciones de la blogosfera, y de la rutina en general. Como soy aficionado a las promesas electorales digo que volveré , claro, el 7 de Agosto, y que lo que se les avecina va a ser mucho ( o sea , poco) para tratar de subsanar la terrible decadencia que azota a los agostos (casi) siempre desérticos de ideas: críticas de Find Me Guilty ; Superman Returns ; repasos nostálgicos (ni idea si serán reviews al uso o pasajes) a cositas como Bitelchús, Historias de Nueva York, Días de Radio, Mulholland Drive, y libros claro: American Psycho; Las vírgenes suicidas ; El mundo según Garp.... y a organizar un concurso de los mejores relatos cortos norteamericanos del siglo XX y/o XXI que se pueden leer online gratuitamente y en castellano (sí, caí en la cuenta de lo absurdo e innecesario que resulta).
Ah si, los Kensington Gardens de Fresán se publicaron en inglés y miren lo que ha dicho Jonathan Lethem de él:
""Finally, a translation, so we pathetic English-only readers get to know what lies behind the excitement about Rodrigo Fresan in Latin America and Spain . . . He's a kaleidoscopic, open-hearted, shamelessly polymathic storyteller, the kind who brings a blast of oxygen into the room. Kensington Gardens is a delight."
Y no dejen de leer:
-Pájaros de América de Lorrie Moore.
-Más sobre la nueva novela de Pynchon.
-El futuro es absurdo.
-Cartelismo japonés.
-Cuando Nacho encontró a Carl Theodor.
-Cheever.
-Mi cajón de sastre de posts desterrados y/o reformulados.
lunes, julio 24, 2006
I, THE JURY (y II)
Decía Portnoy que Spillane era casi ilegible. Lo entiendo. Yo, el jurado es para mí una de sus mejores obras, pero no considero a Mickey Spillane un autor “literario” en el sentido que si lo son Chandler y Hammett. Todo lo contrario. Spillane es violento o sea básicamente es primario. Es la quintaesencia del bolsilibro, de la simplicidad en sus historias. Recordemos que sus novelas se publicaron durante la caza de Brujas llevada a cabo por el senador McCarthy, una época negra y gris de culpables y traiciones, de angustia, de negrura existencial y de paranoia generalizada.
Y observen bien como empieza su novela:
Sacudí la lluvia de mi sombrero y entré en la habitación. Nadie dijo nada; pero a medida que se apartaban para abrirme paso, me hicieron sentir sus miradas fijas en mi persona.
Y así termina:
Oí caer el caer el cuerpo y me volví de nuevo. Las pupilas de Charlotte estaban contraídas por el dolor. El intenso dolor que precede a la muerte. Un dolor enore, aunque no tan grande como la perplejidad con que, balbuciendo, dijo:
-¿Cómo has podido?
Dentro de un instante sería un cadáver. Pero aún tuve tiempo de responderle.
-No me costó gran cosa.
Es la clásica mentalidad del orden, del tipo, de la justicia y la violencia siempre ligadas. Y hay en este principio y final la atmósfera irrespirable, de violencia, de justicia, de culpabilizar que inundó a los EEUU durante 1947 y 1952. Spillane no es literario ni debe de ser valorado como tal, es simplemente un novelista popular, bruto, sucio, y desbocado. Ahí su encanto. Ahí que a otros les parezca indigesto.
domingo, julio 23, 2006
I, THE JURY
Mickey Spillane era posiblemente el hermano salvaje de gente como Raymond Chandler o Dashiell Hammett (que representan la quintaesencia, fundación y mitificación de la novela negra, el clasicismo, el todo). Él creó una variante del noir llamada hard-boiled, donde primaban por encima la violencia y el sexo, y el protagonista era una serie de justiciero. Es, en muchos sentidos, uno de los conceptos que relee estéticamente Sin City de Miller y además es una figura emblemática, clásica y realmente literal cuando hablamos de verdadera pulp fiction, no sólo por la pulpa de las portadas sino por el sentido que se le dió a posteriori a la expresión. El pasado día 17 padre de Mike Hammer nos deja.
sábado, julio 22, 2006
ACORDES Y DESACUERDOS: " I CAN'T DO ANYTHING BUT JAZZ"
Acordes y desacuerdos.
(Sweet and Lowdown, 1999)
G y D.: Woody Allen.
I.: Sean Penn, Samantha Morton, Uma Thurman, James Urbaniak, John Waters, Anthony LaPaglia, Woody Allen, Douglas McGrath.
Duración.: 95 minutos. Color.
BSO (click en la canción y sigan instrucciones):
Django Reinhardt - Limehouse Blues.
Django Reinhardt - Exactly Like You.
Django Reinhardt - Avalon.

La capacidad de Woody Allen para generar su propio universo íntimamente ligado a su condición de judeoamericano y abstraerlo en cada película es formidable. Es fácil entender el universo alleniano y sus habituales temas siempre ligados al siglo XX, como el psicoanálisis de Freud y en menor medida una cierta capacidad de analizar el papel del artista, que muestra siempre carente de una ética que suple su arte.
Acordes y Desacuerdos es un film magnífico sólo en la medida que el espectador no simplemente acepte sino realmente disfrute con los juegos referenciales propuestos por Allen y siempre desde su mismo subconsciente. Huelga decir que conocer y disfrutar del jazz se revela un elemento imprescindible para gozar de toda esta odisea, y que no va nada mal conocer algunos pequeños detalles de la vida de Django Reinhardt, de la que a su manera, es una biopic.
La película tiene otros dos puntos de conexión claros, de hecho es un mockumentary heredero directo de Zelig con mucho de la tradición de homenaje a todo lo que rodea a Días de Radio. Así encontramos esta falsa narración especiada, comentada por el propio Woody Allen de la vida de Emmett Ray, el segundo mejor guitarrista del mundo, después de Django claro. Y asistimos a la vida de un genio marcado por su inseguridad, su disfuncionalidad permanente en sus relaciones (con una muda, a la que realmente ama, y con una neurótica escritora), su carácter arbitrario, su ludopatía por el billar, y todas sus demás aficiones (incluida el frecuentar féminas del sexo a sueldo)
O sea que es una película más de Allen con el añadido de que otra vez regresa a otras líneas y es capaz de introducir con tino reformulaciones de una misma situación (sin la brllantez alcanzada en la capital tesis de su filmografía Desmontando a Harry) y ofrecer unas interpretaciones brillantes, excepto Uma Thurman a la que veo profundamente desencajada. Mientras que en su último film, Scarlett Johansson consigue mantener una perfecta dualidad entre sensualidad y neurosis, Thurman no logra dibujar bien a un carácter neurótico llamado Blanche y claramente inspirado en las sensuales escritoras tipo Anaís Nin y sus narraciones autobiográficas de su vida cotidiana con Henry Miller.
Si es un acierto enorme ver a Penn y Morton manteniendo una relación que dista mucho de caer en las sensiblerías hollywoodienses, y se lleva con un magnífico sentido del humor, componiendo ambos de una forma genial a dos personajes excéntricos por naturaleza, nunca por vicio.

Terminando el film con otro de esos endings típicos de él cargados de melancolía como en sus mejores películas, y aunque en líneas generales no es un film maestro, solo por disfrutar de una impecable selección de swing (Sweet Georgia Brown ; I’ll see you in my dreams) conducida por Dick Hyman y por temas de Benny Goodman o el mismo Reinhardt ya vale la pena. Una fábula encantadora donde ,como en sus mejores películas, la amargura reflexión y la mejor comedia no parecen distinguirse más allá de forma y fondo.
Artículos Relacionados:
-Sweet & Lowdon en Cine con Jazz.
(Sweet and Lowdown, 1999)
G y D.: Woody Allen.
I.: Sean Penn, Samantha Morton, Uma Thurman, James Urbaniak, John Waters, Anthony LaPaglia, Woody Allen, Douglas McGrath.
Duración.: 95 minutos. Color.
BSO (click en la canción y sigan instrucciones):
Django Reinhardt - Limehouse Blues.
Django Reinhardt - Exactly Like You.
Django Reinhardt - Avalon.
La capacidad de Woody Allen para generar su propio universo íntimamente ligado a su condición de judeoamericano y abstraerlo en cada película es formidable. Es fácil entender el universo alleniano y sus habituales temas siempre ligados al siglo XX, como el psicoanálisis de Freud y en menor medida una cierta capacidad de analizar el papel del artista, que muestra siempre carente de una ética que suple su arte.
Acordes y Desacuerdos es un film magnífico sólo en la medida que el espectador no simplemente acepte sino realmente disfrute con los juegos referenciales propuestos por Allen y siempre desde su mismo subconsciente. Huelga decir que conocer y disfrutar del jazz se revela un elemento imprescindible para gozar de toda esta odisea, y que no va nada mal conocer algunos pequeños detalles de la vida de Django Reinhardt, de la que a su manera, es una biopic.
La película tiene otros dos puntos de conexión claros, de hecho es un mockumentary heredero directo de Zelig con mucho de la tradición de homenaje a todo lo que rodea a Días de Radio. Así encontramos esta falsa narración especiada, comentada por el propio Woody Allen de la vida de Emmett Ray, el segundo mejor guitarrista del mundo, después de Django claro. Y asistimos a la vida de un genio marcado por su inseguridad, su disfuncionalidad permanente en sus relaciones (con una muda, a la que realmente ama, y con una neurótica escritora), su carácter arbitrario, su ludopatía por el billar, y todas sus demás aficiones (incluida el frecuentar féminas del sexo a sueldo)
O sea que es una película más de Allen con el añadido de que otra vez regresa a otras líneas y es capaz de introducir con tino reformulaciones de una misma situación (sin la brllantez alcanzada en la capital tesis de su filmografía Desmontando a Harry) y ofrecer unas interpretaciones brillantes, excepto Uma Thurman a la que veo profundamente desencajada. Mientras que en su último film, Scarlett Johansson consigue mantener una perfecta dualidad entre sensualidad y neurosis, Thurman no logra dibujar bien a un carácter neurótico llamado Blanche y claramente inspirado en las sensuales escritoras tipo Anaís Nin y sus narraciones autobiográficas de su vida cotidiana con Henry Miller.
Si es un acierto enorme ver a Penn y Morton manteniendo una relación que dista mucho de caer en las sensiblerías hollywoodienses, y se lleva con un magnífico sentido del humor, componiendo ambos de una forma genial a dos personajes excéntricos por naturaleza, nunca por vicio.
Terminando el film con otro de esos endings típicos de él cargados de melancolía como en sus mejores películas, y aunque en líneas generales no es un film maestro, solo por disfrutar de una impecable selección de swing (Sweet Georgia Brown ; I’ll see you in my dreams) conducida por Dick Hyman y por temas de Benny Goodman o el mismo Reinhardt ya vale la pena. Una fábula encantadora donde ,como en sus mejores películas, la amargura reflexión y la mejor comedia no parecen distinguirse más allá de forma y fondo.
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jueves, julio 20, 2006
miércoles, julio 19, 2006
ACERCA DEL RELATO CORTO NORTEAMERICANO
Asegurar que los maestros casi indiscutibles en la narrativa breve del siglo pasado son los norteamericanos no es un error, claro. Ahí tenemos a Salinger y compañía. Pero que nos ha costado poder afirmarlo tampoco es un error, por desgracia. La reciente edición en España de las stories de John Cheever, demuestra que aún nos queda un largo, largísimo camino por recorrer.
¿Y qué hacer mientras? ¿Despotricar contra los traductores o learn english a pasos acelerados? O tener estupendas iniciativas de traducción. Y ya hay una revista en el panorama que se mal autodenomina a veces fanzine (con todo mi bello, respeto hacia el medio e historia del mismo). Lo digo porqué Hermano Cerdo es con toda seguridad una de las mejores cosas que pueden encontrar con fines no lucrativos, de habla hispana y con mucha, mucha literatura. Ellos son los culpables de que prácticamente nada haya que envidiar ya a McSweeney’s & co (lo que no significa que sea un intento de emularla, sino que refresca muchísimo el panorama)
Tuve la suerte de, gracias a ellos, descubrir unos cuantos autores magníficos: Ann Beattie, Bobbie Ann Mason, Lorrie Moore y el posmoderno Donald Barthelme. La primera tríada, por decirles algo, la encontramos como perfectos compañeros generacionales de Carver, lo que no significa que por eso sean inferiores. Todo lo contrario. El de Barthelme es un divertimento sin límites. Además encontrarán un pequeño texto de Saul Bellow, As short as you can ,que se ha convertido directamente en imprescindible.
Como ven no todo está perdido y ya de paso les recuerdo que su último número es estupendo. Ya por el ensayo de Borges y su último cuento policial; ya sea por la crónica de Herbert acerca del norte (literario) de México , o por el estupendo cuento de Jumpa Lahiri.
Descargue Hermano Cerdo número 5 (click en el botón derecho y save as...)
lunes, julio 17, 2006
ZONA CERO, AÑO UNO (II)
Al hilo de lo que dijimos el otro día el diario argentino Página/12 nos regala con su suplemento Radar Libros un reportaje dedicado precisamente al nuevo mapa literario pos11S y quizá antes. Este debate, tal y como han dicho, tiene su semillita en la estupenda discusión generada en El Lamento de Portnoy acerca de Submundo de Don DeLillo.
El encargado del asunto es Benjamin Kunkel autor que junto con Jonathan Safran Foer o Nicole Krauss engloban la parte más joven de la llamada Generación Quemada. Es autor de una novela aún no publicada llamada Indecisión y tiene un 69 de media en MetaCritic (es recomendable leer el conjunto de reviews por si el libro les llama la atención). Edmundo Paz Soldán se hacía eco de esto en su blog, regalando un imprescindible texto pero, aviso, lleno de spoilers cuando reseña la novela en cuestión.
Tal y como le mencionó Francisco Ortiz en los comentarios, Kunkel le da cita:
"Podría ser que, como Russell Banks, uno quiera atacar el persistente racismo de Norteamérica y la vanidad moral de sus radicales blancos. "
Señala Kunkel la presencia del terrorismo como elemento pero sin embargo rara vez la literatura norteamericana se ha ocupado del terrorismo islámico (hasta ahora):
"La gran Caballos desbocados (1973) de Yukio Mishima probablemente tiene más que decir, por sus implicancias, sobre Al Qaida, que cualquier novela escrita por un norteamericano –y aun así, cuando encontramos a sus jóvenes asesinos fanáticamente preocupados por la pureza religiosa y atorados de odio hacia la modernidad occidental injertada en su vieja cultura japonesa, sólo podemos identificar parecidos sobre lo que ya conocemos"
Decía Portnoy que la gran novela del 11S no iba a ser de Don DeLillo sino del que según Easton Ellis es el DeLillo de su generación, Chuck Palahniuk. Pues parece que va ser otro, un libro del que ya hablamos.
Exacto, Terrorist de John Updike, es en palabras fresanianas:
"De ahí que [....] –que quizá debería haber escrito Don DeLillo– sea también una inequívoca novela marca Updike donde tres personajes principales se relacionan, se cruzan, se juntan y se separan como en un minué peligroso donde lo que rige las reverencias y giros es la pasión primera y original"
Artículos Relacionados:
-Ojos Bien Abiertos por Benjamin Kunkel.
-¡Terror! ¡Terror! Reseña de Terrorist por Rodrigo Fresán.
-Tan fuerte, tan cerca revisada por Milo J. Krmpotic.
18 WITH A BULLET
O sea que tal día como hoy (17) llego a la tan denostada mayoría de edad por culpa de ¡ah! el resto de los adultos. Si, ahora aprendes a apreciar a Billy The Kid y compañía....
Tengan presente el Wiquiquote que cita como frase del día una del mesías profético Aldous Huxley: Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.
Pues nada, como no, a robarle los memes a los demás (3 acontecimientos, 2 muertes, 1 fallecimiento, y 1 fiesta coincidientes con el día que llegaste a tierra)
A) Tres Acontecimientos
1918 - El Partido Bolchevique ordena en Ekaterimburgo la ejecución del zar Nicolás II y su família.
1955 - En Disneylandia televisan su gran apertura en Anaheim, California.
2002 -Soldados españoles retoman la Isla de Perejil.
B) Dos Nacimientos:
1899. James Cagney, actor norteamericano.
1928. Vince Guaraldi, compositor y músico norteamericano.
C) Una Muerte
1959. Billie Holiday, cantante norteamericana.
D) Una festividad
El día de Luis Muñoz Rivera en Puerto Rico.
Ah si, voy a presumir de algunos de mis regalos, sin parar, hasta la saciedad y tendrán que detenerme. Estoy presumido, señores.
viernes, julio 14, 2006
ZONA CERO, AÑO UNO
(Una digresión al especial acerca de Supes pero dicho sea de paso lean esta constructiva crítica de la odisea de Bryan Singer)
La revista Quimera , en concreto la de Mayo, tiene un interesante dossier sobre la primera literatura del siglo. Encontramos el estupendo texto de Juan Francisco Ferré titulado Zona Cero, año uno: Una arqueología del futuro dónde habla del caos en el que vivimos, acentuado y marcado por el terrorismo televisado: el 11S y la amenaza constante.
Primero propone a J.G. Ballard (y Andy Warhol claro) como profetas, pero lo más interesante (para mí) es este fragmento .
"Por el contrario el libro norteamericano reciente que ha abordado expresamente la catástrofe es la segunda novela de Jonathan Safran Foer, Extremly loud and incredibile close (Tan Fuerte Tan Cerca). Pero Foer desaprovecha la ocasión de pulsar algún nervio vivo de la tragedia y recurre, cual vulgar Zafón, a la anticuada estética del "realismo mágico" para envolver el trauma colectivo en capas analgésicas de fantasía infantil."
No lo ven así sobre Foer en justo el artículo anterior de Juan Trejo, Una mañana de Septiembre en Nueva York: Tres Obras de la narrativa post-11S (las otras dos para los interesados son Sábado de Ian McEwan y Perro Callejero de Martin Amis). Aquí la obra del joven autor judeoamericano es presentada así:
"Jonathan Safran Foer propone lo que podríamos denominar como una aproximación poética a lo sucedido el 11S. Esta novela no parte de la intención de llevar a cabo una panorámica general del sentir occidental tras la tragedia, ni siquiera del sentir de los estadounidenses o los neoyorquinos. Su intención es aparentemente, mucho más modesta: Oskar Schell, un niño de nueve años realmente singular (a medio camino entre el Oskar de El tambor de hojalata y el Holden Caulfield de El guardián entre el centeno), dotado de una lucidez impropia para su edad y una inmensa capacidad fabuladora, huérfano de padre desde los atentados del World Trade Center, que encuentra entre los objetos pertenecientes a su progenitor un sobre en el que únicamente puede leerse la palabra "Black" del sobre y que contiene una pequeña llave. A partir de ahí, Oskar iniciará una quimérica odisea por Nueva York en busca de alguien que pueda responder a ese "Black" del sobre y que, de algún modo, aporte una respuesta al misterio y vida de su padre. Porque esta es, en esencia, una novela sobre la pérdida, sobre cómo sobrevivir al dolor y la incomprensión. [....]
A pesar de su aparente sencillez y modestia, de ese aire de espinoso cuento de hadas, es esta una novela con una patente capacidad de fascinar, e incluso de conmover, en la que, una vez aceptadas las reglas del juego-lectura que propone Safran Foer, puede descubrirse una esperanzadora propuesta para afrontar los claroscuros del futuro tomando como base la imaginación y la liberación absoluta del lenguaje creativo".
Confirmo de nuevo mi atracción-temor hacia la novela de Safran Foer ya que yo soy muy susceptible con ciertos realismos mágicos (ej.Zafón). Ferré gana por goleada al hilo de su párrafo porqué remata con una sentencia demoledora:
"Para enterarse de lo que está pasando en el burocratizado caos de la América terminal más vale consultar a gurús apocalípticos y adictos a la entropía como George Saunders, Chuck Palahniuk, David Foster Wallace o Bret Easton Ellis, que en Lunar Park su nueva novela concibe un escenario demencial donde los ataques terroristas se suceden mensualmente mientras la población huye de las ciudades y se refugia en el infierno doméstico y familiar de los suburbios, explorados por Ellis con ácida perspectiva claustrofóbica y demoledora ironía íntima, como enclave cotidiano del horror menos confesable"
Lo interesante del asunto es que (de momento sólo por dos autores, el segundo y el tercero citados respectivamente) estoy de acuerdo con esta sentencia de Ferré y podría aplicarla (yo) al mundo occidental puesto que, creo, que las obras de Wallace o Palahniuk dan una sensación más certera del mundo (sin concesiones) y una dosis de literatura que a mí, particularmente, me encanta. Así pues les paso el turno ¿están de acuerdo? ¿Sí o no? ¿Han leído la novela de marras de Foer? ¿La recomiendan? ¿Creen que la literatura no debe seguir este camino entrópico iniciado por los posmodernos?
Una cosa queda clara, a Don DeLillo le han superado los atentados porqué parece incapaz de publicar algo (de ficción claro, sus essays tras el ataque son imprescindibles) a la altura. ¿Lo logrará? Yo así lo espero. Vds. dirán.
SUPERMÁN II: "MODÉLICA CONTINUACIÓN"
Supermán II.
(Superman II, 1980)
D.: Richard Lester.
G.: Mario Puzo, Leslie Newman, David Newman según los personajes de Joe Schuster y Jerry Siegel.
I.: Christopher Reeve, Margot Kidder, Gene Hackman, Terence Stamp, Ned Beatty, Jackie Cooper, Sarah Douglas, Jack O’Halloran, Valerie Perrine, Susannah York.
Duración.: 127 minutos. Color.

Ejemplar secuela célebre por su no-dirección de Richard Lester que sólo dirigiría el último tramo del film,siendo gran parte del material original de Richard Donner (y se nota) que además después fue sustituido por Guy Hamilton, y así hasta llegar a Lester, el cachorro del free cinema y los films de los Beatles (dejaría su impronta en su tercera y muy inferior entrega).
La película es ejemplar en el sentido de que continua bien la historia y plantea los dilemas lógicos (Sam Raimi de nuevo se muestra aprendiz del clasicismo de la saga tambíén con su secuela de las aventuras de Spidey) como el descubrimiento de la identidad secreta por parte de Lois Lane y el héroe planteándose escoger entre su vida con Lois o seguir salvando al universo. Además los villanos repiten el siempre enorme Gene Hackman como Luthor y una tríada (sacada del cómic) de malvados presos fugados de la Zona Fantasma que encarnan Stamp, Douglas y O’Halloran, que aparecen al inicio de la primera acusados de traición.
Al final Superman vuela con la bandera norteamericana como era inevitable, aunque lo verdaderamente molesto es la macarrada en forma de gag sobre el clásico maltrato al héroe con poderes y una vez recuperados regresa para vengarse, como tan bien dice Pepo, esto es muy improbable y desencajado con la figura del hombre de acero.
La dirección pese a sus cambios está muy bien engranada, agarra el savoir faire narrativo de Donner y repite el tono humorístico quizá acentuado, además toda la sensación del espectador al verla, con sus múltiples momentos espectaculares, es la de estar viendo una secuela en toda regla, canónica. Ya no repite Williams , y Ken Thorne no le hace sombra, pero su inolvidable fanfarria sigue sonando.
(Superman II, 1980)
D.: Richard Lester.
G.: Mario Puzo, Leslie Newman, David Newman según los personajes de Joe Schuster y Jerry Siegel.
I.: Christopher Reeve, Margot Kidder, Gene Hackman, Terence Stamp, Ned Beatty, Jackie Cooper, Sarah Douglas, Jack O’Halloran, Valerie Perrine, Susannah York.
Duración.: 127 minutos. Color.
Ejemplar secuela célebre por su no-dirección de Richard Lester que sólo dirigiría el último tramo del film,siendo gran parte del material original de Richard Donner (y se nota) que además después fue sustituido por Guy Hamilton, y así hasta llegar a Lester, el cachorro del free cinema y los films de los Beatles (dejaría su impronta en su tercera y muy inferior entrega).
La película es ejemplar en el sentido de que continua bien la historia y plantea los dilemas lógicos (Sam Raimi de nuevo se muestra aprendiz del clasicismo de la saga tambíén con su secuela de las aventuras de Spidey) como el descubrimiento de la identidad secreta por parte de Lois Lane y el héroe planteándose escoger entre su vida con Lois o seguir salvando al universo. Además los villanos repiten el siempre enorme Gene Hackman como Luthor y una tríada (sacada del cómic) de malvados presos fugados de la Zona Fantasma que encarnan Stamp, Douglas y O’Halloran, que aparecen al inicio de la primera acusados de traición.
Al final Superman vuela con la bandera norteamericana como era inevitable, aunque lo verdaderamente molesto es la macarrada en forma de gag sobre el clásico maltrato al héroe con poderes y una vez recuperados regresa para vengarse, como tan bien dice Pepo, esto es muy improbable y desencajado con la figura del hombre de acero.
La dirección pese a sus cambios está muy bien engranada, agarra el savoir faire narrativo de Donner y repite el tono humorístico quizá acentuado, además toda la sensación del espectador al verla, con sus múltiples momentos espectaculares, es la de estar viendo una secuela en toda regla, canónica. Ya no repite Williams , y Ken Thorne no le hace sombra, pero su inolvidable fanfarria sigue sonando.
jueves, julio 13, 2006
LOIS & CLARK: LAS NUEVAS AVENTURAS DE SUPERMÁN
Lois & Clark: Las nuevas aventuras de Supermán
(Lois & Clark: The New Adventures of Superman / 1993-1997)
Creada por: Deborah Joy Levine a partir de los personajes de los personajes de Jerry Siegel y Joe Shuster.
Actores: Dean Cain, Teri Hatcher, Lane Smith, Michael Landes, Justin Whalin, John Shea, Tracy Scoggins, Eddie Jones.

En los años noventa Superman prosiguió la andanza que ya inició a finales de la década anterior con la hoy olvidada Superboy (aquí emitida en Telecinco y una serie que recuerdo por infancia), después TVE1 fundamentalmente emitió la nueva apuesta de carne y hueso por el héroe.
El interés de esta serie es relativo a su época y está destinado a jugar con dos elementos muy juguetones (que la siguiente serie no-animada sobre el héroe explotaría más) :conociendo a los fans del héroe un porcentaje relativamente joven lector de tebeos ya estaba asegurado, y también sabiendo que los adultos habían crecido viendo la película de Richard Donner y Supermán estaba, como siempre lo ha estado, de nuevo en la mente de varias generaciones (y la cancelación de la exitosa Superboy también quedaba reciente).
El Supermán aquí lo encarnaba Dean Cain en su rol más famoso y es un hombre de acero políticamente correcto: no sólo es guapo y fornido, y sabe dar el pego como Clark Kent, sino que como Superman tiene ese aire latino que adoptó Hollywood en los noventa (recordemos a las estrellas de Hollywood Banderas , Hayek, etcétera)
La serie no tenía ninguna fidelidad con el tebeo y mantenía las excusas habituales: Clark Kent / Superman, Lois Lane, Jimmy Olsen, Perry White y Lex Luthor. A partir de aquí cada capítulo, que además estaban ambientado en la época más o menos contemporánea, y con los Kent como personajes secundarios, era un esquema similar al de Luz de Luna : vagos misterios, supervillanos que resultan ser yuppies guapetones y con pelo (Luthor), y dimes y diretes entre Clark y Lois, bofetadas, reconciliaciones, etcétera.
Vista hoy no resulta más que otra exploitation del fenómeno de la Warner alejada de la serie animada paralela y de la fidelidad al cómic, otro intento bastante logrado de insertar en horario de máximo audiencia a su personaje más célebre y convertirlo en un personaje sensible y romántico, capaz de vencer a los enemigos y preparar una bonita cena. O sea Kryptonita en dosis muy almbiradas (lo extraño es que lograra tener en sus emisiones grupúsculos de seguidores, y los fans fatales le perdonarán el invento a WB).
-Entradilla del show en You Tube.
(Lois & Clark: The New Adventures of Superman / 1993-1997)
Creada por: Deborah Joy Levine a partir de los personajes de los personajes de Jerry Siegel y Joe Shuster.
Actores: Dean Cain, Teri Hatcher, Lane Smith, Michael Landes, Justin Whalin, John Shea, Tracy Scoggins, Eddie Jones.
En los años noventa Superman prosiguió la andanza que ya inició a finales de la década anterior con la hoy olvidada Superboy (aquí emitida en Telecinco y una serie que recuerdo por infancia), después TVE1 fundamentalmente emitió la nueva apuesta de carne y hueso por el héroe.
El interés de esta serie es relativo a su época y está destinado a jugar con dos elementos muy juguetones (que la siguiente serie no-animada sobre el héroe explotaría más) :conociendo a los fans del héroe un porcentaje relativamente joven lector de tebeos ya estaba asegurado, y también sabiendo que los adultos habían crecido viendo la película de Richard Donner y Supermán estaba, como siempre lo ha estado, de nuevo en la mente de varias generaciones (y la cancelación de la exitosa Superboy también quedaba reciente).
El Supermán aquí lo encarnaba Dean Cain en su rol más famoso y es un hombre de acero políticamente correcto: no sólo es guapo y fornido, y sabe dar el pego como Clark Kent, sino que como Superman tiene ese aire latino que adoptó Hollywood en los noventa (recordemos a las estrellas de Hollywood Banderas , Hayek, etcétera)
La serie no tenía ninguna fidelidad con el tebeo y mantenía las excusas habituales: Clark Kent / Superman, Lois Lane, Jimmy Olsen, Perry White y Lex Luthor. A partir de aquí cada capítulo, que además estaban ambientado en la época más o menos contemporánea, y con los Kent como personajes secundarios, era un esquema similar al de Luz de Luna : vagos misterios, supervillanos que resultan ser yuppies guapetones y con pelo (Luthor), y dimes y diretes entre Clark y Lois, bofetadas, reconciliaciones, etcétera.
Vista hoy no resulta más que otra exploitation del fenómeno de la Warner alejada de la serie animada paralela y de la fidelidad al cómic, otro intento bastante logrado de insertar en horario de máximo audiencia a su personaje más célebre y convertirlo en un personaje sensible y romántico, capaz de vencer a los enemigos y preparar una bonita cena. O sea Kryptonita en dosis muy almbiradas (lo extraño es que lograra tener en sus emisiones grupúsculos de seguidores, y los fans fatales le perdonarán el invento a WB).
-Entradilla del show en You Tube.
SUPERMÁN: "PERIPECIA FUNDACIONAL"
Supermán.
(Superman The Movie, 1978).
D.: Richard Donner.
G.: Leslie Newman, Robert Benton, Tom Mankiewicz, Mario Puzo sobre los personajes de Jerry Siegel y Joel Schuster editados por DC Comics.
I.: Christopher Reeve, Marlon Brando, Gene Hackman, Margot Kidder, Ned Beatty, Glenn Ford, Terence Stamp, Valerie Perirne, Aaron Smolinski, Jackie Cooper, Susannah York, Larry Hagman, Trevor Howard, Maria Schell, Marc McClure.
Duración.: 145 minutos. Color.
En 1978 se inicia la edad contemporánea del cine de superhéroes, cuando Richard Donner apadrinado por los hermanos Salkind poseedores de los derechos del primer superhéroe lo adaptan a la gran pantalla a lo grande.

A finales de los setenta George Lucas y Steven Spielberg acababan de inventar apenas el término blockbuster con dos clásicos: la mayor Star Wars y la quizá menor Encuentros en la tercera fase.
La adaptación del superhéroe por excelencia, icono pop desde su misma concepción del traje, fruto de dos judíos Jerry Siegel y Joe Schuster, pues era una opción muy solvente y como toda superproducción se optó por llevarla a cabo a lo grande. Se contó con gran parte del equipo técnico de la celebérrima e influyente cinta de Lucas (el diseñador de producción John Barry y el straussiano músico John Williams) para conferir a la película un aire de épica que consigue.
La película sirvió de modelo para algunas de las siguientes introducciones a los héroes, la más clara es Spider-man de Sam Raimi. En la cinta del 2002 basada en el arácnido de la competencia Marvel se toma como esquema el ejemplar desarrollo narrativo propuesto por los guionistas-estrella (que van desde Tom Mankiewicz a Mario Puzo) que divide la vida de héroe y hace hincapié sobretodo en dos partes bien diferenciadas (Batman Begins demostró también tener aprendida esta lección).
En la primera observamos infancia, juventud y edad adulta del héroe, como descubre sus poderes, y su relación con ambos padres, el biológico que encarna Marlon Brando, y el adoptivo que encarna Glenn Ford. Es fácil en esta parte dejarse maravillar por lo shakesperiano del inicio, y por lo maravilloso de los paisajes que inundan la granja de los Kent en Smalville.
En la segunda parte el héroe se enfrenta a su Némesis o sea Lex Luthor, conoce a la chica (Lois Lane) y al compañero de turno (Jimmy Olsen) y al jefe de su diario (Perry White). El tratamiento del villano sería un parámetro que no parece seguir en otras adaptaciones, pero que a simple vista Bryan Singer (que, recordemos, continúa sólo las dos primeras entregas y se olvida de las defectuosas secuelas posteriores, tercera y cuarta) ha querido seguir: presentar al villano también como un alivio cómico.
A día de hoy los efectos especiales han envejecido bastante, el en su día revolucionario y mágico vuelo de Superman que sirvió como eslogan no impacta en exceso y la narración se revela tremendamente simplona quizá porqué a pesar de sus 145 minutos no deja de ser una historia de presentación, y sus highlights, debido a la sofisticación de los clímax del cine de superhéroes más recientes nos saben a poco. Pero el theme de Williams sigue sin olvidarse, de hecho, toda la banda sonora es una de sus joyas llena de hallazgos melódicos que saben convertir el soundtrack en la moderna herdera de la mejor música clásica.
Además es imposible no caer rendido ante el reparto que incluye un shakespearano Brando, un breve y crepuscular Ford, un desbocadísimo y maravilloso Hackman, una arrolladora Valerie Perrine (perpetua lucidora de escotes en el film) y a Christopher Reeve como la encarnación física perfecta del héroe, que además lo dota de un carisma inolvidable. La labor de Donner está bien teniendo en cuenta la multitud de guionistas y que se trata un puro film de estudio realizado casi sin márgenes de maniobra para el director. Nos quedamos con su canónico sentido narrativo que mantiene en pie al film casi treinta años después. La película presta atención, a pesar de ser una presentación, a la historia de amor entre Supermán y Lois Lane, y con el toque humorístico en los villanos desaprovecha completamente el primer encuentro del hombre de acero con la kriptonita, que se resuelve demasiado deprisa.
Si le quitamos esto (que lo espectacular ya no lo resulte tanto), la película es un pequeño clásico repleto de la ingenuidad heredada del tebeo primerizo y que asegura un entretenimiento puro pero simple.
(Superman The Movie, 1978).
D.: Richard Donner.
G.: Leslie Newman, Robert Benton, Tom Mankiewicz, Mario Puzo sobre los personajes de Jerry Siegel y Joel Schuster editados por DC Comics.
I.: Christopher Reeve, Marlon Brando, Gene Hackman, Margot Kidder, Ned Beatty, Glenn Ford, Terence Stamp, Valerie Perirne, Aaron Smolinski, Jackie Cooper, Susannah York, Larry Hagman, Trevor Howard, Maria Schell, Marc McClure.
Duración.: 145 minutos. Color.
En 1978 se inicia la edad contemporánea del cine de superhéroes, cuando Richard Donner apadrinado por los hermanos Salkind poseedores de los derechos del primer superhéroe lo adaptan a la gran pantalla a lo grande.
A finales de los setenta George Lucas y Steven Spielberg acababan de inventar apenas el término blockbuster con dos clásicos: la mayor Star Wars y la quizá menor Encuentros en la tercera fase.
La adaptación del superhéroe por excelencia, icono pop desde su misma concepción del traje, fruto de dos judíos Jerry Siegel y Joe Schuster, pues era una opción muy solvente y como toda superproducción se optó por llevarla a cabo a lo grande. Se contó con gran parte del equipo técnico de la celebérrima e influyente cinta de Lucas (el diseñador de producción John Barry y el straussiano músico John Williams) para conferir a la película un aire de épica que consigue.
La película sirvió de modelo para algunas de las siguientes introducciones a los héroes, la más clara es Spider-man de Sam Raimi. En la cinta del 2002 basada en el arácnido de la competencia Marvel se toma como esquema el ejemplar desarrollo narrativo propuesto por los guionistas-estrella (que van desde Tom Mankiewicz a Mario Puzo) que divide la vida de héroe y hace hincapié sobretodo en dos partes bien diferenciadas (Batman Begins demostró también tener aprendida esta lección).
En la primera observamos infancia, juventud y edad adulta del héroe, como descubre sus poderes, y su relación con ambos padres, el biológico que encarna Marlon Brando, y el adoptivo que encarna Glenn Ford. Es fácil en esta parte dejarse maravillar por lo shakesperiano del inicio, y por lo maravilloso de los paisajes que inundan la granja de los Kent en Smalville.
En la segunda parte el héroe se enfrenta a su Némesis o sea Lex Luthor, conoce a la chica (Lois Lane) y al compañero de turno (Jimmy Olsen) y al jefe de su diario (Perry White). El tratamiento del villano sería un parámetro que no parece seguir en otras adaptaciones, pero que a simple vista Bryan Singer (que, recordemos, continúa sólo las dos primeras entregas y se olvida de las defectuosas secuelas posteriores, tercera y cuarta) ha querido seguir: presentar al villano también como un alivio cómico.
A día de hoy los efectos especiales han envejecido bastante, el en su día revolucionario y mágico vuelo de Superman que sirvió como eslogan no impacta en exceso y la narración se revela tremendamente simplona quizá porqué a pesar de sus 145 minutos no deja de ser una historia de presentación, y sus highlights, debido a la sofisticación de los clímax del cine de superhéroes más recientes nos saben a poco. Pero el theme de Williams sigue sin olvidarse, de hecho, toda la banda sonora es una de sus joyas llena de hallazgos melódicos que saben convertir el soundtrack en la moderna herdera de la mejor música clásica.
Además es imposible no caer rendido ante el reparto que incluye un shakespearano Brando, un breve y crepuscular Ford, un desbocadísimo y maravilloso Hackman, una arrolladora Valerie Perrine (perpetua lucidora de escotes en el film) y a Christopher Reeve como la encarnación física perfecta del héroe, que además lo dota de un carisma inolvidable. La labor de Donner está bien teniendo en cuenta la multitud de guionistas y que se trata un puro film de estudio realizado casi sin márgenes de maniobra para el director. Nos quedamos con su canónico sentido narrativo que mantiene en pie al film casi treinta años después. La película presta atención, a pesar de ser una presentación, a la historia de amor entre Supermán y Lois Lane, y con el toque humorístico en los villanos desaprovecha completamente el primer encuentro del hombre de acero con la kriptonita, que se resuelve demasiado deprisa.
Si le quitamos esto (que lo espectacular ya no lo resulte tanto), la película es un pequeño clásico repleto de la ingenuidad heredada del tebeo primerizo y que asegura un entretenimiento puro pero simple.
miércoles, julio 12, 2006
IDENTIDADES SECRETAS
Un amigo quiere iniciarse a lo grande en esto de los blogs y me ficha como "colaborador". Como aún está trabajando duro en el proyecto, en mis "colaboraciones" canibalizo sin piedad temas aquí aparecidos. El cajón de sastre de ese nuevo proyecto en el que reposan estos nuevos artículos (algunos son inéditos de verdad) lo tienen aquí, y además aparezco sin seudónimos.
Hoy por fin se estrena la nueva peripecia del hombre de acero. Sólo por si acaso aquí y en mi bitácora alternativa repasaremos una pequeña porción del nativo célebre de Krypton y claro está hablaremos un poco de Michael Chabon, Richard Donner, y alguna novedad tebeística relativa al Man Of All Seasons.
martes, julio 11, 2006
PASAJES: "V"
"Desde que el alma de Charlie Parker se disolviera casi un año antes enmedio del viento hostil de marzo, se habían dicho y escrito un montón de insensateces sobre él. Y muchas que habían de decirse aún y que todavía hoy se escriben. Fue el más grande saxofonista alto en el panorama de las posguerras y, al marcharse, una curiosa voluntad negativa -una resistencia y repulsa a creer en el hecho frío y final - se posesionó de los fanáticos, induciéndolos a pintar en todas las estaciones del metro, las aceras, los urinarios, la negación: Bird Lives (Bird, es decir, Charlie Parker, vive) De forma que entre el público que estaba en el V-Note aquella noche había, según una estimación conservadora, un diez por ciento que vivía en la irrealidad, que no había recibido el montaje y veía en McClintic Sphere una especie de reencarnación. "
Thomas Pynchon, V
lunes, julio 10, 2006
UNA DE TUBOS: "DESMONTANDO A HARRY"
Recientemente emitida en TV (¡!) una obra absolutamente genial que resultó ser la última obra netamente maestra de Allen para mí antes de Match Point.
Gracias.
domingo, julio 09, 2006
TODO ESTÁ ILUMINADO: "TRAGICOMEDIA FUNDIDA"
Todo está iluminado.
(Everything is illuminated, 2005)
D y G.: Liev Schreiber a partir de la novela homónima de Jonathan Safran Foer.
I.: Elijah Wood, Eugene Hutz, Boris Leskin.
Duración.: 106 minutos. Color.

Basada en la multipremiada obra de Jonathan Safran Foer (que hace un breve cameo aspirando hojas al inicio del film) llega esta película cuyo interés radica en el fenómeno mediático pero de prestige que en su día fue la novela halagada por gente como Joyce Carol Oates o Jeffrey Eugenides, por no ponernos a hablar de la unanimidad crítica.
No he leído pues la novela de Safran Foer y parece a priori más interesante su segundo trabajo, Tan Fuerte, tan cerca aunque mucho me temo que haya cierto realismo mágico que se me indigeste. La adaptación fílmica es extraña y lo peor de una película de estas características es que no logra prácticamente nunca sus objetivos predispuestos. Como road movie (si , las reminiscencias de Fresas Salvajes no parecen gratuitas) se queda a medio camino, y la historia en sí que parece un cruce mal hilvanado de una película de Emir Kusturica (pero llena de música tradicional ucraniana hasta el exceso para tapiar quizá el vacío rumbo de sus personajes) y una de Steven Spielberg (o todo el sentimentalismo final acerca del sufrimiento judío que tiene algo del espíritu de La Lista de Schindler mezclado con elementos del Color Púrpura).
Elijah Wood parece estar ideal en su rol pero es que finalmente el tedio predomina sobre toda la función, y lo único que cabe a destacar son las interpretaciones, destacando tanto Eugene Hutz como Boris Leskin componiendo unos personajes que en bastantes ocasiones resultan creíbles.
Lo que queda es la inexperiencia tremenda de Schreiber que se muestra incapaz de fluctuar bien la comedia y el drama por eso el resultado es tan extraño, y definitivamente antinatural. No sólo parecen dos película en una, sino que por separado son tremendamente mediocres.
(Everything is illuminated, 2005)
D y G.: Liev Schreiber a partir de la novela homónima de Jonathan Safran Foer.
I.: Elijah Wood, Eugene Hutz, Boris Leskin.
Duración.: 106 minutos. Color.
Basada en la multipremiada obra de Jonathan Safran Foer (que hace un breve cameo aspirando hojas al inicio del film) llega esta película cuyo interés radica en el fenómeno mediático pero de prestige que en su día fue la novela halagada por gente como Joyce Carol Oates o Jeffrey Eugenides, por no ponernos a hablar de la unanimidad crítica.
No he leído pues la novela de Safran Foer y parece a priori más interesante su segundo trabajo, Tan Fuerte, tan cerca aunque mucho me temo que haya cierto realismo mágico que se me indigeste. La adaptación fílmica es extraña y lo peor de una película de estas características es que no logra prácticamente nunca sus objetivos predispuestos. Como road movie (si , las reminiscencias de Fresas Salvajes no parecen gratuitas) se queda a medio camino, y la historia en sí que parece un cruce mal hilvanado de una película de Emir Kusturica (pero llena de música tradicional ucraniana hasta el exceso para tapiar quizá el vacío rumbo de sus personajes) y una de Steven Spielberg (o todo el sentimentalismo final acerca del sufrimiento judío que tiene algo del espíritu de La Lista de Schindler mezclado con elementos del Color Púrpura).
Elijah Wood parece estar ideal en su rol pero es que finalmente el tedio predomina sobre toda la función, y lo único que cabe a destacar son las interpretaciones, destacando tanto Eugene Hutz como Boris Leskin componiendo unos personajes que en bastantes ocasiones resultan creíbles.
Lo que queda es la inexperiencia tremenda de Schreiber que se muestra incapaz de fluctuar bien la comedia y el drama por eso el resultado es tan extraño, y definitivamente antinatural. No sólo parecen dos película en una, sino que por separado son tremendamente mediocres.
sábado, julio 08, 2006
BREVES APUNTES SOBRE "CATEDRAL"
Catedral es después de o debería decir junto con Short Cuts el mejor trabajo del muy influyente y famoso maestro del (mal) llamado realismo sucio, Raymond Carver. El libro tiene una lectura fácil y sencilla.
El mismo secreto de sus relatos lo define él en su pequeño ensayo Escribir un Cuento:
“Me gusta hacerlo así cuando siento que una nueva historia me amenaza. Y siento que de esa propia amenaza puede surgir el texto. En ella se contiene la tensión, el sentimiento de que algo va a ocurrir, la certeza de que las cosas están como dormidas y prestas a despertar; e incluso la sensación de que no puede surgir de ello una historia. “
Así sus historias no empiezan porqué acaso no van a acabar nunca. O ya están terminadas. Y muchas veces Carver juguetea con esa tensión para que luego pase (o no) algo. Es magnífico además no sólo en su tratamiento de los temas privados como dice Rushdie, sino en su maestría narrativa. Escoge siempre un narrador parcial, un protagonista, un personaje. Jamás narra lo que acontece, sino cómo lo ven los personajes, y sus relatos son el conjunto de las emociones vividas por Frank, Fran, o como se llame su protagonista.
Sea masculino o femenino Carver tiene una sensibilidad sin fronteras y es un maestro en todos los ámbitos. He de reconocer que Catedral el cuento que da título al libro y asimismo lo cierra es toda una lección de cómo encadenar sentimientos en un cuento y dejar al lector intenso, pero el que le precede, El Tren, dedicado a John Cheever y que homenajea explícitamente al Tren de las cinco cuarenta y ocho es una pequeña maravilla para los amantes de ambos autores: vemos como Carver versiona y matiza los mundos y suburbios tan propios de Cheever.
Y aunque cojan trenes distintos, ambos autores reposan en la misma estación.
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